Con apenas 16 años, Lis Rodríguez conquistó su primer cinturón amateur y sueña con llegar al profesionalismo
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La sanfrancisqueña se consagró campeona en la categoría hasta 60 kilos del Bestia Fighting Championship. Invicta en sus primeras cuatro peleas oficiales, apuesta a seguir creciendo en el kickboxing y representar a San Francisco en los máximos escenarios.
Con apenas 16 años, Lis Rodríguez atraviesa uno de los mejores momentos de su joven carrera deportiva. El pasado fin de semana se consagró campeona amateur de la categoría hasta 60 kilogramos en el Bestia Fighting Championship (BFC), uno de los eventos de kickboxing y artes marciales más importantes del país, y se quedó con el primer cinturón de su trayectoria.
La representante de la Academia Sapiens derrotó por puntos a su rival en la final disputada en el Complejo Keops de Villa Carlos Paz y mantuvo su invicto en el circuito amateur, donde ya acumula cuatro victorias en igual cantidad de presentaciones.
"Fue una emoción muy grande. Sabía todo el esfuerzo y las horas de entrenamiento que había detrás de esa pelea. Mi rival fue muy exigente y eso hizo que el cinturón tuviera todavía más valor para mí. Cuando levantaron mi mano sentí una mezcla de felicidad, alivio y orgullo. Fue un momento que voy a recordar siempre porque representa el trabajo de muchas personas que estuvieron acompañándome desde el primer día", contó a LA VOZ DE SAN JUSTO.
Aunque hoy su vida está ligada a los deportes de combate, el camino de Lis comenzó de una manera muy diferente. "Mi historia con los deportes de combate empezó cuando tenía 7 años. En ese momento hacía danzas, pero mi papá se dio cuenta de que no era lo que realmente me gustaba. Un día pasamos por una academia de taekwondo, me preguntó si quería probar y, sin pensarlo mucho, entré a hacer una clase y todavía tenía puesto el tutú", recordó entre risas.
Con el paso del tiempo, aquella escuela incorporó kickboxing, K1 y Muay Thai. Fue entonces cuando descubrió la disciplina que terminaría convirtiéndose en su gran pasión.
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Después de un período alejada de los entrenamientos, encontró un nuevo lugar en la Academia Sapiens, donde comenzó una etapa que la llevó rápidamente a la competencia. "Encontré un gran grupo de profesores y compañeros que confiaron en mí y me motivaron a empezar a competir", explicó.
El título conseguido en Villa Carlos Paz llegó para confirmar el gran presente que atraviesa la joven sanfrancisqueña. "Estoy muy contenta con este comienzo, pero también sé que recién estoy dando mis primeros pasos. Creo que la clave fue entrenar con constancia, escuchar a mis profesores y nunca dejar de aprender. Cada pelea me enseñó algo diferente y me ayudó a crecer como deportista y como persona", aseguró.
Ese crecimiento, sostiene, no sería posible sin el acompañamiento de quienes la rodean. "La Academia Sapiens es muy importante para mí porque encontré un grupo que siempre me apoyó y creyó en mi potencial. Mis profesores me enseñan mucho más que la parte deportiva; también me transmiten valores como el respeto, la disciplina y el compromiso. Fuera del gimnasio, mi familia está siempre acompañándome. Son un apoyo fundamental y hacen un gran esfuerzo para que pueda seguir creciendo en este deporte", destacó.
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Soñar en grande
Con su primer cinturón ya en las vitrinas, Lis tiene claro cuál es el camino que quiere recorrer. "A corto plazo quiero seguir entrenando, aprendiendo y sumando experiencia en cada competencia. A largo plazo sueño con seguir creciendo, representar de la mejor manera a mi academia y a San Francisco, y algún día poder competir a nivel profesional", expresó.
Finalmente, dejó un mensaje para quienes todavía dudan en iniciarse en un deporte de combate. "Que se animen a probar. Muchas veces uno tiene miedo porque no conoce el deporte, pero cuando empezás te das cuenta de que no se trata solo de pelear. Aprendés disciplina, respeto, confianza en vos mismo y hacés grandes amistades. Nunca sabés hasta dónde podés llegar si no das el primer paso", concluyó.
