Autoestima y sexualidad: ¿Qué influencia tiene una sobre la otra?
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Mucho se habla sobre la autoestima y la importancia de estar seguro de uno mismo, cuidarse, quererse, valorarse, tanto psicológicamente como físicamente. Pero, ¿Qué influencia tiene la autoestima sobre la sexualidad?.
Autoestima y sexo están muy
relacionados, porque el quererse a uno mismo, contribuye a construir
también una relación con el otro que lleva a una mejor comunicación
y a encuentros sexuales que se disfrutan más.
El médico, educador y terapeuta sexual, Juan Carlos Di Bert analizó en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, la importancia de la autoestima no solo en la sexualidad sino también en otros aspectos de la vida.
Etimológicamente la palabra "autoestima" se refiere al "amor hacia uno mismo" , es aquí, en este punto, donde se puede empezar a unir a la sexualidad, y "desde esta perspectiva ya no evaluamos, sino que empezamos a hablar de relación afectiva", aseguró Di Bert.
Remarcó que no hay que olvidar que cuando hablamos de sexualidad "somos un solo ser fisico y mental, si no estamos bien con uno, tampoco lo estaremos en el otro. Por lo tanto, empecemos a querernos como somos, si hay algo que podamos mejorar, lo hacemos, si no aprendamos a aceptarnos".
"No se debe tomar la sexualidad como una competencia, sino como un acto de amor, eduquémonos, dialoguemos con nuestra pareja, saquemos a la superficie lo mejor de cada uno y seamos felices ambos, no sólo uno", aconsejó el terapeuta.
Es aquí donde tenemos que entender o conocer qué se entiende por la autoestima, "la mayoría de la población fundamenta el concepto desde una perspectiva propia de cómo nos valoramos, como nos conceptuamos nosotros mismos, cómo juzgamos nuestras características que consideramos buenas, es decir, nos autoevaluamos y ese es el resultado de la autoestima, alta o baja", dijo Di Bert.
Pero, ¿Estamos capacitados para hacerlo?, ¿Con qué vara nos medimos?, se preguntó. "Si no lo hacemos nosotros, le damos a otros el poder de evaluación, donde generalmente pesan los logros o resultados que vamos obteniendo, pero algunos estudios demuestran que la autoestima basada en los logros nos lleva a estar más inseguros sobre nosotros mismos", afirmó.

Dr. Juan Carlos Di Bert
Una verdadera relación de amor
Como algunos psicólogos humanistas dicen "lo que somos bastaría si lo fuéramos honestamente", esto se plantea en términos de congruencia y autorrealización personal y no de autoevaluación.
"Se debe postular a la autoestima como una verdadera relación de amor con uno mismo, responsabilizándose de sus propias necesidades y limitaciones, conociéndose a sí mismo y siendo verdaderamente honesto consigo mismo, aceptándose como uno es, sin juzgarse, sabiendo que se puede ser perfectible pero no perfecto, y no entrando en competencias inútiles, extrapolando todo esto al otro, a su bienestar, a sentir y buscar el deseo de estar juntos y compartir", dijo el terapeuta sexual.
Añadió que si se toman estos conceptos finales como los reales, "no deberíamos tener ningún inconveniente en vivir nuestra sexualidad y con el ser amado, porque amar a una persona va mucho más allá de sus errores o aciertos, de sus fortalezas o debilidades".
"Amar es un sentimiento, no una competencia o un balance de lo bueno y lo malo del otro, es aceptación, ser honesto y saber compartir -advirtó Di Bert-. Si me considero con la autoestima baja, haciendo una valoración sólo de lo bueno, del perfecto funcionamiento sexual (sexo), de la competencia de que siempre tengo que estar listo y no lo logramos, uno se disminuye permanentemente tanto física como emocionalmente".
Dijo que si lo que importa es el desempeño y no el sentimiento, "vamos a pasarlo muy mal. Lo peor que puede pasar en sexualidad es ingresar a una cama para demostrar algo, para enseñar de lo que soy capaz ir a probarme, como si fuera a rendir un examen no para sentir placer mutuo y gozar con ello".
"Si se va a rendir un examen lo más probable es que se logre -en caso del hombre- una insuficiencia erectiva, que ningún medicamento pueda solucionar, u otras veces provocar trastornos que van desde una eyaculación precoz a una retardada".
Di Bert explicó que cuando una persona se encuentra ansiosa, nerviosa, "libera sustancias, que impiden la ereccion o el correcto funcionamiento coital, y no es que no pase lo mismo en la mujer, pero lo que pasa es que en el hombre se manifiesta visualmente, es decir tiene que haber erección y eso se nota".
"Muchas veces la mujer, para no entrar en discusiones o peleas, acepta el coito de mala gana, sin lubricarse ni estar con ánimo, total es dejarse penetrar. Pero ésto puede ser muy perjudicial en el futuro, ya que al no gozar y hacerlo en contra de su voluntad puede llevar a evitaciones sexuales. Por eso como pareja hay que dialogar y decir lo que nos está pasando", remarcó el médico.
