Condenaron por “peculado y abuso de autoridad” a excomisario de Brinkmann
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La pena fue de 3 años de prisión de ejecución condicional y no podrá ejercer cargos públicos. Llegó a juicio en una causa por irregularidades con vales de combustibles.
Tres años de ejecución condicional e inhabilitación a perpetuidad para ejercer cargos públicos fue la condena que le aplicó este miércoles un tribunal compuesto por tres jueces técnicos y doce jurados populares al exjefe de la comisaría de Brinkmann, Rubén Gustavo Chiambretto (50), imputado como supuesto autor de los delitos de "peculado y abuso de autoridad" en una causa por irregularidades con vales de combustibles.
Luego de una deliberación que demandó dos horas y media, a las 15.15, el presidente del tribunal Guillermo Rabino dio lectura a la resolución y por unanimidad se decidió condenar a Chiambretto por ser el autor material y penalmente responsable del delito de peculado, en tanto que por mayoría se resolvió declararlo culpable del delito de abuso de autoridad.
Además, al exjefe policial se le impuso realizar trabajos comunitarios en alguna entidad de bien público por un plazo de ocho meses, a razón de cinco horas semanales.
Se decidió también comunicar al Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario de la provincia de Córdoba lo resuelto, fijándose el día 20 de marzo a las 12 para la lectura de los fundamentos de la sentencia.
Chiambretto se retiró en silencio de la sala de audiencia en compañía de su abogado defensor Felipe Truco, quien ante la requisitoria de LA VOZ DE SAN JUSTO acerca del resultado del juicio, sólo respondió que aguardará la lectura de los fundamentos.
Ya en la calle, este diario le preguntó a Chiambretto si quería decir algo, pero el exje policial respondió con un "No", rotundo.
Última audiencia
La última jornada del juicio a Chiambretto -que estuvo al frente de la comisaría de Brinkmann entre marzo y julio de 2016-, comenzó con el testimonio del último de los testigos convocados: el comisario inspector Luis Guillermo Ludueña, que comprometió aún más al acusado.
Ludueña comenzó diciendo que en ocasión de encontrarse en San Francisco en un operativo por un partido de fútbol en el que jugaban Sportivo Belgrano y San Martín de Tucumán, hablando con el entonces comisario inspector Carlos Cabral, se enteró de algunas irregularidades con el combustible en Brinkmann.
Seguidamente el testigo declaró que cuando Chiambretto tomó licencia en julio de 2016 y se hizo cargo momentáneamente de la comisaría de Brinkmann, allí fue que se enteró de una serie de irregularidades no sólo con los vales de combustible sino también con denuncias referidas a hechos delictivos que nunca se pusieron en conocimiento ni de las autoridades de la Departamental San Justo ni de la fiscalía de Morteros.
"Personal policial me vino a hablar preocupado por lo que sucedía con los vales de combustible. Y ese mismo personal me informó que había una orden de no informar algunos hechos delictivos", señaló Ludueña.
El testigo dijo que un lunes se enteró de dos ilícitos ocurridos en Brinkmann a través de los medios periodísticos y que cuando le preguntó al personal policial porque no habían informado, éstos le respondieron que tenían orden del comisario Chiambretto de no comunicar muchos hechos delictivos a los fines de "no sembrar" sensación de inseguridad.
La palabra del acusado
Tras el testimonio de Ludueña, el abogado Trucco dijo que su defendido iba a efectuar algunas aclaraciones pero que no iba a responder preguntas.
Chimabretto, al hacer uso de la palabra, indicó que "durante el mes de abril estuve a cargo de las comisarías de Brinkmann y Morteros por licencia del comisario Ludueña, cuando éste retornó me hice cargo de la comisaría de Arroyito. Para realizar estos recorridos utilizaba mi auto particular porque recién en la jerarquía de comisario inspector es que la policía nos provee de un vehículo no identificable, durante ese tiempo le acerqué al fiscal Bernardo Alberione, de Delitos Complejos, una investigación llevada adelante por mí en donde le ponía en conocimiento el funcionamiento de kioscos de narcomenudeo en Brinkmann. El comisario mayor Ricardo Galarza, jefe de la Departamental San Justo, estaba al tanto de mis movimientos", señaló Chiambretto, que tras esta aclaración continuó en silencio.
Los alegatos
En su alegato, la fiscal de cámara Consuelo Aliaga Díaz efectuó un pormenorizado análisis de la prueba y tras una hora y diez minutos solicitó que a Chiambretto se lo condenara a la pena de tres años de ejecución condicional y se lo inhabilitara de por vida para ocupar cargos públicos.
La fiscal desmenuzó cada uno de los testimonios escuchados en la sala señalando que a su entender estaba probada la autoría del acusado en los hechos denunciados.
A su turno, el defensor comenzó su alegato anticipando que solicitaría la absolución de su defendido y efectuó reserva de recurrir en casación. Para Trucco, ninguno de los delitos estuvo probado e incluso indicó que de haber existido el canje de vales de nafta por dinero también eran responsables los propietarios de la estación de servicios en donde se aprovisionaban los móviles policiales.
Treinta minutos le llevó al abogado leer su alegato en donde con vehemencia intentó defender la situación de Chiambretto, reiterando su pedido de absolución.
Finalizados los alegatos, el presidente del tribunal le preguntó a Chiambretto si iba a hacer uso de la última palabra, a lo que el imputado se negó y de inmediato se cerró el debate y se pasó a deliberar, tras lo cual se dictó sentencia.
