CON LO JUSTO
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Por la ida de la primera fase de la Copa Sudamericana, Racing se hizo fuerte en Avellaneda y superó por la mínima diferencia a Rionegro Águilas, de Colombia, con una conquista de Brian Mansilla a los 16' del complemento. La revancha se disputará el 1 de junio.
Racing venció anoche por 1-0 a Rionegro Águilas, de Colombia, en partido de ida de una de las series de fase inaugural de Copa Sudamericana, jugado en el "Cilindro" de Avellaneda.
El único tanto de los dirigidos por Diego Cocca fue obra del juvenil Brian Mansilla, a los 16 minutos del segundo período. La revancha se dará el próximo 1 de junio, en Rionegro, región de Antioquia.
Si bien la formación de Diego Cocca no mostró un rendimiento acorde a sus antecedentes, su victoria puede considerarse inobjetable a partir de su mayor predisposición para buscar el arco de enfrente, ante un conjunto "cafetero" que se defendió con astucia sin arriesgar en ofensiva.
Los primeros instantes del cotejo mostraron una marcada supremacía "académica" que se fue diluyendo luego de transcurridos diez minutos. Superado el "miedo escénico" el elenco colombiano comenzó a desarrollar su estrategia de laterizar el juego a partir del buen pie de sus volantes logrando el objetivo de tener a su rival lejos del área de Hernández.
Si bien Rionegro Águilas contó con un solo atacante tuvo la virtud, una vez erosionado el ímpetu inicial "blanquiceleste", de no atravesar zozobras en su arco. Salvo por un aislado disparo de su mejor jugador Vittor a los 39 minutos tras una jugada preparada que contuvo el longilíneo guardavalla "cafetero", al dueño de casa se le fueron cerrando todos los caminos para abrir el marcador.
Advertido de la carencia de profundidad de su equipo, Cocca potenció la búsqueda a partir de los ingresos de Mansilla y el reaparecido Brian Fernández ante un adversario ya no tan cómodo en el trámite como en el cierre de la primera parte a partir de un inconsciente retroceso que lo fue convirtiendo en un simple partenaire.
El tanto de Mansilla, quien definió de manera excelsa con la parte externa de su botín zurdo una gran asistencia de Bou, le colocó justicia a una apertura del anfitrión que se veía venir.
Lejos de buscar una tranquilizadora conquista de visitante el conjunto de Otero no cambió su postura original, considerando que perder por la mínima diferencia en el "Cilindro" era razonablemente beneficioso de cara a la revancha en Colombia.
Una sensacional tapada del arquero de la visita ante un remate de Insúa a minutos del cierre del cotejo podría haberle dado a Racing un diferencia más acorde al desarrollo, habida cuenta de su mayor compromiso por el espectáculo en desmedro de un adversario demasiado pragmático que aceptó sin rubores su inferioridad.
Los últimos minutos dejaron ver a un local agotado por el desgaste que le ocasionó su incesante búsqueda y a un Rionegro que recobró cierta compostura que no lo hizo arriesgar en demasía, depositando todas sus esperanzas en revertir la serie recién el 1 de junio cuando se dispute el desquite.
