Armanini: "Las medallas se ganan entrenando y se cuelgan en el podio"
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El atleta de Las Varillas tuvo días atrás una destacada participación en Concepción del Uruguay, en el marco del Campeonato Nacional de Pista y Campo Master, consagrándose subcampeón argentino en lanzamiento de martillo pesado, además de obtener el tercer puesto en lanzamiento de martillo y jabalina. En dialogo con LA VOZ DE SAN JUSTO sostuvo que ya le apunta al Sudamericano de Bogotá en 2022.
El atleta de Las Varillas, Edgar Armanini, tuvo días atrás una destacada participación en Concepción del Uruguay, en el marco del Campeonato Nacional de Pista y Campo Master, consagrándose subcampeón argentino en lanzamiento de martillo pesado, además de obtener el tercer puesto en lanzamiento de martillo y jabalina.
Aún con una lesión en el tendón del brazo derecho, Armanini logró competir con los mejores del país y, con la molestia a cuesta, igualmente se hizo con dos medallas que engrosaron el caudal recolectado en Entre Ríos.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, el varíllense contó sus sensaciones sobre una nueva participación de carácter nacional y apunta sus cañones al Sudamericano de Bogotá, en 2022.
¿Qué balance hacés de tu participación en el Nacional?
El balance sin dudas es positivo. Sobre cuatro pruebas lograr tres podios es sinónimo de éxito o muy similar. Mucho más cuando se te escapa un título nacional por mínimos centímetros y al día posterior sufrí una lesión con la que, pese a que persistía un poco de dolor, competí y sumé una medalla.
¿Cumpliste con tus expectativas?
Yo digo que sí. No niego que me hubiese encantado traer un título argentino a mi ciudad y mi provincia pero a veces hay imprevistos o circunstancias que no lo permiten.
¿Cómo analizas las pruebas en las que obtuviste medallas?
Siendo sincero, en lanzamiento de jabalina no me sentí muy cómodo. En el primer lanzamiento sentí la molestia en el brazo y se acentuó en el segundo, donde el dolor fue más fuerte. En situaciones así, el subconsciente te traiciona y te hace lanzar incómodo o limitado. No uso la lesión como pretexto por eso seguí lanzando.
En lanzamiento de martiillo, que es una prueba que realizo muy poco, me sentí bien y todos los participantes estuvimos muy parejos, En 70 centímetros quedaron el primero, el segundo y el tercero.
Por último, en lanzamiento de martillo pesado, si bien ya tenía la lesión, estaba tranquilo y confiado. En el último lanzamiento recién pudo superar mi marca un rival, fueron apenas 47 centímetros.
Tuviste una molestia en plena competencia, ¿cómo impactó en las últimas pruebas y como te encontrás ahora?
La molestia que tuve me impactó mucho a nivel competitivo. Era un dolor terrible desde el codo al hombro, me puse desde hielo a medicamentos durante la prueba pero no pasó el dolor y estuve muy limitado en las siguientes pruebas. Me tenía mucha fe de que, estando bien, iba a quedarme con la medalla dorada en lanzamiento de martillo pesado.
¿Cómo fue la preparación para la competencia? ¿Qué impactó tuvo la pandemia en la previa?
La preparación fue a un 80 por ciento de lo necesario. Faltó algo de tiempo por ausentarme por momentos de mi ciudad por problemas de salud de mi madre. No fue excelente pero sí fue bastante buena.
¿Cómo es el día a día en tu vida?
El día a día de mi vida es trabajar por la mañana en la empresa y volver al mediodía a mi casa. En ese lapso, entreno durante una hora y media o dos horas para luego retomar el trabajo, haciendo docencia en la escuela de atletismo, donde hace 18 años que doy clases.
También reparto momentos durante el día como bombero voluntario, ya sea en reuniones o asistiendo a siniestros. Hay días muy intensos y desgastantes pero siempre trato de sostener el entrenamiento.
¿Qué sensaciones se pasan por tu cabeza al subir al podio? ¿Y la de ser atleta en competencias solitarias?
Hacer podio es lo más bonito que existe. Es esa sensación de culminar lo que empezaste con el placer de recibir el testimonio de lo que trabajaste para cristalizarlo. Siempre digo que las medallas se ganan entrenando y se cuelgan en el podio, más aún si ganas una de ellas en el extranjero y escuchas el himno, pareciera que el corazón te va a estallar.
Ser un atleta solitario es muy difícil. Lo explico con un ejemplo: cuando vas a lanzar o saltar todas las miradas están puestas en vos y no debes cometer ningún error porque todo se entrenó al mínimo detalle durante meses y lo debes plasmar en cinco segundos.
A eso se suma que todos tus rivales están mirándote y deseando que cometas ese error y más aún súmale la gente que también te está mirando, es un combo de mucha presión que debes dejar de lado con la concentración en lo que haces.

¿Cuáles son los planes a futuro?
Aún no tengo planes firmes, restan unas competencias como por ejemplo en Salta pero el campeonato de mayor valor es este en el que participe en Concepción del Uruguay.
Las miras están puestas en el año que viene, en el Sudamericano que se realizará en Bogotá pero sin apoyo y con la situación económica imperante hace que nada sea firme y todo deba replantearse.
¿Tuviste apoyo en este Nacional?
Para esta competencia no logré el apoyo económico necesario. Sí conté con el de mi familia y amigos. Hubo mucha gente que me hizo llegar su acompañamiento por las redes sociales y les estoy totalmente agradecido.
