Alejandra, la “niñera de gatos”
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Esta vecina es una enamorada de los felinos y todo el amor y conexión que tiene con ellos, hoy la convirtieron en una verdadera catsitter.
Por Stefanía Musso | LVSJ
Los animales son un integrante más de la familia, de eso no hay dudas. Sin embargo, no es lo mismo llevar a guardería a un perro que a un gato. Sus personalidades son totalmente diferentes así como su forma de ser, lo que requiere que su cuidador sea más que especial.
Este es el caso de Alejandra Vilchez o más conocida como Ale, que en sus redes sociales se define como catsitter o “niñera de gatos” y ese es su trabajo en la actualidad; labor que le permite generar ingresos para ella y sus mascotas tanto los propios como los que rescata de diferentes situaciones.
Pero más allá de lo económico, Ale define lo que hace con mucha pasión y amor porque su entrega es total y sabe muy bien la responsabilidad que tiene al cuidar estos animales. “Los gatos para la gente son su familia, para muchos son como hijos o verdaderos compañeros de vida”, asegura.
Ella ama a los gatos y con ellos tiene una relación y conexión especial que permite entrar a casas de las personas que la contratan para cuidar a los felinos cuando ellos están ausentes.
Alejandra asegura que estos animales tienen su carácter e independencia, pero ella logó congeniar y se convirtió en una niñera especializada. “Mis amigos y familiares me dicen que soy la persona ideal para cuidarlos, porque saben del amor que tengo hacia ellos y mi entrega es total. Mi ganancia va dedicada a ellos a través del proteccionismo, que hace muchos años que me atrapó y no dejé de hacer”, expresó Vilchez.

Mi emprendimiento
La curiosa iniciativa de Ale comenzó a fines del año pasado. “Estaba mirando Instagram y de repente vi una página de una persona que se dedicaba a ser Catsitter, eso me llamó mucho la atención y que se dedicaba hacía muchos años en la ciudad de San Carlos de Bariloche y dije ´Qué buena idea, quiero hacer lo mismo´ y así empecé”, recordó.
Con respecto a su tarea, la cuidadora contó que consiste en ir a la casa de las personas que la contrataron al menos dos veces por día. “Me quedo alrededor de una hora por vez, les cambio el agua, el alimento y le limpio todo el sector de dónde hacen sus necesidades o sea la bandeja de piedrita. También, juego con ellos, les abro la casa para que den una vuelta por el patio en el caso que se pueda y no corra riesgo de que se vayan”, explicó.
Claro que con los gatos, las anécdotas sobran. “Cuidando a Lupita, una de pocas pulgas, tenía que darle un medicamento porque está en tratamiento. Su guardadora me dio todas las instrucciones; sino lo llegaba a tomar como debía, que lo intentara con una cuchara. Sucedió que no quiso tomarlo de la manera tradicional, así que fui con la cuchara y apenas intenté dárselo me tiró un manotazo y la cuchara voló por los aires. Me reí tanto porque es una gata con mucho carácter y todos siempre demuestran algo distinto”.
Pero para Alejandra nada es imposible. “Estoy muy acostumbrada a ellos, cada uno es diferente en comportamiento y más hacia un extraño, pero se ve que tengo muy buen feeling con ellos porque hasta ahora solo una niña loca no me deja acercar”, relató.
Son familia
Alejandra Vilchez vive con su marido y sus dos hijos pero la familia la completan sus 10 gatos. “Actualmente tengo seis hembras y cuatro machos. En casa hay de todo pero no son de raza y todos son diferentes y con historias distintas. Por ejemplo, tengo tres tricolores, un negrito inválido de sus patas traseras y el último rescatado tiene cáncer en la nariz.
“La más viejita tiene 12 años, nació en mi hogar porque es hija de una gata que yo adopté hace 18 años”, confió.
Con el amor como en casa, las personas confían ciegamente en la mujer. “La gente tiene mucha confianza y eso es esencial. Por suerte tengo muy buenas referencias no solo por mis trabajos anteriores sino por el proteccionismo en sí”.
Convertida en toda una niñera de gatos, Alejandra confesó, “Lo mío es amor, entrega total, es algo muy difícil de explicar pero es algo muy fuerte hacia ellos “, concluyó.
