Con Él Mató y Los Espíritus la escena independiente combatió a la lluvia
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La cultura rock se desplegó durante dos días entre las sierras cordobesas.
Una tarde fría, gris e inestable no detuvo la potencia de la nueva escena independiente que desde poco antes de las 17 y de la mano de Él Mató a un Policía Motorizado y Los Espíritus copó el escenario principal del 18vo. Cosquín Rock.
Ni la llovizna ni un frío amenazante que avanza sobre el aeródromo de Santa María de Punilla desanimó al público que en buen número se arrimó temprano al predio de nueve hectáreas atraído por los estrenos de dos de las bandas que impulsan el presente del rock local.
Primero fue el turno del quinteto platense que ostenta 15 años de camino y media docena de álbumes y que asumió un repertorio con nueve canciones entre las que destacaron "Ahora imagino cosas", "Mujeres bellas y fuertes", "Más o menos bien" y "Chica rutera".
Con un sonido envolvente y poderoso, Él Mató superó con creces y naturalidad su primera vez en el marco del Cosquín rockero y su actuación hasta logró que flameara una bandera de La 25.

La banda de indie rock "Él Mató a un
Policía Motorizado" se presentó en la segunda jornada del Cosquín Rock.
Seguidamente, Los Espíritus -que el año pasado habían tenido un reconocido paso por un tablado alternativo de este mismo festival- llegó al escenario 1 y tuvo un sólido y plácido desempeño para mostrar su estética.
El sexteto con ocho años de historia propuso sus brumosas fusiones y se ganó la atención de la audiencia con canciones como "Jugo", "La mirada", "Perdida en el fuego" y "Jesús rima con cruz".
La jornada de ayer, con la lluvia como aditamento, tuvo a Estelares, Los Espíritus, el puertorriqueño Residente, The Offspring, Los Gardelitos, Guasones, Ratones Paranoicos y La Vela Puerca, todos en el escenario 1.
Pero, además, Carajo, Asspera, Viticus, Horcas, la pujante escena mendocina (Usted Señálemelo, Perras On The Beach y Luca Bocci), Militantes del Climax, Indio, Chucky de Ípola, Vanthra La Mississippi, Carlos Johnson, Cony La Tuquera, La Flora Bartola y Armando Flores, por citar apenas a algunos.
Skay volvió a ser local y brilló
Eduardo Skay Beilinson, al frente de su grupo Los Faquires, regaló la nota más destacada de la primera de las dos jornadas del 18vo. Cosquín Rock.
El ex Redondos ofreció un contundente set de poco menos de una hora de duración donde exhibió el ritmo y la distorsión que habitan su guitarra eléctrica y desde donde construye un atractivo discurso rockero que el público agradeció.
Con flamantes 66 años, el artista platense hizo un recorrido por la etapa solista que inició hacia 2002 y ratificó el encanto de una lírica tormentosa que aborda desde una voz personal.
Bien acompañado por Oscar Reyna en guitarra, Claudio Quartero en bajo, Javier Lecumberry en teclados y "Topo" Espíndola en batería, Skay incluyó promediando su actuación una encendida versión del clásico de Los Redondos "Ji Ji Ji" que marcó el pasaje más encendido de la relación con los espectadores.
Además, el autor, guitarrista y cantante brilló a la hora de canciones como "El golem de Paternal", "Oda a la sin nombre", "El redentor secreto", "Chico bomba" y "Falenas en celo".
La presentación de Beilinson fue el penúltimo número de un escenario principal, luego de una desteñida visita de los Creedence Clearwater Revisited y el cierre -con tormenta y suspensión momentánea incluida- a cargo de Las Pastillas del Abuelo.
Allí también las mayores adhesiones las despertó Andrés Ciro Martínez quien como líder de Ciro y Los Persas animó el set más extenso y ampliamente festejado que inició con una demora de 15 minutos que descompuso la hasta entonces impecable organización horaria. (Télam)

