Fútbol
Antártida busca reconstruirse con una base joven y un nuevo impulso en la Liga Regional
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El "pingüino" atraviesa una etapa de rearmado con fuerte presencia juvenil, refuerzos puntuales y mejoras en infraestructura. Su entrenador, Gustavo Passera, analizó el presente y los desafíos en un torneo que ya empezó a marcar tendencias.
En el arranque del Torneo Apertura de la Liga Regional de Fútbol de San Francisco, Antártida Argentina transita un proceso que va más allá de los resultados. Con un plantel renovado, una estructura más ordenada y obras recientes en el club, la institución busca sentar bases firmes para volver a ser competitiva en un contexto donde la exigencia es cada vez mayor.
El club forma parte de la Zona Centro, un grupo con fuerte presencia sanfrancisqueña y muy competitivo, ya que allí coinciden Sportivo Belgrano, La Milka y Proyecto Crecer, además de otros equipos de la región como Sociedad Sportiva Devoto, El Trébol, Colonia Marina, Cultural La Francia y 8 de Diciembre. Tras las primeras fechas, el liderazgo es para Devoto, que marcha con puntaje ideal, mientras que Sportivo aparece como uno de los principales perseguidores. En ese contexto, Antártida intenta meterse en la pelea en una tabla que, más allá del puntero, muestra mucha paridad.
En lo estrictamente deportivo, el inicio muestra un equipo en formación. En sus primeras presentaciones, Antártida suma 4 puntos en cuatro partidos, con una victoria, un empate y dos derrotas, en una campaña que refleja cierta irregularidad lógica para un plantel en construcción. La caída más reciente fue ante Sociedad Sportiva Devoto, líder de la zona, en un partido donde el resultado final no terminó de reflejar lo ocurrido en cancha.
El análisis del DT Gustavo Passera, apunta directamente a un cambio profundo respecto al año pasado, cuando el club afrontó la competencia con un plantel excesivamente juvenil. “Jugábamos con chicos que no estaban preparados para Primera. No es solo perder, es que así no crecen. Terminás quemando etapas y eso no sirve”, sostuvo.
En ese sentido, la reconfiguración del plantel fue una prioridad. La llegada de cuatro o cinco refuerzos con experiencia permitió equilibrar la estructura del equipo y ofrecer un sostén para los juveniles que vienen desde inferiores. “Estos jugadores le van a dar una mano a los chicos. Les marcan otra intensidad, otra manera de entrenar y de competir. Eso es fundamental para el crecimiento”, explicó Passera.
La base del proyecto, sin embargo, sigue estando en las divisiones formativas. Antártida cuenta actualmente con más de 200 chicos en inferiores y participación en distintas categorías, incluso con dos equipos por división en algunos casos, lo que habla de un trabajo sostenido que empieza a dar frutos.
A partir de esa realidad, este año se tomó una decisión clave: separar claramente Primera y Reserva para evitar desarmar las inferiores, algo que había generado dificultades en la temporada pasada. “El año pasado teníamos que subir chicos constantemente y eso terminaba perjudicando a todos. Este año armamos bien las dos categorías y eso nos da más orden”, explicó el entrenador.
Actualmente, el club cuenta con un plantel cercano a los 42 jugadores entre ambas divisiones, lo que permite sostener la competencia interna y proyectar a futuro con una base más sólida.
Un proyecto que apuesta al crecimiento
El proceso de reconstrucción también se apoya en un cuerpo técnico amplio, integrado por Gustavo Passera y Lionel Córdoba como directores técnicos de Primera y Reserva, Cristian Bravo como entrenador de arqueros, Mauro Bermúdez como preparador físico y Matías Scarmagnan como ayudante de campo, en una estructura pensada para acompañar el desarrollo integral de los futbolistas.
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En paralelo, el club también avanzó en mejoras importantes en infraestructura. Durante los últimos meses se realizó la instalación de iluminación LED profesional en la cancha principal, además de trabajos de pintura, renovación del tejido perimetral y recambio de arcos, lo que le dio un salto de calidad a las condiciones de entrenamiento y competencia.
Este crecimiento institucional aparece como un factor clave para sostener el proyecto deportivo en el tiempo. “Si la subcomisión sigue acompañando, se puede intentar volver a lo que fue Antártida. Hoy sin dinero es muy difícil competir, pero si hay organización se puede pelear”, remarcó Passera.
En cuanto al nivel de la competencia, el entrenador consideró que el torneo se presenta parejo, aunque con diferencias marcadas entre los clubes. “Se nota mucho la diferencia entre los equipos que tienen respaldo económico y los que trabajamos más a pulmón. Ellos tienen jugadores pagos, con experiencia, y eso a la larga se siente”, explicó.
Aun así, destacó que su equipo puede competir. Ante rivales como El Trébol o el propio Devoto, Antártida logró generar situaciones y sostener pasajes de buen juego, aunque todavía le falta eficacia para transformar ese rendimiento en resultados.
El objetivo, sin embargo, va más allá del corto plazo. La idea es consolidar un equipo competitivo en el tiempo, con una identidad clara y una base surgida del propio club. “Yo creo que en dos o tres años podemos tener un gran equipo. Hoy son jóvenes, pero vienen muy bien y están creciendo”, aseguró el DT.
La referencia histórica también aparece como motivación. Antártida supo ser protagonista en la Liga Regional, con equipos que marcaron una época, y la intención es recuperar parte de ese ADN competitivo. “Tenemos que lograr que los equipos vengan acá y sepan que no es fácil. Que Antártida vuelva a ser un rival duro”, afirmó.
El Apertura recién comienza y la tabla todavía muestra mucha paridad detrás del líder Devoto. En ese contexto, Antártida intenta encontrar regularidad mientras consolida su proyecto.
Con una base joven, refuerzos puntuales, un cuerpo técnico consolidado y un club que volvió a invertir en infraestructura, el “pingüino” empieza a transitar una nueva etapa, con la mirada puesta en el crecimiento sostenido y la ilusión de volver a ser protagonista.
