Alejandra, la primera trans en una comparsa de la ciudad
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Barrio La Milka. Son las 17 y LA VOZ DE SAN JUSTO aguarda para conocer a la primera representante de la comunidad trans en el carnaval de San Francisco. Alejandra Melina Peralta, de 30 años, terminaba de producirse para la foto. "Ale estará en cinco minutos", comenta una de sus compañeras de la comparsa Sueños de Luna.
Alejandra vive en Frontera, pero cruza el camino interprovincial cada vez que una presentación de la agrupación o los ensayos la convocan. Desde 2011, ella es la pasista principal de Sueños de Luna.
De impecable traje cubierto en pedrería color ámbar y rubí, Alejandra hace su aparición, sonríe con sus labios recién pintados de rojo carmesí y se predispone para la entrevista.
Su sonrisa no es forzada. Contra todo prejuicio social, su amor por la danza y la música del carnaval trasciende su condición sexual. "En la comparsa encontré mi lugar en el mundo. Escucho el ruido de los tambores y automáticamente cierro los ojos y empiezo a moverme al compás de los mismos. Es una experiencia increíble", confiesa Alejandra.
"Cuando bailo soy yo, Ale, la que quiero ser". Quince años atrás, para el resto, ella era Luis. Pero su sentimiento de mujer, su costado femenino, la desbordaban.
En tanto, de un tiempo a esta parte, las minorías sexuales lograron conquistar espacios en la sociedad, algo que antes parecía imposible. Sobre sus tacos de quince centímetros y al ritmo de la batucada, Alejandra es testimonio fiel de ello.
Ella pertenece al grupo artístico de barrio La Milka que dirige Pablo Albarracín, tras ser discriminada en otra comparsa que no la aceptó por su condición de transexual. "Me dijeron que si entraba, la mitad del grupo se iría porque no querían que haya un travesti pero era mentira, porque los integrantes me conocían y en ningún momento me negaron el acceso", cuenta.
Pero Alejandra halló en Sueño de Luna la posibilidad de demostrar sus habilidades para el baile y se convirtió en la pasista principal delante de la batucada, siguiendo su ritmo. Alejandra no duda ni un momento mostrarse ante los ojos de la sociedad. "Al contrario de lo que pueden imaginarse, todos me aplauden y me hacen sentir cómoda. La gente hasta me pide fotos. Todos son muy amables conmigo".
"Era muy temerosa al principio -continúa Alejandra- pero el apoyo de la gente me dio la seguridad y las ganas de hacer esto que tanto me gusta. Mis compañeros también me respetan y cuidan. La comparsa es una gran contención para mí".
La pasista no se sometió a ningún tipo de cirugía estética porque su economía no se lo permite, pero hace algunos años tomó la decisión de cambiar su DNI tras sancionarse la Ley de Identidad de Género Nº 26.743 en mayo de 2012. "Tengo amigas que de día son hombres y de noche son mujeres, porque no tienen seguridad de lo que son. Yo soy una chica trans y la gente me conoce así", comenta.
Para Alejandra, a pesar del cariño de la gente que recibe en cada presentación, su vida diaria no es fácil. Ella comenzó a estudiar este año Enfermera Profesional en el Instituto Superior Madre Teresa de Calcuta en la Escuela "2 de Abril´" en nuestra ciudad pero no pudo seguir pagando las cuotas de la carrera debido a que las oportunidades laborales le son negadas por ser trans.
"La directora de la institución me pidió que no dejara, que veía grandes cualidades en mí pero sin dinero no puedo seguir. Es una pena", agrega la entrevistada.
La pasista siente el rechazo y la discriminación cuando solicita trabajo. "Puedo hacer mil cosas, como cuidar personas ancianas o enfermas, porque estoy capacitada o trabajar en la administración pero les molesta que una chica trans les pida trabajo. No tengo oportunidad alguna", afirma.
El prejuicio y la discriminación la obligaron a ejercer la prostitución para solventar la economía familiar, ayudar a su hermana quien está sola a cargo de cinco niños, pagar la cuota de la carrera terciaria y comprar libros.
Hoy sueña con conformar su propia familia en un futuro. "Quiero tener una pareja e hijos como cualquier persona. La prostitución es fea y no te deja salir adelante" concluye.
