Comenzaron invitando a tomar el té y terminaron compartiendo la vida
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202212/Image71885d0c9fcd41c8b88eaa5827ace38a.jpg)
"Siempre hay motivos para brindar", afirman las docentes jubiladas que hace 25 años comparten estas juntadas.
Según cuentan las más memoriosas, Alberta Muller y Rosa Ana Carisio (Toti) fueron las encargadas de traer la iniciativa desde la ciudad de Córdoba. Una vez por mes en la sede de la institución, las docentes jubiladas de la Asociación Mutualista del Docente de la Capital se reunían a tomar un té con torta y compartir un momento de camarería entre colegas.
"Con Alberta éramos las delegadas sanfrancisqueñas y nos pareció una buena idea para replicar en nuestra ciudad", comentó "Toti" Carisio, desde un mensaje de whatsapp que nos reenvía su nieta.
Con poco preámbulo, las maestras se pusieron a trabajar en este proyecto y buscaron la ayuda de la Municipalidad de San Francisco y tener un lugar físico para las reuniones. "Empezamos en el Teatrillo y cada uno se llevaba la taza y el plato. Los de la comisión hacíamos torta y pedíamos donaciones a los negocios", siguió contando "Toti". "Al poco tiempo ya molestábamos por los ensayos de la banda y pasamos a la sede del Centro de Bioquímicos y de ahí nos fuimos al tiempo a la Casa del Niño, donde estuvimos muchos años", agregó.
"Para juntarnos necesitábamos de todo y empezamos a cobrar una pequeña colaboración también hacíamos sorteos, polladas hasta una venta de empanadas para comprar la tetera, azucarera, lecheras, fuentes y todo lo que necesitábamos", afirmó "Toti".
El evento empezó hace 25 años y se llamó "Tardes compartidas". Una de las características que lo distinguió es que siempre se presentaba un número artístico. "Podía ser alguien que cantara, recitara, tocara un instrumento o realizara un baile", aportó Carisio.

Cada reunión o actividad se registra en un acta que se lleva rigurosamente desde el principio.
Nuevos aires
A través del tiempo, este encuentro se fue mutando y adaptándose a los nuevos aires. Al no poder contar con el espacio físico de la "Casa del Niño", se empezó a llevar a cabo en diferentes confiterías de la ciudad.
"Antes no había muchos lugares donde las mujeres se podían juntar pero ahora eso cambió y se tomó la opción de bares y confiterías de la ciudad", indicó Mirta Levetto que con Ester Pinotti son las actuales delegadas.
Mirta Danielle, otra integrante del grupo, contó que como en la pandemia no se podían juntar armaron un grupo de whatsapp para seguir estando comunicadas a pesar del aislamiento. "Es muy confortable juntarnos y seguir unidas a pesar del tiempo", sostuvo.
Por su parte, Norma Culasso señaló que hace unos años se vino a vivir a San Francisco y este grupo la ayudó a adaptarse a su nueva vida. "Yo siempre viví en Saturnino María Laspiur y cuando me vine el grupo me integró desde el primer momento. Me encontré a compañeras de mi promoción de la Normal y las otras colegas me hacen sentir muy a gusto. Gracias al grupo voy conociendo gente nueva y me siento muy contenida", apuntó Norma.
Compartir la vida
Pierina Perfumo de Malatesta es una de las pioneras que empezó el grupo. "Mi hermana fue una de las fundadoras y desde el primer momento estuve apoyando. Es un grupo excelente y siempre me sentí contenida. No importa que pasen diferentes comisiones siempre es lo mismo porque hay mucha calidad humana entre nosotras", señaló.
Las ex docentes contaron que ya no hablan cuestiones relacionada con la educación sino que las conecta lo cotidiano y cómo van transitando esta etapa de la vida. "Las cuestiones de la escuela para nosotras es una etapa cumplida que lo hemos hecho con mucho amor y dedicación, pero cerramos la persiana en esos temas", comentó Ester Pinotti, una de las actuales delegadas. "Ahora nos une más las cuestiones familiares, los hijos y nietos. También nos preocupamos y acompañamos a aquellas que no están pasando un buen momento. Lo que hacemos es compartir la vida y ayudarnos entre todas", finalizó Ester.

Como
hace 25 años se siguen juntando las docentes jubiladas, pero por el calor
cambiaron el té por la cerveza.
El anuncio en LA VOZ
"Toti" Carisio contó que antes de cada reunión se publicaba un aviso en LA VOZ DE SAN JUSTO, que hacía referencia al horario y lugar del encuentro. "Ese recorte se lo pegaba en el libro de acta que llevábamos todos los eventos y los presentes firmaban dejando constancia de su participación", contó "Toti".
Ahora la nueva reunión se comunica por un mensaje de WhatsApp, pero se sigue haciendo el libro de acta y en la última se dejó constancia del homenaje que le hicieron el 21 de septiembre, día del jubilado, a Gladys Vignola, Beatriz Puente Castillo, Marta Borroni y Clelia Marchina.
Y agregó: "Acá están siempre las puertas abiertas y todos son bienvenidas", finalizó.
