Coleccionar autitos: sueño de chico, pasión de un “Grande”
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Juan Grande ostenta una colección de 400 autitos. "A mí me dicen que estoy loco, pero yo no fumo y no tomo, algún gusto me tengo que dar", aseguró el coleccionista.
Desde hace doce años, Juan Grande se dedica al hobby de coleccionar autitos y hoy suma alrededor de 400 piezas. "Yo no fumo y no tomo, algún gusto me tengo que dar", dice, y no piensa detenerse, para ello está remodelando un garaje, el cual será en algún momento el albergue de la colección.
Este hombre de 42 años adujo que siempre le gustaron los autos pequeños y cuando vio una colección de motos, años atrás, pudo comprar la primera pieza, así se sucedió una seguidilla que hasta el día de hoy no tiene punto final.
"Eran unas motitos que empecé a comprar hasta que dejaron de venir acá en la ciudad, pero las conseguí, a las 40 que completaban la colección, a través de un muchacho que viajaba a Buenos Aires con regularidad. Y una vez que la completé, seguí con otras colecciones", comenta Juan a LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Tengo alrededor de 70 motos, unos 30 Mercedes Benz, dos colecciones de rally y una de autos de alta gama, en total redondean 400 piezas", indica. Y el número se amplía. "Con el tema de la aduana, en un momento se complicaba poder traer las colecciones, pero ahora volvieron a aparecer. Estoy ahora con dos nuevas, una de Fórmula 1, ya me llegaron seis, y otra de autos clásicos, que ya tengo 18, donde viene el Torino, el Falcon, el Chevrolet 400, el Gordini... llegan cada quince días, vienen con una ficha técnica de cada auto".

"Mi señora me hace el aguante"
¿A dónde se encuentran? Todos están ubicados, "por el momento" en la cocina. "Mi señora me hace el aguante, la condición era tener muebles de cocina nuevos (risas), están en una vitrina de madera que hice yo mismo. El día de mañana van a ir a parar a un garaje grande que estoy terminando de remodelar", expresa Juan.
No obstante, en ocasiones, es necesario controlar la avidez de más piezas. "La otra vez fuimos a pasar un fin de semana largo a Villa Carlos Paz y vi en una vidriera un Ford Falcon de Turismo Carretera, pero me tuve que aguantar, o era eso o comer con la familia. Si hubiera estado solo, me tomaba un té y me lo llevaba", confiesa.

Sus hijos varones saben que se mira y no se toca. "Tengo un varón de 14 años, a veces se arriman con los amigos, lo mismo el más chiquito, pero saben que sólo se puede ver y no tocar. Es que llama mucho la atención, por más que no te guste te sentís atraído por lo que ves", sostiene.
"A mí me encantan los juguetes en general, puedo estar en una juguetería y pasarme horas ahí dentro", manifiesta Juan y añade: "Mi mamá dice que cuando yo era chiquito, rompía todo, por eso ahora, por el contrario, cuido todo lo que sea mío".
Juan señala que en una oportunidad, cuando trabajaba en la empresa CBSé, "vino Roberto Urretavizcaya (reconocido ex piloto de Turismo Carretera) y me regaló un autito que tenía -precisamente- la marca de la CBSé, pero después los demás que tengo son todos comprados por mí".
"A mí me dicen que estoy loco, pero yo no fumo y no tomo, algún gusto me tengo que dar", finaliza.
