Cáncer de cuello uterino: la vacuna contra el VPH es una herramienta clave para prevenirlo
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Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de esta enfermedad y los especialistas remarcan que es imperioso reforzar las medidas de prevención y promover el acceso a los tratamientos adecuados para cada estadio. El ginecólogo Yesid Acosta Peinado explica por qué la vacuna es clave e insta a las mujeres a realizar los controles.
A lo largo de su vida sexual, cuatro de cada cinco argentinos van a entrar en contacto con alguna de las 100 variantes del virus del papiloma humano (VPH). A pesar de esta alta probabilidad de exposición y que afecta tanto a hombres como mujeres, sólo algunos de ellos terminarán padeciendo enfermedades.
Pero aquellos pacientes que tengan una infección persistente en la zona genital o anal podrían desarrollar un cuadro más grave como es el cáncer de cuello uterino. Es un mal lento y silencioso, ya que al principio no se manifiestan síntomas y pasa desapercibido.
La principal estrategia para prevenir este tipo de tumores es la vacunación contra el virus del papiloma humano. Desde 2011 se aplica a todas las niñas de 11 años y en 2017 la cobertura se extendió también a los varones de la misma edad, por lo que actualmente está incluida dentro del Calendario Nacional de Vacunación. Son dos dosis separadas por un intervalo de 6 meses, no requiere orden médica y es gratuita en todos los vacunatorios, hospitales públicos y centros de salud del país.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino que se conmemora cada 26 de marzo, los especialistas remarcan que es imperioso reforzar las medidas de prevención y promover el acceso a los tratamientos adecuados para cada estadio de la enfermedad.
El médico especialista en ginecología y obstetricia, Yesid Acosta Peinado (MP-33210/9; ME-16665) de la Clínica Regional del Este explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que el VPH (HPV por sus siglas en inglés) "es un virus de transmisión sexual, se considera que más del 70% de las personas lo adquirirán en algún momento de su vida; aunque muy pocas personas desarrollarán cáncer, es la causa primaria de la mayoría de los cánceres de cuello".
Remarcó que la vacuna contra el VPH "es la herramienta clave y tiene un rol fundamental en la prevención del cáncer de cuello de útero, ya que ayuda a que el sistema inmunológico esté preparado para atacar el virus cuando esté en contacto con él. La mayoría de los contagios de HPV son por transmisión sexual; entonces sí es muy importante que se vacunen a ambos sexos a partir de los 11 años".
No olvidar realizarse el PAP y análisis
Por otro lado el médico agregó que el papanicolau (PAP) "es fundamental para la detección precoz de los cambios celulares previos a la aparición del cáncer, aumentando así las chances curativas de la enfermedad".
"La otra opción es un análisis de laboratorio, conocido como prueba de detección de VPH en cuello que identifica de manera fehaciente la presencia del virus en el cuello y además define si el tipo de virus que detecta tiene alto riesgo de producir cáncer de cuello y con esto actuar en consecuencia y atacarlo en estadíos primarios para maximizar la posibilidad de cura", añadió.
¿Qué es?. Este cáncer degenera las células que están en el cuello del útero haciendo que se reproduzcan de manera descontrolada e invadiendo tejidos adyacentes.
Las últimas estadísticas oficiales de la Argentina -publicadas por el Ministerio de Salud- son de 2020 e indican que se detectan cada año cerca de 4.600 nuevos casos de cáncer de cuello uterino en todo el país, lo que representa casi el 7% de los tumores detectados en las mujeres. Es el tercero en incidencia detrás del de mama y el colorrectal.

Dr. Yesid Acosta Peinado
Es silencioso
El doctor Acosta Peinado afirmó que este cáncer es silencioso porque "los síntomas aparecen en estadios avanzados casi siempre, por eso se hace tanto hincapié en la prevención. El sangrado fuera del periodo menstrual o al tener relaciones sexuales (sinusorragia) y el dolor pelvico son los síntomas de alarma".
Explicó que la enfermedad se presenta en cuatro estadíos dependiendo del tamaño tumoral y la diseminación a otros órganos.
"La detección temprana es fundamental, siempre a menor estadio el tratamiento tiene más probabilidades de éxito y la terapéutica se diseña según el estadío, el estado de salud de la paciente y los deseos de fertilidad".

El papanicolau es
un control clave en la prevención
Más conciencia y controles
El ginecólogo destacó que afortunadamente "cada vez es menor la cantidad de las mujeres que llegan al consultorio con cáncer avanzado. La mayoría de las pacientes acuden a sus controles regularmente y se detectan lesiones en estadios pre cancerosos por lo que podemos usar técnicas preventivas desde antes que esté establecido el cáncer".
Aclaró que la mayoría de las pacientes con cáncer de cuello avanzado que asisten a la consulta "tienen historia de muy pocos o ningún control ginecológico previo".
"El control anual ginecológico y la prevención es definitorio en la salud sexual y general de las mujeres, a partir de las primeras relaciones sexuales la visita anual al ginecólogo es el mejor acto de autocuidado", finalizó.
