Aseguran que el consumo de carne vacuna cayó un 50% en el último año
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202105/Image1fd549bede814217bc00432058db67cd.jpg)
Los carniceros dicen que los cortes de vaca fueron reemplazados por carnes alternativas, como cerdo o pollo. Además, advierten que los clientes ya no compran por kilo, sino por valor económico.
Por Mauricio Argenti | LVSJ
El incremento en el precio de la carne ya se ha convertido en un fenómeno imparable. Con aumentos semanales, este producto que otrora supo ser el orgullo del sistema de alimentación de nuestro país, se muestra cada vez más lejano de la mesa de los sanfrancisqueños.
Resulta cada vez más raro encontrar a personas que consuman carne vacuna a diario y como contrapartida, cada vez aumenta la cantidad de clientes que "se pasaron" a la carne de cerdo o pollo como sustituto de una alimentación proteica basada en algún tipo de producto cárnico.
Por su parte, aquellos que se mantienen fieles a la carne de vaca intentan varias alternativas para estirar al máximo el dinero que destinan para la compra de este producto. Desde bajar la calidad de corte intentando mantenerse dentro de la franja de consumidores de carne de vaca hasta reducir la cantidad que compran. En definitiva, todo vale a la hora de poner un poco de carne a la mesa.
Juan José Juncos, propietario de Carnes José María -Av. Juan de Garay 2431- reconoció que "hace varios años" que el precio de la carne vacuna viene en franco aumento, no obstante, dijo que en estos últimos 12 meses "se fue todo muy por arriba".
En este último tiempo los aumentos "son muy frecuentes" ya que los mismos se llegan a producir "hasta dos veces por semana", dejando de esa manera muy sorprendidos a los propios clientes que ya no pueden estimar cuánto dinero deben invertir para hacer su compra de carne semanal.
Este fenómeno, relacionado estrictamente con el comportamiento inflacionario de la economía de nuestro país, según indicó Juncos, hizo que la demanda de carne "haya caído a la mitad" en el último año.
"En el período comprendido entre abril de 2020 y abril de 2021 los carniceros tuvimos una disminución del 50 % en la venta de carne vacuna", reconoció.
Aumentó el consumo de cerdo y pollo
En las carnicerías de la ciudad se observa un crecimiento en la venta de la carne de cerdo, en una obvia intención de reemplazar la carne vacuna por otros cortes más económicos.
En el mismo período de tiempo, la demanda de la carne de pollo y de cerdo subió un 20 %, lo que implica que en el último año alrededor del 30 % de la gente dejó de consumir productos cárnicos o bien lo hacen, pero con mucho menos frecuencia que antes.
Juncos comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO que los tradicionales bifes de carne vacuna fueron reemplazados por los filet de pechuga o cuartos traseros de pollo.
Si se tiene en cuenta el costo de los diferentes cortes, hay que pensar que un kilogramo de costeleta de vaca cuesta $ 890 mientras que el mismo corte de cerdo se ubica en $ 390 el kilo, es decir, un 56 % más económico.
Para los amantes de la milanesa, el kilogramo de pulpa de cerdo cuesta $ 580, mientras que el mismo corte de vaca cuesta $ 880, o sea, un 34 % más caro. Por su parte, el kilogramo de la milanesa de pollo se ubica en un promedio de $ 375.
Si se analiza el comportamiento de los "incondicionales" de la carne vacuna, el comerciante señaló que "muchos cambiaron la manera de comprar. Se da cada vez con más frecuencia los casos de clientes que vienen a comprar por $200 o $300 de carne para bife, milanesa o picada, en lugar de hacer el pedido por kilo como lo hacían antes".

El consumo de carne vacuna cae en picada libre y los carniceros ubican esa merma en un 50% interanual.
El lomo, difícil de vender
A un precio de $980 el kilogramo, el lomo quedó para el recuerdo en muchos hogares. "El lomo es un producto cada vez más difícil de vender", reconoció Juncos, "se volvió Premium" para la mayoría de la gente y "ahora lo reemplazan por bola de lomo o cuadril" que cuesta $890 el kilo.
Los amantes del asado también debieron mutar ciertas costumbres para continuar ocupando sus parrillas, especialmente los fines de semana.
En este caso, el entrevistado dijo que "el cliente que pedía asado de ternera ahora pide novillo de exportación". Las razones de esto son estrictamente económicas puesto que mientras que un kilogramo de asado de ternera cuesta $ 890, el de novillo de exportación se consigue a $ 569, es decir, un 36 % más barato.
Si bien admitió que "el asado se sigue comiendo igual", sobre todo los fines de semana, Juncos dijo que el armado de la parrilla sufrió algunas modificaciones. "Por allí se ve que la gente agrega alguna pata muslo o un pollo para hacer rendir más el asado, pero no falta".
Subió más que el resto de los alimentos
El precio de la carne y sus derivados subió más que el resto de los alimentos y de los bienes y servicios en todas las regiones de la Argentina.
Así lo reveló un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) que indicó que el "máximo crecimiento relativo se dio en el Noroeste y el mínimo en la Patagonia".
El informe señaló también que "el precio de la carne vacuna está subiendo a mayor ritmo que otros precios y esto tiene un fuerte impacto en el presupuesto de los consumidores".
A modo de ejemplo y de acuerdo a los precios promedios que publica el INDEC para el Gran Buenos Aires, se aprecia que en el último año la carne picada común subió un 64% y el asado un 96%.
El estudio indicó además que en cuatro años el precio del kilo de asado subió 428%, la carne picada común 426%, la nalga 417% y la paleta 416%.
De acuerdo con el análisis, la suba del precio relativo de la carne tiene diferentes impactos a nivel regional dada las diferentes estructuras de consumo.
Según se indicó, en los últimos cuatro años (abril de 2017 a abril de 2021) la categoría Carnes y Derivados creció más que Alimentos sin carnes y derivados en todas las regiones y los mismo sucedió si se compara con el Nivel General que excluye Carnes y Derivados.
Para aislar el crecimiento nominal de los precios que implica la inflación se puede considerar la evolución del precio relativo de carnes y derivados respecto al resto de los bienes.
El precio relativo es aquel precio de un bien o servicio que está expresado en términos de otro determinado bien o servicio.
