Política
Bernarte abrió las sesiones con fuertes críticas a la oposición y una defensa del "modelo San Francisco"
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El intendente defendió el "modelo de gestión" local frente a lo que denominó "los paladines del achique". Apuntó contra dirigentes provinciales por difundir "mentiras descaradas" y ratificó que su proyecto de ciudad no se construye con "videitos en redes sociales", sino con "hechos y decisiones".
Por Manuel Ruiz | LVSJ
En el corazón del Polo Educativo local, la sede de la UTN Facultad Regional San Francisco, el intendente Damián Bernarte dejó inaugurado formalmente el período de sesiones ordinarias 2026 del Concejo Deliberante. Lo que en otras ocasiones suele ser un repaso técnico de gestión y anuncios sobre lo que vendrá, esta vez adquirió una dimensión política profunda, marcada por la confrontación de modelos ideológicos y respuestas directas a las críticas de la oposición.
La respuesta a las "mentiras descaradas"
Uno de los tramos más álgidos del discurso fue cuando Bernarte decidió abandonar el tono protocolar para cruzar directamente a sectores de la oposición provincial. El intendente denunció una campaña de desinformación respecto a la estructura del Estado municipal.
“Me apena profundamente cuando veo ignorancias galopantes o mentiras descaradas, como las de algún dirigente provincial, que pautó nuevamente un video en redes sociales, manifestando que nuestra planta de empleados asciende a 3.200 personas”. Con esta frase, Bernarte buscó desarticular lo que calificó como una "mentira burda", aclarando que el personal total, incluyendo al propio intendente, es de 1.214 personas.
El mandatario vinculó esta supuesta desinformación con una incapacidad de la oposición para generar propuestas reales: “No nos gusta que, ante la falta de trabajo real, empiecen a multiplicar los videitos con falsedades. Hechos, es información real, no palabras”. Además, reivindicó la transparencia administrativa al señalar que el municipio cerró el ejercicio con equilibrio fiscal, “mal que les pese a los agoreros de siempre”.
"Paladines del achique" vs. Estado presente
El discurso estuvo atravesado por una dicotomía constante entre el modelo local y los discursos nacionales de ajuste. Bernarte fue tajante al cuestionar el rol que algunos sectores pretenden darle al Estado en tiempos de crisis.
“¿Dónde creen que acuden las personas cuando los paladines del achique les dan la espalda?”, lanzó el intendente en referencia a la demanda creciente en salud pública y asistencia a la discapacidad. En este sentido, planteó una elección moral y política: “En esto también hay dos modelos: darles la espalda o darles la mano. Ustedes saben qué modelo encarnamos nosotros”.
Bernarte enfatizó que, bajo su gestión, la ciudad no quedará librada "a la suerte ni a la ley del más fuerte". Esta defensa de lo público fue el argumento central para justificar la inversión en áreas que van más allá del "alumbrado, barrido y limpieza", alcanzando el desarrollo humano integral.
El cierre: el proyecto de una vida
Al llegar al tramo final, el tono del discurso se volvió más personal y emotivo, pero sin perder la carga de confrontación hacia quienes "especulan" con el fracaso de las obras públicas. Bernarte mencionó, por ejemplo, el retraso en la recuperación del Palacio Tampieri, atribuyéndolo a "mezquindades individuales" de sectores de la oposición que bloquearon fondos en el Tribunal de Cuentas provincial.
“San Francisco no se gobierna desde un escritorio. No se gobierna desde los videitos en redes sociales. No se gobierna rompiendo, inventando... Se gobierna caminándola, estando, escuchando, dando la cara”. Con estas palabras, el intendente marcó el contraste entre su presencia en el territorio y la actividad digital de sus detractores.
Sobre su rol personal, confesó de manera abierta: “Para mí ser intendente no es un cargo: es el proyecto de mi vida. Mi familia lo sabe y lo sufre. Porque yo amo esta ciudad”. Fue el preludio a un llamado a la unidad de los vecinos que "quieren tirar para adelante", dejando fuera de la invitación a quienes se sienten cómodos en la parálisis de la ciudad.
"Sin relatos ni slogans"
El mandatario local finalizó su alocución con una sentencia que resume su visión política actual: “San Francisco no necesita relatos: necesita un rumbo. San Francisco no mejora con slogans: mejora con decisiones”.
El mensaje fue claro: frente a la crítica mediática y las redes sociales, el oficialismo opone la gestión y la "evolución que no se detiene". Entre aplausos y un triple grito de “¡Viva San Francisco!”, Bernarte cerró la jornada legislativa ratificando su compromiso de "jugar en primera" y no mirar el partido "desde la platea".
