Cultura
Andrés Tamagnini y un “empujón clave” para su proyecto
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/andres_tamagini.jpg)
El director de cine sanfrancisqueño participa del BAFICI con su largometraje en desarrollo, seleccionado para recibir una mentoría internacional.
En el marco de una nueva edición del BAFICI, que comenzó esta semana en Buenos Aires y se extenderá hasta el 26 de abril, el realizador sanfrancisqueño Andrés Tamagnini fue seleccionado con su proyecto El Ciclo para formar parte de un programa de mentorías destinado a películas en desarrollo. Se trata de una instancia clave dentro del circuito audiovisual independiente, donde el acompañamiento profesional puede marcar el rumbo de una producción.
“El Ciclo es un largometraje que vengo desarrollando hace más de un año, ya con el guión terminado y con una productora de Buenos Aires, Nevada Cine, que acompaña el proyecto”, explicó Tamagnini. La película fue elegida para integrar el Encuentro de Cine Europeo dentro del festival, donde recibió asesoramiento del productor alemán Christoph Friedel, una figura de prestigio internacional que además forma parte del jurado del festival.
La mentoría —que se llevó a cabo el viernes por la mañana— forma parte de una serie de consultorías orientadas a fortalecer proyectos en etapa de desarrollo, especialmente en la búsqueda de financiamiento y posibles coproducciones internacionales. “Son cinco largometrajes seleccionados en todo el país para estas instancias. Es un acompañamiento para pensar la película en términos de mercado, de posibilidades reales de producción”, detalló.
En ese sentido, Tamagnini destacó que El Ciclo tiene elementos que abren la puerta a vínculos internacionales: “Hay personajes que son de Alemania, por ejemplo, entonces eso genera una oportunidad concreta de coproducción. Poder hablar con alguien como Friedel nos ayuda a entender cómo encarar ese camino”.
El proyecto no llega a esta instancia de casualidad. Antes, atravesó distintos espacios de formación y desarrollo, como el concurso Raymundo Gleyzer del INCAA —donde obtuvo una mención especial—, la residencia Sina Sina en Uruguay, la Residencia del Lago en Misiones, Focus Lab Córdoba y Bolivia Lab, entre otros. “Todo ese recorrido fue fundamental. Ahí se gestó el guión y se fue fortaleciendo la película. Tener miradas externas es clave para confirmar decisiones y también para cuestionar lo que todavía no está sólido”, señaló.
Para el director, que ya cuenta con experiencia en cortometrajes y videoclips, este proyecto representa su primera incursión en el largometraje de ficción. “Es una ópera prima, y eso implica una responsabilidad enorme. Es mucho tiempo de trabajo: ya llevamos más de un año y medio sin haber filmado nada todavía, y falta bastante más. Por eso es tan importante estar convencido de lo que uno quiere contar”.
En ese camino, el aval de espacios como el BAFICI y sus programas profesionales resulta determinante. “Estos lugares te dan un respaldo, un visto bueno que después ayuda muchísimo para conseguir fondos o sumar gente al proyecto. Es como un empujón para que la película pueda hacerse”, resumió.
Más allá de su participación puntual, Tamagnini también valoró el rol del festival como punto de encuentro para la industria y el público. “No es solo ver películas. Es un espacio para descubrir cine de todo el mundo, para conocer realizadores, para intercambiar ideas. Hay propuestas muy diversas, desde estudiantes hasta directores consagrados. Es una ventana enorme”.
Con El Ciclo avanzando en su proceso y sumando nuevas instancias de crecimiento, el director sanfrancisqueño sigue consolidando su camino dentro del cine independiente, ahora con proyección internacional.
