Bicampeón!!!
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imaged8c227446bcf41448c60b7a949723104.jpg)
Boca obtuvo el punto necesario para ser campeón al empatar con Gimnasia en La Plata. El conjunto "Xeneize" sumó una nueva estrella a su palmarés.
Boca Juniors alcanzó el punto que necesitaba para ser campeón de la Superliga, al empatar 2-2 con Gimnasia, en La Plata, en el partido postergado de la 25ta. Fecha que se jugó en el estadio del Bosque.
Con esta igualdad, previsible a la luz de los méritos que expusieron uno y otro en el campo de juego, el equipo xeneize llegó a las 57 unidades y le sacó cuatro de ventaja a Godoy Cruz de Mendoza, a falta de una fecha para el cierre del campeonato.
De esta manera, el elenco dirigido por el mellizo Guillermo Barros Schelotto obtuvo por segunda vez consecutiva el título, a nivel local.
Sin embargo, el conjunto auriazul todavía aguarda la definición del grupo H de la Copa Libertadores, en la que ocupa provisoriamente el tercer puesto con 6 puntos, detrás de Palmeiras de Brasil (13) y Junior de Barranquilla (7), a falta de una fecha.
Boca, que sumó su trigésimo tercer título de Liga (incluido los conseguidos en la etapa amateur del fútbol argentino) a lo largo de la historia, se puso dos veces en ventaja, con los tantos obra de Pablo Pérez (Pt. 12m.) y Ramón Abila (St. 11m.)
Gimnasia, que cosechó su octavo encuentro sin triunfos (dos empates, seis derrotas), lo emparejó dos veces con las conquistas de Nicolás Colazo (Pt. 33m.) y Brahian Alemán (St. 35m.).
Los dos equipos entregaron 45 minutos discretos, con un leve predominio del "Lobo", en un terreno de juego que lució blando en algunos sectores. El conjunto xeneize salió con una actitud pasiva y cedió terreno y balón a su oponente. Pero en la primera llegada se puso en ventaja, con una definición de Pablo Pérez. Colazo estampó la igualdad a los 33 minutos.
En el complemento, Ábila (de lo mejor del partido) aprovechó el obsequio y puso el 2-1, a los 11 minutos, pero a los 35 empató Alemán. El final entregó imprecisiones y mucho nerviosismo de parte de un Boca que, tal vez, creyó que podía escapársele el resultado favorable que lo consagraba.
