Aprender a comer sano desde la infancia, salud para el futuro
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Cuando nacemos y a medida que vamos creciendo, aprendemos muchas cosas: a peinarnos, bañarnos, a relacionarnos con los demás y muchos conocimientos que nos transmiten en la escuela. Pero, ¿también aprendemos a alimentarnos de manera saludable?. La licenciada Florencia Baravalle explica la importancia de la educación nutricional infantil.
Por Isabel Fernández|LVSJ
Entre la alimentación y el estado de salud existe una relación directa. Cuando nacemos y a medida que vamos creciendo, aprendemos muchas cosas: a peinarnos, bañarnos, a relacionarnos con los demás y muchos conocimientos que nos transmiten en la escuela.
Entre todos esos aprendizajes, ¿incorporamos el de la alimentación?. En muchos casos, el cómo comer sano puede quedar afuera, por eso es fundamental la educación nutricional desde las primeras etapas de la vida, e incluso desde el embarazo.
Mucho se habla últimamente de la obesidad, la otra pandemia que afecta al mundo y de manera preocupante a los niños. Para combatirla, la educación nutricional desde la infancia, tiene una importancia clave ya que promueve que en la vida adulta la dieta tenga un valor destacado para determinar un buen estado de salud.
La licenciada en Nutrición, Florencia Baravalle del Centro de Especialidades Nutricionales, explicó en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO que uno de los objetivos principales "es tratar de educar al niño en hábitos alimentarios adecuados en las primeras etapas de la vida".
¿Cómo hacerlo, cuando el pequeño rechaza la comida por su textura o sabor? ¿O cuando la comida chatarra y el sedentarismo ganan la pulseada de la mano de las pantallas?. Baravalle afirmó que la herramienta para hacerlo es el juego, ya que es la que los chicos utilizan siempre en su vida cotidiana.
"Hay diversidad de juegos donde los niños aprenden hábitos saludables, por ejemplo, conocer los distintos grupos de alimentos, respetar las comidas principales, realizar actividad física, entre otros", dijo la nutricionista que también se capacitó en embarazo de riesgo.
Recordó que es "fundamental que desde pequeños se adquieran buenos hábitos saludables, porque al estar en etapa de crecimiento estos se aprenden más fácilmente y quedan para el resto de vida".
En este aprendizaje, la nutricionista dijo que es importante que puedan destacar que alimentos son saludables y cuales no los son. "No hay alimentos prohibidos. Los saludables debemos consumirlos con frecuencia, y los que son considerados no saludables, no se deben consumir todos los días, como por ejemplo, las gaseosas, los snacks, las golosinas, los alimentos ultraprocesados", dijo.
Remarcó que la idea "no es prohibir ningún tipo de alimento, porque así solo se logra que cuando lo tengan en frente lo deseen y no puedan parar de comerlos".
Beneficios para el futuro
Los beneficios que se logran con la educación nutricional infantil son muchos y a futuro. "Teniendo una alimentación lo más variada posible y sin excesos, y una vida activa se pueden prevenir muchas enfermedades a corto plazo y a largo plazo en la adultez, como sobrepeso y obesidad, hipertensión, diabetes, cáncer, entre otras", destacó Baravalle.
Advirtió que tanto el sobrepeso como la obesidad infantil aumentaron en alta proporción los últimos años en nuestro país y se espera que siga subiendo. "Por lo tanto, las costumbres alimenticias instauradas en esta edad serán luego difíciles de modificar".

Lic. Florencia Baravalle
En qué etapas se aprende
La nutricionista aseguró que no hay una etapa más importante que otra, cuanto antes mucho mejor, pero nunca es tarde para aprender. "En los primeros años de vida los chicos 'copian o imitan' a sus padres o hermanos para hablar, caminar, jugar, y por supuesto también para comer. Por eso es imprescindible que toda la familia tenga buenos hábitos saludables que puedan 'copiar' los más chiquitos de la casa", afirmó.
La educación comienza en el embarazo y la mamá cumple un papel fundamental en esta etapa. Baravalle indicó que es "importante que le brinde a su bebé los macro y micronutientes necesarios para su correcta formación. Acá es donde se trabaja con las futuras mamás para que puedan combinar los alimentos y así absorber los nutrientes críticos que necesita el bebé". "Deben tener una dieta equilibrada y variada, sin excesos de grasas y azúcares, ya que estos van a predisponer a ese bebé a enfermedades a futuro como sobrepeso y obesidad", advirtió.

Mamá
es la primera educadora en nutrición desde la panza, eligiendo los alimentos
fundamentales para el desarrollo del bebé
El rol de la familia
La educación nutricional infantil es una tarea compartida en la que el rol de la familia es fundamental en las costumbres saludables. "Los padres deben comprender que los niños no tienen que sentir están 'haciendo dieta' y que por eso les cocinan aparte su comida. Todos deben comer lo mismo, respetando las cantidades de cada uno, esa es la mejor manera de acompañar a los niños", dijo.
Agregó que esto es así "siempre y cuando no haya ninguna patología de base. En esos casos se realiza un plan nutricional y además educación alimentaria infantil".
Combatir el "poco tiempo"
Una situación que suele enfrentar la familia es el "poco tiempo" para cocinar en casa. La nutricionista aconsejó que lo ideal es buscar la forma de "volver a cocinar en casa como lo hacían nuestras abuelas".
"Cuando hay poco tiempo por lo general se consume comida comprada o envasada y estas tienen aditivos, conservantes, colorantes, exceso de azúcares, sal y grasas que genera más ganas de comer y predispone a enfermedades", finalizó.
Algunos tips para enseñar
Es fundamental que los padres acompañen a sus hijos en este aprendizaje, acá brindamos algunos tips:
• Involucrarlos en las compras de los alimentos donde seincluyan variedad de los mismos.
• Incluirlos a la hora de cocinar, esto los motiva a querer probar lo que hicieron.
• Incentivar y compartir actividades recreativas.
• Cumplir las comidas principales.
• No utilizar la comida como premio o castigo.
• Ofrecer agua o jugos naturales en vez de gaseosas.
