Católicos y evangélicos realizan acciones en conjunto contra el aborto
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image8cdb0b7ab1aa49b898b66b351b9d6875.jpg)
Mañana, en el Día de la Mujer habrá una misa por la vida en la Catedral, en rechazo a la despenalizacion del aborto que impulsa el presidente Alberto Fernández. "No se trata de la ley, para la vida, un aborto es un asesinato. No se puede desprender la ley de la moral", sostienen.
En un claro contraataque a la avanzada del gobierno nacional que dejó muy clara su intención de avanzar hacia la legalización del aborto en la Argentina, la iglesia católica y los cultos cristianos se unieron en una estrategia común para intentar torcer esa iniciativa.
A la misa por el Día de la Mujer bajo el lema "Sí a las mujeres, Sí a la Vida", que celebrará el Episcopado hoy domingo, a las 11 en Luján y se replicará en las distintas ciudades, su sumó la convocatoria para una oración en común que harán dos semanas después la Iglesia Católica y la Alianza Cristiana Evangélica de la República Argentina (Aciera), una de las organizaciones más representativas del culto evangélico.
Con el lema "Los cristianos oramos juntos", el Episcopado y Aciera, acordaron que los creyentes hagan el domingo 22 de marzo una oración en común en todas las parroquias católicas y templos evangélicos, en "defensa de las dos vidas".
Misa por las mujeres en la Catedral
En San Francisco, la Iglesia Católica celebrará una misa que tendrá lugar en la Iglesia Catedral mañana domingo 8 de marzo a partir de las 9.
La celebración será presidida por el obispo de Cruz del Eje, Ricardo Araya y concelebrada por el obispo diocesano Sergio Buenanueva.
El obispo Buenanueva explicó precisamente que estas misas "se están replicando en varias diócesis de todo el país donde los obispos presiden las celebraciones. Además en diferentes parroquias se llevan a cabo celebraciones similares con el mismo objetivo".
A través de estas actividades, Buenanueva remarcó que "la Iglesia vuelve a afirmar su postura tradicional de rechazo a toda legalización del aborto" mientras que rescató también "el reconocimiento de la dignidad y los derechos de la mujer. No se pueden separar las dos cosas y la Iglesia no lo hace".
"El Estado tiene que cumplir su responsabilidad de asegurar para todos un sistema de salud digno y esto vale especialmente para las mujeres que tienen embarazos en situaciones difíciles y de vulnerabilidad", instó el religioso y expresó su apoyo a las políticas que impulsan la lucha contra la violencia de género.
La educación sexual y la Iglesia
Tras apoyar la actual legislación de la Educación Sexual Integral (ESI), el obispo Buenanueva dijo que "en nuestros colegios ofrecemos, con distinta intensidad, una educación sexual integral para los chicos y jóvenes".
"Frente a otros proyectos, que tienen una óptica humanista distinta, nosotros defendemos la legitimidad del humanismo cristiano, poniendo el acento en la educación para el amor, las actitudes de posponer la iniciación sexual de los adolescentes, de no sentarse solo a decirles cómo se tienen que cuidar en las relaciones sexuales sino rescatar la sexualidad como proyecto de vida entre un varón y una mujer que buscan engendrar hijos y formar una familia".
El Estado tiene que cumplir su responsabilidad de asegurar para todos un sistema de salud digno, especialmente para las mujeres que tienen embarazos en situaciones de vulnerabilidad".
Evidentemente, ese razonamiento "entra en conflicto" con otras perspectivas sobre la sexualidad.
Buenanueva dijo que para la Iglesia Católica "la heterosexualidad conformada entre el varón y la mujer responde al proyecto de Dios. Para otros, además de la heterosexualidad hay otras identidades de género que son igualmente legítimas, nosotros decimos que no. De todas maneras, todas las personas merecen respeto, no se las puede discriminar ni tratar indignamente".
"Para la vida un aborto es un asesinato"
Adolfo Rodríguez, pastor coordinador del Consejo Pastoral de las iglesias evangélicas de San Francisco recordó que "desde hace tiempo" vienen trabajando en conjunto con la Iglesia Católica en las marchas contra la legalización del aborto "a favor de la vida y defendiendo los derechos de la misma".
Además, calificó de "muy buena" la convocatoria del obispo a participar de esta misa a la cual dijo que "nos estaremos sumando".
"Siempre oramos por la vida, ya que la igualdad está en Cristo. En esta oportunidad reforzaremos la oración a favor de las mujeres y la vida, siendo que este tema- legalización del aborto- nos ha movilizado mucho como iglesia".
Rodríguez explicó que desde el organismo que preside ven "con buenos ojos" que el obispo Buenanueva "haya tomado una postura clara y a favor de la vida, siendo que aún dentro del espectro del catolicismo muchos no se han definido. Nosotros sabemos lo que queremos y es luchar por la vida".
El pastor explicó que "desde siempre" hay leyes que protegen a la mujer" aunque aclaró que "en este caso, no se trata de una cuestión religiosa, sino ética y natural. La iglesia ha tratado por años las consecuencias psicológicas que vive una mujer luego de practicar un aborto".
"No se trata de la ley, para la vida, un aborto es un asesinato. No se puede desprender la ley de la moral. Ética, espiritual y moralmente la vida debe ser defendida en todos sus aspectos".

Pastor Adolfo Rodríguez, del movimiento evangélico:
"Una cosa es que les enseñen las partes del cuerpo, a cuidarlo y demás valores
y otra muy distinta es que les impongan un pensamiento que no es el suyo. Eso
no es educación sexual, es perversión".
En contra de la ESI
Rodríguez aclaró que la Iglesia Evangélica no se opone a la educación sexual en las escuelas, aunque rechaza la "ideología de género que se engloba en lo integral o transversal bajo el nombre de ESI".
"Una cosa es que les enseñen las partes del cuerpo, a cuidarlo y demás valores y otra muy distinta es que les impongan un pensamiento que no es el suyo. Eso no es educación sexual, es perversión. No se trata de mentalidades abiertas, sino de mentalidades perversas y este tipo de leyes son perversas".
Por último, aformó que como líderes religiosos "nosotros tenemos que formar familias sólidas dentro de las congregaciones, porque se ha alterado el principio de la familia. Las próximas generaciones no deben ser impuestas en un pensamiento de ideología de género".
