Comenzó el juicio por el crimen de Tobías Stayolo
Tenía 16 años cuando lo mataron frente a la escuela Roca hace un año. El imputado también era menor de edad al momento del homicidio.
L.T. está imputado como presunto autor de "homicidio calificado por alevosía y por el uso de arma de fuego" y tenía 17 años al momento del crimen.
La audiencia es oral pero a puertas cerradas; el juez de Control Daniel Balbo León subrogará al juez Penal Juvenil Andrés Peretti, la acusación está a cargo del fiscal Oscar Gieco quien investigó el caso y el abogado Diego Miranda es quien representa a los padres de la víctima.
El imputado sigue el desarrollo de la audiencia por videoconferencia desde su lugar de detención, el Complejo Esperanza en la ciudad de Córdoba. Junto a él está su defensor, el abogado Juan Alberione.
La defensa solicitaría la aplicación de una medida cautelar y que la pena sea por el delito cometido en grado de tentativa, para ello se utilizará jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia y el mínimo del tratamiento tutelar que es de un año el que se cumpliría en el Complejo Esperanza.
"Los menores tienen un régimen diferenciado al de los adultos y en virtud del mismo la pena que se le impone es la del delito en grado de tentativa, lo que no significa que el hecho cometido haya sido en grado de tentativa -en este caso, intento de homicidio-, la pena a imponer es siempre como si se hubiera intentado cometer el delito", explicaron desde la defensa.
En tanto que el querellante particular solicitará que al acusado se le imponga una pena de cumplimiento efectivo y no se haga lugar a la medida cautelar que solicita la defensa.

Tobías Stayolo tenía 16 años.
El caso
El 5 de diciembre de 2019, San Francisco se vio sacudida por el asesinato de Stayolo, que fue ultimado de tres disparos, uno de los cuales impactó en su cabeza.
Su cuerpo quedó tendido frente a la escuela Julio Argentino Roca, en la esquina de calle Florencio Sánchez y bulevar Sáenz Peña, en barrio Sarmiento.
La Justicia analizó las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en el camino interprovincial y horas después, al presunto autor del homicidio se entregó en los tribunales locales.
Los disparos se efectuaron con un arma calibre 22. Previamente habría existido una discusión entre ambos jóvenes.
El autor escapó a bordo de una motocicleta, luego del hecho, pasadas las 19.30 de ese jueves.
Los familiares y amigos que se habían constituido en el lugar del ataque fatal no podían salir de la consternación. "Era un buen pibe, iba al colegio y era papá de una beba", contaba uno de los jóvenes.
