Crecen las terceras marcas en Córdoba
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imageed22973138c3478db6e258e10b6303c4.jpg)
Si bien el consumo cayó un 8% en supermercados y autoservicios, la crisis económica, que perjudica principalmente a las primeras marcas, abrió las puertas para que nuevas firmas se instalen en el mercado.
La consultora Kantar Worldpanel, especializada en investigaciones de mercado y consumo, sostiene que el consumo masivo cayó en agosto un 2%, acumulando cuatro meses consecutivos con números en rojo. El director Comercial en Argentina de esta compañía internacional sostuvo que casi todas las categorías registraron una menor frecuencia de compra desde los últimos tres meses hasta agosto del 2018. Producto del derrumbe de las principales variables de la economía, proyectan una retracción del consumo del orden del 3% y del 6% en el tercer y cuarto trimestre del 2018, que terminarán por licuar el crecimiento del primer trimestre del año.
La provincia de Córdoba no está exenta de la caída del consumo. Las unidades comerciales vienen perdiendo volumen de ventas durante todo el 2018, explicó en diálogo con La Nueva Mañana Víctor Palpacelli, vicepresidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Córdoba (Casac) y titular de Almacor. En el análisis interanual de ventas, los supermercados y autoservicios de la provincia cayeron un 8%. La retracción del consumo es tan grande que "no hay forma" que la situación se revierta en lo que queda del año, agregó. "Si el escenario cambiara completamente, tampoco podemos llegar a equilibrar la gran pérdida de unidades que hemos tenido en el sector. Vamos a cerrar un año malo, tirando a pésimo", remarcó el vicepresidente de Casac.
Marcas alternativas, cada vez más fuertes
Sin embargo, este contexto recesivo generó las condiciones propicias para el fortalecimiento de productos de marcas alternativas que cada vez son más consumidos por su precio competitivo, en un rubro tan concentrado como el de alimentos (en donde 18 empresas representan el 60% del mercado sobre un total de más de 260 firmas que producen alimentos, según una investigación de la consultora Focus Market). Desde Kantar Worldpanel advierten que las más afectadas en este contexto de crisis son "las primeras marcas", que caen en "ocho de cada 10 categorías". Siendo las marcas que más crecen en el mercado local: Armonía, Manaos, Brahma, Tregar, Molto, Higienol, Aceite Natura, Magistral y Don Satur.
En la nota "números rojos para almacenes y comercios en Córdoba" que publicamos el mes pasado en este diario, la gerente del Centro de Almaceneros de Córdoba, Vanesa Ruiz, señalaba que cuando el consumidor prueba una marca con menos presencia mediática que las ya instaladas y se encuentra con un producto más económico "y, a su vez, la calidad está a la altura, comienza a fidelizar". Esto le permitió a muchas pymes expandir su oferta pese al contexto económico crítico. Al mismo tiempo, advertía que hay marcas ya instaladas que aprovechan su inserción y reconocimiento para comercializar con otras etiquetas productos baratos en base a su bajo costo de elaboración, estos son más económicos a costa de la calidad del alimento.
Hay un boom de las terceras marcas
Al respecto, Víctor Palpacelli, de la Cámara de Supermercados locales, reflexionó que la crítica situación que atraviesa la economía argentina genera las condiciones apropiadas para el crecimiento de nuevas marcas "porque el consumidor hace una compra mucho más pensada en el momento de la decisión y entonces se inclina hacia este tipo de productos, buscando precios más conveniente de acuerdo a su ingreso". El boom de las terceras marcas es un fenómeno que se avizora en todos los rubros, afirmó el titular de la cadena Alamcor. Así, "van ganando terreno" nuevas marcas de empresas pequeñas o medianas (como pueden ser: Molto, Tregar, Don Satur o Manaos) y, también, las segundas marcas de menor precio de las grandes empresas oligopólicas (como Molinos Río de la Plata, Arcor o Mastellone).
La canasta básica alimentaria de Córdoba, con un 50% de suba interanual
De acuerdo a información publicada por el Instituto de Estadísticas Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba (Inedep), el aumento intermensual de los alimentos en el mes de octubre fue de 6,81%, acumulando en el año 46,56%. Con estas cifras es casi seguro que la canasta básica de alimentos en nuestra provincia concluya por arriba de los cincuenta puntos, teniendo en cuenta que históricamente diciembre es considerado un mes inflacionario por el recalentamiento del consumo que significan las fiestas y el pago del medio aguinaldo, independientemente de los aumentos del corriente mes.
De este modo, un cordobés tipo debe gastar $2.807 en el supermercado para poder acceder a los alimentos que cubran los requerimientos nutritivos mínimos. Lo que representa aproximadamente el 28% del salario mínimo vital y móvil. Mientras que una familia tipo debió gastar más de ocho mil pesos solo para proveerse de una dieta básica. Asimismo, la canasta alimentaria para un celíaco coterráneo (conformada por alimentos sin TACC) llegó a valer en el mes de octubre $3.949. Si tenemos en cuenta el costo de los bienes y servicios no alimentarios, la canasta básica total para un cordobés promedio fue de siete mil pesos, según Inedep.
La recesión de la industria golpea en el consumo
La actividad de la industria manufacturera en el acumulado del período enero- septiembre de 2018 presenta una baja de 11,5%, según el último Estimador Mensual Industrial dado a conocer por Indec. La industria alimenticia cayó 3,2% en la comparación interanual con septiembre del 2017. Los rubros que mostraron mayor recesión fueron: la industria textil (-24,6%), la edición e impresión (-21,6%), la metalmecánica (-20,5%), los productos de caucho y plástico (-20,4%), la industria del tabaco (-15,8%), la industria automotriz (-15,7%), la refinación del petróleo (-11,0%) y el bloque de papel y cartón (-8,0%).
La merma de la industria alimentaria se explica por una caída de 8,8% del rubro molienda de cereales y oleaginosas, azúcar y productos de confitería (-10,6%) y bebidas con una contracción de casi nueve puntos. Esta mengua de la industria tiene fuertes repercusiones en el empleo puesto que la industria manufacturera emplea a casi el 20% de la totalidad de los asalariados registrados del sector privado. En consecuencia, el deterioro de la economía significó una caída del empleo en la variación agosto/septiembre del corriente año en todas las ramas de la actividad, de acuerdo al último Reporte del Trabajo Registrado publicado por la Secretaría de Trabajo.
En efecto, estos indicadores explican el incremento en la tasa de desocupación (que llegó a 9,6% en el segundo trimestre). Con estos datos es de esperar un achicamiento del mercado interno que perjudica a todo el entramado de unidades comerciales. Sumado a esto, la elevada inflación por encima de los aumentos acorados por los sindicatos en paritarias genera una pérdida del poder adquisitivo de los salarios. El deterioro de las variables señaladas genera comportamientos en el consumidor a la hora de proveerse de alimentos y otros bienes, por eso se habla de consumidores más "racionales" o "atentos", puesto que la situación los lleva a buscar mejores precios.
De persistir y profundizarse este círculo vicioso dado por la caída de la actividad, aumento del desempleo, tasas bancarias exorbitantes, alta inflación con pérdida de poder de consumo de los ingresos de las familias, también se verá perjudicada la performance de las firmas alternativas que han logrado posicionarse en este escenario crítico.
La Nueva Mañana
