Cuando la lluvia modifica la rutina diaria
La zona comercial permanece casi vacía hasta que escurra el agua.
La lluvia cambia el estado de las cosas. Y cuando esta es intensa y cae en un determinado lugar durante un período corto de tiempo puede generar complicaciones que obligan a muchos a modificar las formas habituales de actuar y que puntualmente en San Francisco, le genera perjuicios a mucha gente. En el medio, las anegaciones no entienden de coordenadas cartográficas y se manifiestan indistintamente por todos los puntos de la ciudad, pero hay sectores en donde la situación genera inconvenientes importantes.

El centro bajo agua
El bulevar 25 de Mayo, principal arteria comercial de nuestra ciudad, es una de esas calles en donde el tránsito peatonal disminuye a cero cuando llueve.
En un recorrido que realizó LA VOZ DE SAN JUSTO por esta calle ayer sábado por la mañana, minutos después de detenidas las precipitaciones que comenzaron alrededor de las 7.15 y culminaron a las 11.30, el panorama resultó tan claro como oscuro.
El cronista de este medio fue en todos los comercios consultados, sino el primero, uno de los primeros en ingresar al local en cuestión: tiendas de ropa, farmacias, cafeterías y casas de electrodomésticos.
La anegación tanto de 25 de Mayo como las arterias perpendiculares que la abastecen, entre ellas San Luis, España, Colón, Mitre, Alberdi, Pueyerredón y Moreno, genera que los comercios reduzcan su actividad casi a cero.
Otra postal fue la cantidad de negocios cerrados. Aunque muchos locales abrieron sus puertas, especialmente los que son atendidos por empleados, en otros en cuales la atención al cliente depende del dueño ya decide no abrir sus puertas los días de lluvia intensa donde el acceso y el tránsito al casco céntrico se tornan demasiado difíciles.

Piden obras
Los comerciantes de la zona saben que esta es una problemática histórica del centro de la ciudad. Pero exigen de manera enérgica obras según muchos de los testimonios recogidos. Asimismo, la resignación y el acostumbramiento de ver vacía la calle central cuando es ganada por el agua es un sentimiento común.
Bomberos y los servicios de emergencias buscan la altura
La ubicación de instituciones como el cuartel general de Bomberos Voluntarios, sobre avenida Garibaldi, o como la de los servicios emergencias privados de la ciudad en el macrocentro, se ve afectada en días como ayer.
Eso, y debido a que deben salir normalmente de urgencia, los obliga a trasladarse a lugares de la ciudad considerados "altos" para que a la hora de prestar sus servicios el agua en la calle no interfiera en su tarea.
El jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios, Hóbey Salvático, precisó a LA VOZ DE SAN JUSTO que ante días con lluvias intensas y el consecuente anegamiento de calles, el protocolo que la institución pone en práctica es trasladar su centro de operaciones al destacamento ubicado en avenida Cervantes, para que la salida ante llamados de emergencia se pueda realizar eficientemente.
Del mismo lugar salen las ambulancias de los servicios de emergencias, quienes piden permiso a Bomberos para partir desde allí a la prestación de sus servicios.
Salvático además confirmó que son muchos los llamados que reciben los días con estas características y que deben filtrar sus prestaciones de acuerdo a la calidad de la urgencia. Allí, el trabajo mancomunado con Defensa Civil municipal se vuelve cotidiano y entre ambas instituciones se dividen las llamadas y servicios.
Algunos de los servicios que Bomberos Voluntarios brinda bajo estas circunstancias climáticas es la ayuda ante situaciones de emergencias de salud y cuando la ambulancia no puede entrar, efectuando traslados a través del Unimog de la cuadrilla bomberil. También el corte de calles, la remoción de árboles caídos y la colaboración con vecinos que corren peligro debido al estado defectuoso de una casa que puede poner en riesgo una vida.
Escurrió rápido
Si bien la intensa lluvia caída provocó el anegamiento de calles durante gran parte de la mañana, desde el municipio destacaron el rápido escurrimiento del agua.
"El sistema de desagües trabajó aceptablemente y cuando la lluvia finalizó, en una hora y media, gran parte de la planta urbana estaba despejada, salvo los sectores donde se junta más agua como la zona de los sumideros donde el líquido perdura más por confluir las corrientes de distintos sectores", indicaron fuentes municipales.
