Barbarini y su pasión por el arbitraje
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El juez sanfrancisqueño, detallista y obsesivo por tratar de desempeñar mejor su tarea día a día, admitió que en el futuro espera poder dirigir el TNA y la Liga Nacional A.
Andrés Barbarini, a sus 28 años, disfruta de algo que lo apasiona, ser árbitro de básquetbol, tarea por la cual -casi de manera obsesiva- trata de desarrollar cada vez mejor escuchando consejos para poder corregir errores y desempeñarse de la mejor manera dentro de un rectángulo de juego.
"Hace catorce años que me desempeño como árbitro. En aquel tiempo era jugador de El Ceibo, dejé de jugar y comencé el curso de árbitro. También daba algunas prácticas a los chicos como monitor y eso me ayudó cuando tuve que arrancar a dirigir las categorías Pre Mini, Mini y U13", manifestó "Lucho" Barbarini en el inicio de la charla.
"En el primer año que comencé dirigir ya arbitraba partidos de la categoría U19, después sí tuve un salto grande, de tres o cuatro años, para poder dirigir en Primera. Adrián Romero (su formador) siempre me dice que quemé etapas de golpe y a él le hubiera gustado que fuese más lento, hoy con el paso del tiempo, considero que tiene razón si hubiera ido un poco más despacio", reconoció.
Acerca de cómo se autodefine como árbitro consideró que "en mis comienzos era de pitar muchas faltas, mis compañeros no querían dirigir conmigo porque los partidos eran interminables y los de la mesa de control se quejaban porque sancionaba como 'ochocientos' foules. Hoy me considero un árbitro que no sanciona tantos foules, con más lectura del juego, pero eso te lo da el tiempo. En la escuelita siempre le decimos a los chicos que es preferible un árbitro que pite mucho a uno que pite poco porque es más fácil de corregir".
En algunas ocasiones, a Barbarini le tocó arbitrar a jugadores con los que tiene un lazo de amistad, acerca de esa experiencia contó que "dentro de mi grupo de amigos hay varios chicos que juegan al básquet como 'Agu' Lozano, 'Tomi' Silveira, Mateo Silveira y 'Nacho' Brigato. Siempre me dicen que prefieren que no los vaya a dirigir porque con ellos soy más riguroso y para que les cobre una falta tienen que 'matarlos'".
"Para mí la amistad es fuera de la cancha, dentro de la cancha tengo que cumplir mis responsabilidades como árbitro y ellos como jugadores. Quizás inconscientemente pueda influir en algo ya que a lo mejor en alguna ocasión pude haber sido más estricto con ellos, pero por suerte nunca pasó nada", aclaró.
En cuanto a los estilos de arbitraje consideró que "seguro que hay estilos diferentes, hay árbitros con los que te llevás mejor que con otros. Hoy a mí me gusta que el partido no tenga muchos foules, si no tengo que aplicar sanciones disciplinarias mejor, antes no me gusta hablar muchos con los jugadores y ahora lo estoy incorporando a modo de prevención cuando el jugador está con la pelota. Además es algo que nos recomiendan".
"Hoy soy árbitro federativo, ya no se rinde más ni para juez provincial ni para juez nacional, sí para Fiba. Este es mi cuarto año dirigiendo el Torneo Federal (tercera división), me van evaluando constantemente y cuando voy a la clínica para revalidar mi licencia me pueden decir, ya sos árbitro Cabb (Confederación Argentina de Básquetbol) lo que me habilita para dirigir TNA y Liga A", explicó. Al tiempo que admitió: "Cuando empecé a arbitrar siempre soñé con llegar a la Liga B, que hoy es el Torneo Federal, pero ahora anhelo estar en el TNA y en la Liga Nacional A.
"Lo que se pretende en la actualidad es que haya pocas faltas y muchos goles, es lo que buscan las reglas. Creo que en la Argentina se intenta copiar en algunas cosas a la NBA para que haya más show, partidos con menos detenciones y posesiones, y con más puntos", analizó en cuanto al juego.
Personas que lo marcaron
"Adrián Romero es quien me 'inventó' como árbitro, es una persona a la que quiero mucho y siempre tomé muy en cuenta todos sus consejos", dijo Barbarini sin dudar, aunque admitió que "cuando era chico peleaba con Adrián porque quería crecer rápido como árbitro y hoy, con el paso del tiempo me doy cuenta que tenía razón. En la actualidad trabajamos juntos y a veces, por la diferencia de edad, tenemos visiones distintas, pero siempre llegamos a un acuerdo para que a los chicos de la escuelita de árbitros les llegue el mismo mensaje", comentó.
En otra parte de la amena charla, recordó que "alguien que me nutrió mucho como árbitro es 'Pirincho' (Daniel Beltramo, entrenador de Unión de Santa Fe) porque él siempre me hablaba de las caminadas de los jugadores, donde en esa acción muchas veces se le saca una ventaja al defensor. Adrián Romero y yo hace dos años que somos referentes técnicos a nivel provincial y comenzamos a filmar el partido de los chicos y darle devoluciones para que mejoren".
"Mostrándole un video a los árbitros, lo digo por experiencia propia, es cuando más se aprende y se pueden corregir los errores. 'Pirincho' siempre me decía que nosotros como árbitros tenemos que entender el juego y es algo muy cierto. Estoy convencido de que hay que saber escuchar porque todos los consejos te ayudan a crecer", aseguró.
Por último, Barbarini resaltó lo que más lo reconforta en esta noble tarea de ser árbitro de básquet. "Me gusta mucho lo que hago, soy un apasionado de esto, desde el momento en que llega la designación me preparo de la mejor forma para dirigir el partido que me toque, sea de la U15 local o del Torneo Federal. Creo que si hacés las cosas con pasión te van a salir bien dentro de una cancha o en cualquier trabajo o tarea. Pero sin dudas que lo más lindo que te deja el básquet son los amigos, compartir un asado con jugadores o entrenadores con los que tengo una buena relación es lo más gratificante".
