Atención temprana, clave para el desarrollo en los niños
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La atención temprana y el seguimiento de los niños prematuros o nacidos con algún grado de discapacidad o déficit en su desarrollo es fundamental para la prevención y promoción de la salud.
DEVOTO.- Según un relevamiento realizado por el Servicio de Rehabilitación que funciona en el Hospital Municipal de esta localidad, un 19% de los niños de la Sala Cuna Panambí presentaron algún posible riesgo en el desarrollo por lo que la atención temprana se convierte en clave para un mejor avance en su crecimiento.
En el servicio se atiende en su mayoría a niños -aunque también a jóvenes y adultos- de manera integral y con un equipo interdisciplinario, ofreciendo tratamientos en la institución evitando derivaciones, con un crecimiento notable de la cantidad de consultas.
Cuenta con Fonoaudiología, kinesiología y Psicomotricidad; se interrelaciona permanentemente con las áreas de Psicología y asistencia social, guardería y la Sala Cuna Panambí, recibe derivaciones de Pediatría y Clínica Médica y realiza interconsultas con Neurología, Fisiatría, Oftalmología, Otorrinolaringología y otras especialidades.
Están a cargo el licenciado en Fonoaudiología, Marcelo Coronel y la licenciada en Psicomotricidad, Marysol Robledo quienes en diálogo con LA VOZ SAN JUSTO resaltaron que la "atención temprana y el seguimiento como modalidad de prevención y promoción de la salud es sumamente importante. El tratamiento adecuado en tiempo y forma puede prevenir futuros daños como: retraso en el crecimiento, trastornos neuromotores, déficits cognitivos, déficits neurosensoriales, patología respiratorias, fracaso escolar".
"Completar la valoración que hace el pediatra dando una mirada desde el neurodesarrollo es completar una visión interdisciplinar ya que nos detenemos en aspectos como la motricidad, la marcha, la coordinación, el lenguaje entre otros, con un poco mas de tiempo", explicaron.
El trabajo en la sala cuna
Los responsables del Servicio de Rehabilitación Municipal realizaron un trabajo de diagnóstico y evaluación en la Sala Cuna Panambí, que arrojó como resultado que de una población de 90 niños, el 19% presentó algún riesgo en el desarrollo. El relevamiento se centró en las áreas de desarrollo motriz fina, motriz gruesa, lenguaje y área personal-social y permitió la detección temprana de alguna patología factible de controlar si se lo hace a tiempo.
Coronel y Robledo explicaron que en el trabajo "se valoró a los niños que asistían para completa el Certificado Único de Salud para el ingreso escolar desde el área de fonoaudiología y se anexo la aplicación de la una Prueba Nacional de Pesquisa, estandarizada y validada".
"Se aplicó el test a 90 niños de los 45 eran varones y 45 mujeres. Sobre ese total 65 pasa la prueba, 9 no colaboran por lo que no se puede completar y 17 se detectan con algún posible riesgo en el desarrollo, siendo 4 nenas y 13 varones. A partir de dichos resultados se puede analizar que en una población normal se detectó un 19% de niños con algún posible riesgo en el desarrollo", detallaron.
Añadieron que se hizo "mediante 79 pautas de desarrollo cuya selección se apoyó en criterios de universalidad, facilidad para aplicar y para establecer criterios de aprobación y necesidad de cubrir distintas áreas del desarrollo. Puede arrojar tres resultados: el niño pasa la prueba, el niño no pasa la prueba (sospechoso de riesgo) o el niño no colabora".
"Con todo esto se fundamenta la importancia de la evaluación sistemática o vigilancia del desarrollo infantil, cuya meta tiende a ejercer acciones para detectar o alertar tempranamente los problemas que pudiesen transcurrir y de esta manera establecer las intervenciones adecuadas y oportunas", concluyeron.
El seguimiento en el niño prematuro
Los profesionales remarcaron que el seguimiento en el niño prematuro "es fundamental desde pediatría, que unificará criterios de interdisciplinariedad trabajando conjuntamente con las intervenciones de especialistas".
"En nuestro caso específico, brindamos estimulación y atención tempana, lo que nos ubica dentro de un programa que podremos llamar 'de seguimiento'. Todo esto con el acompañamiento a la familia que es el sostén fundamental de ese bebé-niño, la exigencia de controles correspondiente de la visión y audición, ente otros. Luego en niños más grandes ya la incorporación de interconsultas y evaluaciones psicopedagógicas", detallaron.
Con respecto al neurodesarrollo de esos niños recordaron que se deben "tomar como parámetros aceptables los estándares de desarrollo acorde para cada periodo de crecimiento o edad cronológica. Los hitos del desarrollo nos determinan tanto el nivel cognitivo, motor, motriz, del lenguaje y relacional social, ente otros. En caso de que algunos de estos hitos aparezcan más tarde estamos hablando de retardos o retrasos que luego se irán evaluando en función de cómo se van desenvolviendo".
Un trabajo interdisciplinario
"Tratamos de abordar al paciente en equipo de sostener a la familia dentro de ese equipo, de permitirles involucrarse y ser parte de los procesos que ocurren tanto en consultorio como en toda la institución", remarcaron Coronel y Robledo.
Agregaron que la mirada y las conclusiones a las que se arriban tanto diagnostica o situacionales "deberían ser siempre desde diferentes disciplinas que trabajan comunicadamente formando un anillo sistemático y coherente de información".
"Trabajar de esta manera permite a la 'institución Hospital' estar en contacto con otras instituciones tanto locales como provinciales -remarcaron-, con los colegios, con las familias y sobre todo estar en contacto intramuros, los profesionales que circulan dentro de ella y que comparten diferentes saberes sobre una misma situación, sobre un mismo pacientes y que si nos detenemos a pensar en conjunto seguro estaremos haciendo algo bueno para ese paciente y su familia".
Afirmaron que por eso "una valoración diagnostica no es estática, para nosotros es muy importante arribar a una idea diagnóstica cuanto antes porque esto orientará más pronto nuestro trabajo pero eso no significa 'anclaje' esto significa 'permanente movilidad'".
Los profesionales aseguraron que en el servicio "se brindan pautas a las familias, sobre todo al núcleo cercano del niño. Por ejemplo si tenemos un trastorno de la deglución, es sumamente importante lo que pasa en casa a la hora de comer. Al igual si un niño no habla, es fundamental conocer cómo es la estimulación o la no-estimulación en el hogar. Y si un niño no camina aún y ya está para hacerlo, cuáles son los estudios para descartar patologías. Luego seguimos con los tratamientos si se requiere".
"Se trabaja con pacientes con discapacidad, que ya fueron evaluados por junta médica, aunque también hacemos esas valoraciones porque estamos capacitados para derivar a neurología o fisiatría", añadieron.
Afirmaron que en el servicio "recibimos consultas de todo tipo. Actualmente atendemos casos de bebés prematuros, con Encefalopatía Crónica No Evolutiva, lo que se conoce antiguamente como Parálisis Cerebral. Los cuales presentan dificultades motoras y de alimentación en la primera infancia".
"Además niños con secuelas neurológicos, con déficit en la marcha, en la coordinación motriz general, paresias. Trastornos generalizados del desarrollo que según la nueva clasificación internacional pertenecerían a los Trastornos del Espectro Autista, sindromes genéticos con Trastornos del Lenguaje, del aprendizaje y trastornos de la coordinación, dispraxias, hipoacusia, trastornos de la lecto-escritura", dijeron.
