Cucinare resto & coffee, el nuevo restaurante con espíritu de bodegón
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Ubicado en Bv. 25 de Mayo 2519, en el hotel Menphis, Gonzalo Silva nos traslada a los sabores típicos porteños y de nuestra mesa.
Cuando hablamos de comer rico, pensamos una y mil veces qué y dónde. Hay platos que se lucen por ser delicados, por tener ingredientes exóticos o por ser gourmet. Hay otros que realmente hablan por sí solos porque en ellos se mezcla a la perfección sabor, color e historia.
Todos esos elementos juntos hacen que uno viaje al encuentro de lo simple como puede ser el caso de una milanesa que termina en el disfrute total.
En Cucinare resto & coffee encontramos muchas de estas cosas para disfrutar sin parar: para empezar, hay rabas; provoleta; langostinos al ajillo; mejillones a la provenzal; verdadera tortilla española con jamón ibérico traído de Colonia Caroya con hojas de rúcula y aceto para acompañar así como empanadas con un sublime relleno de cordero, de surubí o la clásica de carne cortada a cuchillo.

Restaurante
Cucinare, en Bv. 25 de Mayo 2519.
Después de ese momento, es el turno del plato principal para optar entre los diferentes tipos de carne comenzando con la vacuna donde hay un universo de milanesas, entre ellas, la estrella del bodegón que es la clásica de ojo de bife, pero también un exquisito bife de chorizo a punto acompañado de papas fritas y boniato. En pollo, muslos y pechugas deshuesados a la plancha y carré de cerdo con salsa de mostaza antigua y puré de batatas.
Punto aparte merecen los pescados como el salmón rosado grillado y la verdadera receta del pejerrey a la romana.

Los taglliatelles
con ragout de langostinos, un sabor que recuerda el pasado de Gonzalo.
Si de pastas se trata, el encuentro del paladar es con ravioles de carne y espinaca, ñoquis de papa y tagliatelle ragout de langostinos y otras salsas de todo tipo.
Respecto a las guarniciones, toda la variedad en papas fritas, a la crema, huevos frutos y revuelto gramajo, así como la ensalada mixta, rúcula y parmesano con la más completa de Cucinare.
La despedida de semejante momento es con budín de pan o flan con dulce de leche o crema y siempre acompañado de los más suculentos vinos y otras bebidas disponibles.
Todos estos sabores se combinan a la perfección de la mano del cocinero Gonzalo Oscar María Silva, quien apuesta al formato bodegón en nuestra ciudad. "Tenemos una carta simple y variada, con un perfil sencillo, pero con mucho sabor y productos frescos".

Gonzalo Silva apuesta al sabor del bodegón en su restaurante Cucinare, en Bv. 25 de Mayo 2519.
Con la esencia de la familia
Gonzalo Oscar María Silva es un verdadero apasionado de la cocina. No se considera cheff, sino cocinero, que más allá del título; él considera que lo suyo es verdadera vocación. "Todo el que me conoce sabe que yo estaba en el mundo de las tuercas y los fierros, es algo que heredé de mi familia. Pero de la otra parte, la paterna, llevo la cocina en la sangre".
"Tengo abuelos que llegaron desde Italia a nuestro país, y aun hoy tengo un primo de mi bisabuelo en la tierra de mis ancestros. Recuerdo las mesas largas en la casa de la madre de mi papá; mi bisabuela tenía unas manos mágicas para las pastas, en los tiempos en que no había pastalinda y solo harina, agua y palo de amasar".
Por parte de su mamá, "mi abuelo era el que hacía los ravioles, cuando era raro que un hombre cocine. Era un apasionado de las comidas de las mesas largas y de horas interminables".
La tortilla de papa, un clásico del cocinero, acompañado de jamón de Colonia Caroya con hojas de rúcula, cherrys y toque de aceto balsámico.
Con esa esencia, hace 22 años, Gonzalo comenzó a dar sus primeros pasos por la gastronomía local. "Empecé como lavacopas en el bar de Gamo. Me rodeaba de los mozos y clientes de los cuales aprendí. Ya quería meterme en la cocina, pero todavía no era momento".
Tiempo después, Gonzalo encontró su lugar en Club Zen y desde allí fue avanzando por distintos lugares hasta que en 2014 comenzó a trabajar con el chef Francisco Casale. "Tuve la gracia de conocer a buenas personas, a buenos cocineros. Con Francisco tuve la oportunidad de aprender mucho".
Llegó la oportunidad de cocinar en una estación de servicio de la ciudad hasta que la pandemia lo obligó a quedare en su casa y ahí surgió la posibilidad de empezar con su propia rotisería: Cucinare. "Abrimos el 24 de abril de 2020, en plena cuarentena y nos fue muy bien".
Con gran humildad, Casale lo invitó a ocupar el espacio físico que el dejó para ir a otro lugar. "Él me dijo que este era mi lugar, que lo iba a cuidar y que tenía que estar ahí".
Sin pensarlo, Gonzalo encendió las hornallas el 11 de marzo pasado con su perfil bien único. "Soy muy espontaneo, explosivo, salvaje y lo mío es la cocina de bodegón. A mí me gusta la tortilla de papas bien alta, española, el bife de chorizo con el huevo y las papas, las milanesas de ojo de bife con huevo frito"

"Soy muy fanático de lo porteño, aunque muchos me traten de loco. De niño escuchaba tango en con mi padre en la habitación y me enamoró la cultura, la gastronomía, todo".
Para este cocinero, en su cocina no van "las cosas raras": "Acá cocinamos con laurel, romero, boniato; con productos frescos que se consiguen de manera regional. No hace falta poner algo raro para elaborar un plato rico. Si haces algo que te gusta, seguro va a salir mejor".

Cucinare abre por la mañana con su servicio de cafetería de lunes a desde las 7 de la mañana. También hay almuerzo diario. Por la noche, la atención es de martes a sábado desde las 19.30 donde se puede comenzar disfrutando de un rico vermuth para luego dar paso a las exquisiteces de un verdadero bodegón. Reservas: (03564) 15563754. Instagram: @cucinare.restoycoffee.
