Cómo calmar el hambre emocional en el aislamiento
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En este tiempo de quedarnos en casa muchos de nosotros quisiéramos distanciarnos socialmente de la heladera. ¿Quién no experimentó la sensación de tener hambre todo el día?.
Con la
pandemia del coronavirus y todas las emociones que despierta como tristeza,
miedo, bronca, incertidumbre, aburrimiento, alegrías, felicidad, se potenció
más el hecho de comer por estrés.
¿Cómo hacemos para controlar las ansias de comer?. La licenciada en Nutrición, Natacha Leoni (MP-1971) explicó que el primer paso para eso es poder identificar en qué situaciones especiales nos da ganas de comer, sin hambre real, sin necesidad energética, sólo con ganas específicas de comer algo.
"Si puedo hacer consciente ese momento, una técnica que nos instala en el aquí y ahora es la reparación profunda y consciente .Eso nos permite poder elegir qué hacer, si comer o no hacerlo. Desde una conciencia plena, para luego no culpabilizarnos por la elección tomada", afirmó.

El primer paso para controlar el hambre emocional es poder identificar en qué situaciones especiales nos da ganas de comer, aseguró la licenciada Natacha Leoni
Qué hacer para comer sano
En este contexto, se hace más difícil llevar adelante un plan de alimentación saludable, pero no es imposible si se tienen en cuenta algunos puntos que detalló la licenciada Leoni:
-Identificar qué es lo que quiero lograr, para poder observar mi rutina y saber cuáles son las posibles cosas a cambiar.
- Ponernos objetivos específicos que sean posibles de realizar y que sea a muy corto plazo; por ejemplo los objetivos de la semana.
- Escuchar atentamente las señales corporales e intentar registrar si tenemos hambre real o inducido por una emoción, al que llamamos hambre emocional o angustia oral.
- Planificar las comidas del día, diseñar menúes para poder hacer compras inteligentes en el supermercado y comprar los ingredientes necesarios.
-Armar un ambiente seguro en casa, poner a la vista todo aquello que pueda consumir en beneficio de la salud y dejar en lugares poco visibles el resto de los alimentos. Por ejemplo: podríamos poner una frutera a la vista sobre el desayunador o mesada.
-Moverse con música divertida, saltando la soga, jugando a la rayuela con los niños, o realizando las rutinas de ejercicio aquellas personas que estén acostumbradas a hacerlos.
No exigirse
En muchos casos las personas no puede acceder a los alimentos como antes, muchos perdieron ingresos y capacidad de comprarlos con el impacto del aislamiento en la economía, ¿Cómo comer sano en esa situación?.
La licenciada Leoni afirmó que es fundamental "no exigirse". "Lo importante es poder incorporar verduras y frutas, porque aportan muchas vitaminas y minerales que se encargan de fortalecer nuestro sistema inmune. Al menos en uno de nuestros platos las verduras y 2 frutas al día, y si una es un cítrico mejor".
Añadió que a las verduras podemos combinarlas con cereales y legumbres que son más económicos y de esa manera tener un plato completo y nutritivo. Por ejemplo: arroz con lentejas o garbanzos y verduras hervidas.
Consejos para grandes y chicos
· Nutricionalmente, realizar 4 comidas al día: desayuno, almuerzo, merienda y cena, para evitar los picoteos que suelen ser poco posible de medir en cantidad y con alimentos altamente calóricos y ricos en grasas.
· Tomar al menos 8 vasos de agua al día para mantenernos hidratados.
· Los adultos, revisar nuestras emociones e identificarlas para poder decidir qué hacer con ellas, si vivirlas o calmarlas con comida y ayudar a los niños para que puedan comenzar a darse cuenta de lo que sienten, pudiéndolo conversar con ellos, dialogando y compartiendo herramientas y que no sea la comida únicamente la posible calma a ese sentir.
· Mover nuestro cuerpo y nuestra energía para que este tiempo sea divertido y agradable. Parar, respirar y pensar antes de comer, así podemos hacer mejores elecciones.
