Alegatos en juicio por el asesinato de un pescador
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Los alegatos en el segundo juicio por el crimen de un hombre cometido en 2015 por "soldaditos" del narcotráfico, cuando la víctima pescaba junto a su hijo y dos amigos en una isla del Delta, en el partido bonaerense de Tigre, se llevarán a cabo este martes en los tribunales de San Isidro, informaron ayer fuentes judiciales.
Este debate está a cargo del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil 3 sanisidrense ya que los dos jóvenes sentados en el banquillos de los acusados eran menores de edad al momento del asesinato de Norberto Machado (58), por el que el mes pasado Julio Isla (23) fue condenado a prisión perpetua pero por un tribunal de mayores.
Fuentes judiciales informaron a Télam que mañana martes a partir de las 10 se llevarán a cabo los alegatos ante los jueces Alberto Villante, Mirta Ravera Godoy y Silvia Chomiez, en los tribunales ubicados en Centenario 456 de San Isidro.
El primero en efectuar su alegato será la fiscal de juicio María Angélica Sayago, luego el abogado Carlos Caruso, representante de la familia de la víctima, y por último los abogados defensores Sergio Arenas y Emiliano Ramírez.
"Los imputados (que ahora tienen 19 años) decidieron no estar presentes durante los testimonios, son unos cobardes", aseguró a Télam Maximiliano Machado (28), hijo del hombre asesinado, quien recordó que uno de estos jóvenes es hermano del condenado Isla, apodado "Chuky".
En noviembre último, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 de San Isidro condenó a Isla por el "homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas con el agravante de la utilización de armas y ser cometido con la participación de menores de edad" de Machado.
En esa oportunidad, los jueces María Angélica Etcheverry, Débora Ramírez y Federico Tuya coincidieron con la pena solicitada por el fiscal de juicio Andrés Zárate.
"Fue un juicio muy bueno, los testigos que presentaron ellos estaban amenazados por esta banda de narcos que mató a mi papá", indicó Maximiliano, quien afirmó que "parte de esa organización ya fue desbaratada".
Al respecto, el abogado Caruso aseguró que los sindicados autores materiales eran "soldaditos" de una estructura comprendida por "muchas personas" que se dedica a la venta de estupefacientes en la zona del Delta.
"Utilizaban las islas para acopiar la droga y posiblemente quisieron ahuyentar a los cuatro amigos pero cuando vieron que la víctima se tiró a su bote lo remataron", aseguró el letrado.
Respecto de las amenazas hacia los testigos, Caruso resaltó que "uno de ellos fue a decir que en el momento del ataque, el acusado estaba en otro lugar, pero después se contradijo y finalmente admitió que estaba mintiendo".
El hecho juzgado ocurrió el 1 de marzo de 2015, cuando Machado, un fabricante de calzados, compartía un día de pesca con su hijo Maximiliano y dos amigos suyos, el fletero Jorge Valenci (53) y el gasista Eduardo Lorenzo (55).
Según recordó Maximiliano, el grupo había partido en una lancha desde el paraje tigrense Villa La Ñata, donde está la guardería de embarcaciones, y tomado el canal De la Serna hacia el río Paraná Mini.
"En un momento se largó a llover y buscamos tierra en una isla. Hicimos un asado y cuando estábamos comiendo aparecieron tres tipos en un canobote celeste con un motor blanco", contó el hijo de Machado.
El joven aseguró que a él lo "salvó" su padre, ya que lo "empujó atrás de un árbol" y aseguró que los agresores "se estaban divirtiendo" con ellos.
"El primer tiro, sin mediar palabra, lo recibió Jorge, mi papá intentó tirarse a la lancha y los tres lo apuntaron directamente a él y lo acribillaron delante de todos", dijo Maximiliano.
"Se quedaron sin balas, por eso no terminaron de matarnos", agregó.
Desde la embarcación, los tres delincuentes armados con escopetas y carabinas efectuaron unos 30 disparos y Valenci resultó herido de una perdigonada.
Machado padre salió corriendo hacia su lancha donde estaba la radio, pero recibió un impacto de bala que lo hizo caer dentro de la embarcación casi inconsciente.
Tras el ataque, los delincuentes huyeron en la pequeña canoa sin robar nada, mientras que los cuatro hombres agredidos ascendieron a la lancha para buscar auxilio.
Machado murió cuando era trasladado en helicóptero al Hospital de San Fernando, adonde internaron a su amigo herido.
"Reconocí a los tres que nos atacaron, cuando me vieron se pusieron muy nerviosos e incluso hasta encontraron las gorritas que usaban en ese momento", señaló el hijo del pescador asesinado.
