Economía
Canasta básica: una familia necesitó $1.397.672 para no ser pobre en febrero
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El Indec informó el dato junto con la inflación del mes. También se conoció cuánto se necesitó para no caer en la indigencia.
Una familia tipo necesitó 1.397.672 pesos en febrero de 2026 para no ser considerada pobre, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos al difundir el valor de la Canasta Básica Total (CBT) junto con el índice de inflación del mes.
El organismo detalló que ese monto corresponde a un hogar integrado por dos adultos y dos menores. Para no caer en la indigencia, ese mismo grupo familiar debió contar con 644.088 pesos, cifra que marca el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
En el caso de un adulto solo, el ingreso mínimo necesario para no ser indigente fue de 208.443 pesos.
Cómo variaron las canastas en febrero
Durante febrero, la Canasta Básica Alimentaria aumentó 3,2%, mientras que la Canasta Básica Total subió 2,7%, valores similares al índice de inflación del mes, que fue de 2,9%.
En la comparación interanual, la CBA acumuló un aumento de 37,6%, mientras que la CBT registró una suba de 32,1%.
El informe se conoció el mismo día que el dato del IPC, algo habitual en la serie estadística, luego de que en enero ambos indicadores se publicaran en fechas distintas por primera vez en varios años.
Diferencias con los datos de la Ciudad de Buenos Aires
Días atrás, la Dirección de Estadística de la Ciudad de Buenos Aires había informado valores más altos para el costo de vida en el distrito.
Según ese relevamiento, la canasta de indigencia subió 3,15% y la de pobreza 3,6%, impulsadas principalmente por aumentos en carne, aceites y servicios.
En el caso de la clase media porteña, una familia tipo necesitó 2.269.215 pesos mensuales sin contar alquiler, mientras que con vivienda el ingreso requerido superó los 3.350.000 pesos.
Cambios en el Indec y debate por la medición
La difusión de los datos se da en medio de cambios en la conducción del organismo estadístico, tras la salida de Marco Lavagna, quien renunció en febrero en medio de diferencias con el Gobierno por la postergación de un nuevo índice de inflación.
El funcionario había asumido en 2019 y continuó en el cargo tras el cambio de gestión, hasta su reemplazo por Pedro Lines, designado oficialmente mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.
El nuevo dato vuelve a poner el foco en el impacto del costo de vida sobre los ingresos, en un contexto en el que el Gobierno sostiene que la inflación continuará desacelerándose, mientras el nivel de consumo sigue condicionado por el aumento de precios en alimentos y servicios.
