Andrés Peretti sobre el ciberbullying: “Muchas veces no llegamos a entender que lo virtual es real”
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En diálogo con AM 1050 Radio San Francisco, el juez destacó la importancia de la prevención de las escuelas.
El juez Andrés Peretti, a cargo del Juzgado de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, de Género y Penal Juvenil de San Francisco, se refirió a los cambios introducidos en el régimen penal juvenil y a las problemáticas vinculadas con el uso de las redes sociales entre niños y adolescentes. Lo hizo luego de participar de una charla en la localidad de Freyre, que reunió a más de 300 personas y abordó cuestiones como el bullying, el ciberacoso y la responsabilidad penal de los menores de edad.
En diálogo con AM 1050 Radio San Francisco, el magistrado destacó el interés que generan estas temáticas tanto entre los adultos como entre los jóvenes. Según explicó, las actividades de concientización se vienen desarrollando en diferentes instituciones educativas y localidades de la región.
“Hace bastante tiempo que venimos con charlas en colegios, en determinadas instituciones y municipalidades que nos invitan. La verdad que no deja de sorprender el interés que genera la materia, tanto de personas responsables, adultos, como también fundamentalmente de niños y adolescentes”, expresó.
Sobre el encuentro realizado en Freyre, señaló que la convocatoria superó las expectativas. “Nos informaron que había más de 300 personas. Fueron casi dos horas de charla y la verdad que no se movió nadie”, destacó.
Los cambios en el régimen penal juvenil
Uno de los principales temas abordados durante la entrevista fue la implementación del nuevo régimen penal juvenil, que, según explicó Peretti, entró en funcionamiento el pasado 5 de septiembre. El magistrado sostuvo que se trata de una modificación significativa, principalmente por la reducción de la edad de punibilidad de 16 a 14 años.
“Es el cambio más importante en los últimos 45 años que ha tenido Argentina”, afirmó. Según explicó, esta modificación amplía la cantidad de adolescentes que pueden ser considerados penalmente responsables por la comisión de determinados delitos.
“Cuando hablamos de bajar la edad de punibilidad, inmediatamente lo que significa es que tenemos más personas menores de edad que puedan ir presas”, señaló. Peretti indicó que, bajo el régimen anterior, las penas privativas de la libertad para adolescentes de 16 y 17 años solamente podían imponerse una vez cumplidos los 18 años. En cambio, sostuvo que el nuevo esquema permite aplicar sanciones desde los 14 años.
“Hoy la ley no solamente baja la edad de punibilidad de 16 a 14, es decir que una persona de 14 años que comete un delito puede ir presa, sino que además no es necesario esperar hasta los 18”, explicó. También mencionó que el régimen establece penas máximas de hasta 15 años y destacó que Córdoba buscó mantener un tratamiento diferenciado para los adolescentes a través de su legislación provincial.
Ciberbullying y redes sociales: “El efecto es infinito”
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el impacto de las nuevas tecnologías en las situaciones de violencia y acoso entre adolescentes. Peretti advirtió sobre el crecimiento de las prácticas de manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial, conocidas como deepfakes, y sobre las consecuencias de compartir contenido íntimo sin autorización.
El magistrado explicó que estas conductas pueden tener consecuencias penales, dependiendo de las características de cada situación, y mencionó figuras como amenazas y difusión no consentida de imágenes.
En ese sentido, remarcó que haber compartido voluntariamente una fotografía con otra persona no implica autorizar su posterior difusión. “Una cosa es consentir o permitir o compartir una imagen, otra cosa es que se difunda. Ese consentimiento no se presume nunca”, sostuvo.
Además, diferenció el bullying tradicional del ciberbullying por el alcance que pueden adquirir las agresiones cuando se producen en entornos digitales. “El bullying de nuestra época era una cuestión de un curso o eventualmente un grupito o de un colegio, pero no trascendía a otros lugares”, recordó.
