Básquet
Con la localía como respaldo, San Isidro recibe a Jujuy Básquet
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Después de un parate de casi un mes, el líder de la Conferencia Norte vuelve a jugar este sábado desde las 21 en el “Antonio Manno”. Lautaro Mare anticipó qué buscará el equipo: sostener la localía, corregir la defensa y atravesar una seguidilla pesada de partidos.
San Isidro vuelve a escena este sábado cuando reciba a Jujuy Básquet en el “Antonio Manno”, en el inicio de una segunda parte que lo encontrará con una doble exigencia: ratificar todo lo bueno que construyó para terminar arriba y, al mismo tiempo, ajustar detalles que en una liga pareja pueden costar caro. El equipo sanfrancisqueño reanuda la competencia después de un parate largo, el más extenso que vivió Lautaro Mare: “Creo que fue el más largo que tuve en mi carrera. Nunca habíamos terminado tan temprano”, contó el alero, ya metido en modo reinicio.
El conjunto de Sebastián Porta cerró la primera mitad con números que lo empujaron a la cima y con una identidad muy marcada: intensidad, confianza y un ataque con múltiples vías. En el análisis de Mare, el balance fue claro: “Súper positivo. Queríamos quedar primero, teníamos ese objetivo y lo logramos”. Y agregó otro punto que considera esencial para lo que viene: “El segundo objetivo era defender la localía y lo hicimos bárbaro”. Esa fortaleza en casa será, otra vez, el primer mandato del calendario que se abre.
Sin embargo, el líder no se conforma con lo hecho. Mare reconoció el aspecto a corregir de cara a una seguidilla durísima: “Por ahí un punto malo que tuvimos es que defensivamente nos convirtieron demasiado. Capaz que nos relajamos en que estábamos convirtiendo mucho”. La conclusión fue directa: “Es un punto a mejorar que tenemos. El aspecto defensivo lo podemos mejorar tranquilamente”.
Uno de los argumentos de San Isidro en esta campaña fue el goleo repartido. En varios de los once partidos, al menos cinco jugadores terminaron con doble dígito, síntoma de un equipo con roles claros y circulación. Para Mare, ese rasgo es una virtud central: “Seba (Porta) lo dejó siempre claro: le va a tocar una noche a cada uno”. Y explicó porqué: “Somos un equipo largo, nos gusta pasarnos la pelota. Se ve muy marcado que por partido le toca a uno, a otro. Eso va cambiando. Tenemos los roles bien marcados”. Incluso mencionó el trabajo interno que sostiene esa convivencia: “Estamos cómodos con los roles que hablábamos entre nosotros y con Santi (González), el psicólogo”.
En lo personal, el sanfrancisqueño asumió un papel que muchas veces no brilla en la planilla, pero pesa en el juego: “Por ahí no soy el que más se destaca a nivel estadística, pero trato de estar presente ya sea defensivamente u ofensivamente cuando me toque”. En esa línea, remarcó una clave mental: “Trato de no desesperarme si el juego no pasa por mí. Entiendo que es un equipo largo y estoy tranquilo porque cuando me toca, si tengo que jugar, juego”. Y sintetizó su aporte: “Mi rol pasa no tanto por la notación, sino por estar presente… más del lado de la intensidad y de ayudar al equipo”.
La preparación para el reinicio comenzó el 2 de enero, con un esquema de un turno largo por la mañana. Con ese trabajo, San Isidro buscará que el regreso no lo agarre desprevenido: “Esperamos no estar tan ansiosos, que no nos gane la ansiedad. Y esperamos llegar bien preparados”. También apuntó a un aspecto clave en una etapa donde el físico suele mandar: “Con estos días de entrenamiento vamos a llegar muy bien… sobre todo en la parte física”.
El rival de este sábado suma un condimento: será un cruce sin antecedentes recientes en el torneo, porque San Isidro todavía no se midió con Jujuy en esta temporada. Mare lo marcó como atención obligada: “No lo conocemos, no jugamos nunca contra Jujuy. Así que vamos a estar atentos… más allá del análisis que podamos llegar a hacer”.
Lo que viene, además, es un calendario apretado y con viajes que pueden pasar factura. Mare lo describió con calma, pero sin subestimar: “Tenemos una batería de partidos importantes, bastantes partidos seguidos. Con tranquilidad de no volvernos locos”. Y explicó dónde estará el mayor desgaste: “Sabemos que va a ser duro sobre todo de la parte física, más por los viajes y por la seguidilla”. La receta será simple y conocida: “Partido a partido, estudiándolos, enfocándonos en lo que tenemos que hacer en cada uno”.
En ese mapa, el alero también se animó a señalar un rival que hoy mira a todos desde cerca: “Hoy por hoy Santa Paula está muy bien, es un rival muy complicado. Está muy pareja la liga”. Y cerró con una idea que define el contexto: “Creo que todos agarran un par de partidos, se acomodan y se prenden ahí arriba. No hay tanta diferencia entre los equipos”.
San Isidro arranca esta segunda parte con el respaldo de lo hecho y con la obligación de sostenerlo. Este sábado, ante Jujuy, será el primer examen de una etapa donde cada noche puede mover la tabla.
