Casi seis horas sin luz en el Centro Cívico por vandalismo
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Sujetos patearon una caja de fusibles ubicada en calle Córdoba alrededor de las 6. El servicio se normalizó cerca del mediodía. Preocupación de vecinos y comerciantes de la zona. También de Epec.
El accionar de vándalos provocó este sábado importantes daños en una estación transformadora subterránea perteneciente a la Empresa Provincial de Energía Eléctrica (Epec), ubicada en calle Córdoba al 50, lo que derivó en una interrupción del suministro eléctrico en todos los edificios, oficinas y comercios ubicados en ese sector del Centro Cívico.
En horas de la madrugada -alrededor de las 6- sujetos tomaron a golpes de puntapiés una caja de fusibles ubicada sobre Pasaje Zanichelli y Córdoba, lo que terminó originando un cortocircuito que dejó fuera de servicio al transformador de 500 kilovoltios. El hecho habría sido tomado por cámaras de seguridad del sector.

Los fusibles se quemaron tras recibir las patadas de los vándalos que atacaron la caja de chapa
Desde las primeras horas de la mañana, varias cuadrillas de Epec trabajaron en el lugar para restablecer el servicio. La tarea fue ardua ya que se debió retirar del interior de la celda subterránea el transformador dañado y colocar en su lugar el equipo de reemplazo.
Oscar Zanardo, titular de la empresa de energía en nuestra ciudad, informó que "patearon una caja de fusibles que se encuentra cerca de la estación subterránea, al hundirse la chapa hizo un cortocircuito con los fusibles provocando un fogonazo que quemó el transformador". El servicio pudo restablecerse recién pasadas las 11.30.
Zanardo comentó que se reparó el daño provocado, aunque remarcó que volverán a trabajar en los próximos días en el lugar. Lo sucedido genera preocupación en la empresa ya que hay varias de estas cajas esparcidas en la ciudad, por lo que estudian cómo protegerlas.
Enojo y preocupación de vecinos y comerciantes
Marcela, vecina del edificio Alicante (ubicado a metros de la estación transformadora que resultó dañado) sostuvo que no escuchó nada extraño a lo que realmente se escucha cada madrugada los fines de semana: "Es la primera vez que ocurre un hecho semejante desde que vivo acá hace cuatro años. Si fue vandalismo hay que actuar con todo el rigor de la ley. Si los autores son menores de edad deben pagar los daños los padres, no puede ser que pase desapercibido esto por lo provocado en este sector donde hay muchos comercios, almacenes que fueron perjudicados. Nosotros mismos en los edificios también tuvimos problemas porque no funcionaban los ascensores y hay que tener en cuenta el problema que esto significa para las personas mayores que se ven obligados a utilizar las escaleras cuando no pueden".
Jorge Rapetti, encargado del edificio Alicante, contó cuando llegó a las 8.30 a trabajar se encontró con la cuadrilla de Epec que intentaba reparar lo que definió como un "desastre".
"Hace 17 años que trabajo aquí y en todo este tiempo es la primera vez que veo algo semejante. Acá hay gente grande que tuvo que bajar por las escaleras y eso es lo que más molesta de todo esto", indicó Rapetti.
Noelia Lebratto, empleada de una confitería ubicada en las inmediaciones del sector conflictivo, remarcó que "estuvimos con muchos inconvenientes porque tenemos freezers y heladeras que contienen muchos productos y eso hizo que tengamos que poner en marcha generadores de energía eléctrica. Se limitó al máximo el consumo de energía para no tener mayores inconvenientes".
Lebratto se lamentó de este tipo de episodios y criticó a quien o quienes fueron sus autores: "No toman magnitud de las consecuencias que ocasionan. Siempre ocurre lo mismo, a estas personas no les importa lo que le puede pasar al otro con los hechos que generan", dijo.
