Cómo el machismo afecta la salud mental de los varones
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Todavía existen mandatos como el de ser "proveedor" o no expresar las emociones que dañan a los hombres y los llevan a conductas violentas que teminan perjudicando su salud. El psicólogo Mauro Moyano brindó consejos para que puedan reflexionar y cambiar.
Por Isabel Fernández|LVSJ
"Si sos macho, tenés que poder", "Los hombres no lloran", son frases que todavía resuenan en la cabeza de muchos, producto del machismo y los roles de género que enseñan a los varones a naturalizar conductas violentas y dañinas para su salud.
¿Cuáles son esos mandatos que dañan a los varones?, ¿Qué consecuencias produce en la salud mental el reprimir las emociones?, ¿Qué proponer para visibilizarlos y cambiar?.
El licenciado en Psicología, Mauro Moyano analizó esta construcción social de la masculinidad en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO y brindó consejos a los varones para que reflexionen sobre sus propias certezas, creencias y prácticas para cambiar. "El beneficio más significativo es dejar de sentirse anormal con lo que uno siente. Saber que un hombre también puede llorar, que también puede pedir ayuda y que ello no implica una merma en su masculinidad es el mejor aliciente que una persona puede recibir", dijo.
El mandato de ser proveedor
En la sociedad existen múltiples mandatos implícitos respecto a lo que significa ser hombre, pero el licenciado Moyano destacó que el más dañino "es el de la autosuficiencia, el de ser el 'proveedor'. Esto puede llevar a generar niveles de exigencia tan altos que finalmente produzcan sufrimiento en la persona".
Aseguró que las elevadas expectativas de éxito, y la escasa tolerancia al fracaso "son la antesala del sufrimiento cuando dichos ideales no se concretan. Con ideales de éxito muy elevados, es muy probable verse frustrados al no poder alcanzar dichos objetivos".

Lic. Mauro Moyano
La trampa de las ideas de fortaleza
Esto vale no solo para los logros económicos o vitales, sino también que invaden el terreno de la sexualidad. Moyano afirmó que hay creencias que el hombre "siempre tiene que 'poder' y que siempre tiene que 'tener ganas'. Nuevamente surgen las ideas de fortaleza y poder que se levantan como trampas pendientes sobre la cabeza de los varones. Esta idea lleva a que el no tener ganas, o no querer, sea considerado como una enfermedad o como un trastorno".
"Esta idea que el varón es fuerte y autosuficiente es verdaderamente una trampa; supone un privilegio, una ventaja y una cualidad que luego se vuelven un mandato, una exigencia a cumplir", advirtió.
En consonancia con ese mandato aparece la exigencia de reprimir las emociones. "Al hombre tampoco se le permite llorar, ni cualquier expresión de afecto, entendidos estos como una demostración de debilidad. De acuerdo a esa idea de fortaleza y poder, no hay lugar para la debilidad, o la duda. Lloran y demostrar sentimientos es para débiles o mujeres", dijo el psicólogo.
Aseguró que ésa "también es una trampa para los propios hombres, ya que limita y coarta una amplia gama experiencias que no tienen permitido 'mostrar'. La presencia es indicativo de enfermedad, que hay que desterrar".
Conductas agresivas
La idea de ser fuerte puede naturalizar conductas agresivas que buscan imponer su voluntad. Moyano explicó que en el plano de las relaciones o vínculos con el otro sexo, además de este estereotipo, "suele participar otro supuesto que pregona que la pareja es de su propiedad".
Sin embargo agregó que éste supuesto "no es exclusivo del varón, sino que puede verse tanto en hombres como mujeres, con sus derivados que son los celos, los controles. Esta idea se ve reflejada en el lenguaje popular con frases que hacen equivales el celar al amar, o que hablan de 'robar' o 'perder' una persona, como si la misma fuera un objeto o una cosa a la que hay que custodiar y defender".
El licenciado advirtió que ésta creencia "deriva en todo tipo de problemáticas que podemos denominar violentas, porque suponen que algo se nos es 'robado', lo cual nos habilita para 'defendernos'".
"Otra alternativa es pensar que lo hemos 'perdido' y que dicho objeto de nuestra propiedad es irreemplazable; y ahí la desesperación es la respuesta. En ninguno de los dos casos se ve a la pareja como un sujeto, capaz de tomar propias decisiones. Eso genera sin dudas sufrimiento, de ambos lados de la relación", afirmó.
Repensarse y romper con los mandatos
Siempre se puede sensibilizar y concientizar sobre el daño de estos mandatos de género. Para cuidar su salud mental, Moyano propone a los varones replantearse los estereotipos de género, romper con el mandato de autosuficiencia y pedir ayuda, entender a la salud mental como parte del bienestar general y no minimizarla, hablar y repensar estos temas.
Aseguró que es importante como hombres "Poner en duda lo que afirmamos como certezas en lo que respecta al ser varón o ser mujer; saber que muchas veces dichas ideas están atravesadas por convenciones, intereses o tradiciones que nada tienen que ver con la biología o la anatomía. Reflexionar sobre lo que hacemos, sobre lo que creemos y como actuamos es una de las mejores maneras de evitar el sufrimiento en los vínculos, y en nosotros mismos".
Muchos lo llaman deconstrucción, pero al respecto Moyano aclaró que ese concepto "es muy amplio y suele prestarse a confusión. Es muy frecuente escuchar interpretaciones que hablan de deconstrucción como un hecho o acontecimiento que se da de una sola vez y para siempre 'estoy/está deconstruido' como si eso ya supusiera una meta o una finalidad".
El licenciado remarcó que sería "más útil verlo como una potencialidad o una capacidad de los sujetos de reflexionar sobre sus propias certezas, creencias y prácticas".
Campaña #EsDeVarón
El Grupo Fusa, junto a la Fundación Kaleidos, lanzó la segunda edición de la campaña #EsDeVarón en redes sociales con el objetivo de visibilizar el daño que provocan estos mandatos en la salud mental de los hombres.
También procura desarmar los estereotipos que les impiden buscar ayuda o solicitar asistencia y brindarles información para que sepan cómo y dónde atender su salud mental y física.
"En la cancha lloramos, nos abrazamos, ganamos, perdemos y nos consolamos. ¿Por qué no te permitís eso en el día a día? El miedo, la tristeza y la ternura son válidas y necesarias. Armá equipo con las emociones y ponelas a jugar siempre"
"Intercambiá emociones, no solo figuritas", "Sacá a la cancha tu salud mental", "Jugá en la vida como en la cancha", son algunos de los mensajes en los flyers que componen la campaña lanzada en coincidencia con el desarrollo del Mundial de fútbol Qatar 2022.
La iniciativa forma parte de Equipar, que busca sensibilizar y concientizar sobre la violencia y los mandatos de género en clubes deportivos, introduciendo una mirada desde la perspectiva de género a entrenadores, directores técnicos, ayudantes, autoridades institucionales y deportistas adolescentes.
"Los modelos tradicionales que enseñan cómo debe ser y actuar 'un varón de verdad' pueden afectar gravemente la salud de los varones. En la Argentina, los suicidios constituyen la segunda causa de muerte en la franja de 10 a 19 años y los varones tienen aproximadamente 3 veces más chances de morir por suicidio que las mujeres", dijeron en un comunicado.
