Continuará detenido hombre sospechado de grooming
Ayer se presentó en tribunales donde se lo anotició de su situación. Los investigadores buscan determinar si hay más víctimas y por ello peritan su teléfono celular.
Daniel "el mono" Brandan (40), quien se encuentra detenido desde el viernes 6 de octubre al ser investigado como supuesto autor del delito de grooming, continuará privado de su libertad ya que desde la fiscalía de Delitos Complejos entienden que podría haber nuevas víctimas en su lista.
Brandan, que es defendido por el abogado Gustavo Utrera Ramos, fue detenido en cercanías de una escuela primaria en el mes de octubre, donde concurre una niña de 10 años que habría sido su víctima.
El fiscal Bernardo Alberione, quien tiene en su poder la causa, confirmó que a partir de pericias realizadas por Policía Judicial en la ciudad de Córdoba, del teléfono del imputado, se intenta dilucidar si hay además otras víctimas.
Ayer, mientras tanto, Brandan fue trasladado desde la Unidad Penitenciaria Nº 7 de nuestra ciudad, en donde se encuentra alojado, a la fiscalía de Casos Complejos donde fue anoticiado que continuará detenido. Además, desde la fiscalía se aguarda el resultado de estas nuevas pericias a los fines de decidir su situación procesal.
Utrera Ramos confirmó que la Justicia investiga la existencia de otras víctimas: "Le informaron en la fiscalía que habría dentro del teléfono celular secuestrado conversaciones con algún tenor sexual, pero se desconoce si hay alguna menor involucrada; esas pericias se encuentran en la Unidad Judicial y mañana (por hoy) el resultado podría estar en la fiscalía". El abogado agregó que en caso de detectarse conversaciones con alguna menor a su defendido le podrían dictar la prisión preventiva. En el caso de no haberlo -dijo- pedirá su libertad.
El caso
Elizabeth Varela, la madre de la menor que junto a un familiar y una amiga interceptaron a Brandan en la calle y lo retuvieron hasta que la Policía lo pudo detener, contó a LA VOZ DE SAN JUSTO que todo comenzó el pasado 12 de septiembre cuando su hija empezó a recibir mensajes de Whatsapp de parte de un desconocido. La mujer, alertada por la propia menor, inició una conversación -además de hacer la denuncia policial- que tuvo como cierre la detención de esta persona.
Varela indicó que "los primeros días fueron terribles" y se preguntó "en qué cabeza cabe que le escribas semejantes barbaridades a una nena de 10 años. Tenía una impotencia muy grande, de buscarlo, conocerlo y decir si lo agarro lo mato", afirmó en una entrevistada con este diario previo a la detención.