En cambio, explicó que actualmente las publicaciones pueden difundirse rápidamente y llegar a personas que no tienen ninguna vinculación con el entorno de la víctima. “El bullying hoy tiene un efecto en el cual no sabemos cuál es el alcance que tiene. Por eso tiene un efecto infinito, que no sabemos y es muy difícil frenar”, afirmó.
Para Peretti, esta característica representa una dificultad adicional al momento de prevenir y abordar las situaciones de acoso.
La responsabilidad de los padres y el papel de las escuelas
El magistrado también se refirió a la responsabilidad de los adultos frente a las conductas de los adolescentes y explicó que los padres pueden tener responsabilidad civil y económica por determinados hechos cometidos por sus hijos menores de edad.
Asimismo, insistió en la necesidad de que las familias y las instituciones educativas estén atentas a posibles cambios de comportamiento. Entre las señales que mencionó se encuentran el aislamiento, las alteraciones en el rendimiento escolar, la irritabilidad y los cambios notorios en la conducta habitual.
“Es muy importante estar atentos a todo esto, no minimizar y escuchar, escuchar permanentemente, tratar de no juzgar y prejuzgar”, manifestó. Peretti advirtió que ciertos comentarios dirigidos a quienes sufren la difusión no consentida de imágenes pueden profundizar el daño y revictimizar.
Expresiones como cuestionar por qué una persona se tomó una fotografía o por qué decidió compartirla pueden generar nuevas situaciones de sufrimiento. “Todo ese tipo de comentarios que parecen inocuos terminan revictimizando a una persona que ya la está pasando muy mal”, señaló.
En ese marco, recordó que el personal docente, no docente y de instituciones de salud tiene obligaciones de comunicar o denunciar determinadas situaciones, mientras que cualquier ciudadano también puede realizar una denuncia.
Qué hacer ante la difusión de imágenes íntimas
Consultado sobre cómo actuar cuando se difunden imágenes de un adolescente sin su consentimiento, Peretti sostuvo que la primera medida debe ser acompañar y atender a la persona afectada. “Es muy importante siempre atender a la víctima. No todas las víctimas reaccionan de la misma manera, no todas las víctimas sufren y sienten de la misma manera la situación”, explicó.
Luego, recomendó realizar la denuncia correspondiente para que se investigue lo sucedido y se determine si existió un delito. En San Francisco, mencionó como alternativas la Policía, el Polo de la Mujer y la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf).
También destacó la importancia de un abordaje interdisciplinario que contemple la intervención de profesionales de la psicología, la medicina y el ámbito judicial. Respecto de las posibles sanciones, aclaró que dependerán de las características del hecho y de su encuadre legal, ya que no es lo mismo la difusión no consentida de imágenes que una situación de sextorsión.
La importancia de escuchar y prevenir
Durante la entrevista, Peretti también reflexionó sobre las dificultades que enfrentan los adultos para comprender las dinámicas de las redes sociales. “Somos analógicos en todo esto. Los chicos han nacido con esta tecnología y ellos lo viven de una manera completamente diferente a la nuestra”, expresó.
Sin embargo, consideró que esa diferencia generacional no debe impedir el diálogo entre padres, docentes y adolescentes. Por el contrario, sostuvo que la escucha y el acompañamiento son herramientas fundamentales para prevenir situaciones de violencia digital.
El magistrado confirmó que las charlas continuarán desarrollándose en establecimientos educativos de San Francisco y localidades de la región como Porteña, La Francia, Tránsito y Devoto. Finalmente, destacó la participación de los adolescentes en el encuentro realizado en Freyre, donde representaron más de la mitad del público.
Para Peretti, esa presencia demuestra la necesidad de seguir generando espacios de información y debate sobre problemáticas que afectan directamente a los jóvenes. “Somos optimistas en que con el trabajo y la concientización podemos lograr un resultado positivo”, concluyó.
