Alberione: “La principal arma para luchar contra el narcotráfico es la educación”
El fiscal de Delitos Complejos y de Lucha contra el narcotráfico, Bernardo Alberione, analiza la violenta realidad que atraviesa a Rosario y explica por qué esa realidad de narcos y sangre no se encuentra dentro del territorio de la provincia de Córdoba.
En los primeros 67 días del 2023, Rosario contabilizó 65 muertes vinculadas al narcotráfico. Por el modo en que se suceden una tras otras, quizás, cuando lector termine de leer esta nota ese número ya haya quedado desactualizado y los titulares de los medios de la ciudad portuaria hablen de una nueva persona acribillada a balazos y la cantidad de muertes suba, algo que en lo que va de este año ha sucedido, literalmente, casi todos los días.
Rosario sangra: los narcos mandan y mandan a matar a cualquiera que intente poner en peligro sus ganancias provenientes del narcomenudeo. Un sistema que ha obligado al gobernador de Santa Fe, Omar Perotti a pedir ayuda al Gobierno Nacional y que luego de demasiadas idas y vueltas, propias de un año electoral, han derivado en que el gobierno de Alberto Fernández cambie una ley que permitió que ahora en Rosario exista una Unidad de Información Financiera, algo que fiscales, jueces, políticos, policías pedían hacen tiempo: seguir la plata que los narcos lavan para seguir financiándose y aumentar su poder y que la cadena nunca se corte, es para los expertos que tratan de explicar porque Rosario se ha convertido en la ciudad más sangrienta de Argentina, una de las claves para tratar de combatir y atacar realmente a los narcos y su negocio.
Para Bernardo Alberione, fiscal de Delitos Complejos y de Lucha contra el narcotráfico en el departamento San Justo, lo que sucede en la provincia de Santa Fe, atiende a un sistema judicial colapsado, sin recursos estructurales para combatir al narcotráfico y una interacción entre los narcotraficantes con fuerzas policiales provinciales de la que no son ajen, también, algunos operadores políticos y judiciales.
"Me queda absolutamente claro que el camino de la represión, respecto de conducta alguna, ha de ser excepcional y como última alternativa. El problema no va a cambiar y los recursos se van a mal disponer si no tenemos en cuenta cual es el origen de aquello que perseguimos. Hay un común denominador entre las conductas con mayor daño social colateral, hablo del problema del abuso sexual y del consumo de sustancias narcóticas, todo gira en torno a la educación", asegura el fiscal.
Pero, además, para Alberione, hay que tener una mirada realista y amplia del flagelo de la droga y de que se trata de un problema social e inserto en el sistema en el que nos desempeñamos "Creo que el campo fértil donde se produce la gestación del consumo de drogas es la exclusión que sistema genera de amplios sectores sociales y en la falta de educación. Además de vivir todo con una perspectiva muy corta, se vive muy rápido. En este contexto la droga aparece como un camino". Y afirma "Por eso la principal arma para luchar contra el narcotráfico es la educación".
Alberione va a decir varias veces que no desea teorizar, y que las soluciones las deben dar los expertos, pero tras 39 años vinculado directamente con la Justicia, a su alcance, estructura y ordenamiento, y siendo el encargado de instruir las causas de narcotráfico en el departamento, la visión del fiscal pesa e importa.
"La represión ha quedado demostrado que no funciona. Evidentemente no funciona. La lucha contra el narcotráfico hay que darla por el estado actual de las cosas. Pero siempre los recursos son limitados. A esos recursos si vos solo los pones en la represión y no los pones en la educación para hacer entender lo problemático que es el abuso de consumo de drogas, estas esquivando el problema real".
Sociedad, sistema, estado, drogas
Consultado por el rol del estado en esta problemática y las urgencias de la sociedad en general para tratar de desenredar y darle solución a la problemática, Alberione se mantiene firme en una postura que no está en sintonía no solo con las urgencias sociales, sino que, sobre todo con las urgencias político partidarias.
"De los estados depende la asignación de los recursos para reprimir o para educar. Los recursos son finitos. Si vos a la mayoría de ese presupuesto lo pones para reprimir y una ínfima parte la pones para educar, estas siempre actuando sobre las consecuencias y no sobre las causas. Para tener un resultado, mejorar la calidad de vida de la sociedad y que esa sociedad pueda vivir más armoniosamente tienes que invertir en el inicio y no en el final. Y yo, por ejemplo, no veo muchas campañas de prevención, pero si veo represión. Insisto, siempre el camino es la educación, pero la educación da resultado a 15 años... son casi 4 períodos presidenciales y nadie piensa con esa proyección a largo plazo. No hay una conciencia de la necesidad de planes a largo plazo. O pones un sistema de contención y rehabilitación de adictos, o pones cárceles. El sistema de contención no existe en la magnitud que tiene que existir. La sociedad pide de hecho más cárceles, no más centros de rehabilitación. Me parece que estamos pidiendo mal y en parte, pedimos mal como sociedad, porque de nuevo, no somos sinceros y no reconocemos que como sociedad generamos constantemente las condiciones adecuadas para que la droga sea una necesidad, una forma de escape".
Córdoba no es Santa Fe
La realidad de Rosario es abrumadora. Pero ¿por qué se llegó a estos índices de violencia? ¿Y porque esa realidad no podría ser, por ejemplo, la nuestra o la de alguna otra ciudad de la provincia de Córdoba? Las preguntas son para Alberione.
"Córdoba es distinta. Yo no tengo ninguna amenaza de muerte, mis colegas fiscales allá sí. Porque el sistema en Córdoba no se mezcló con el narcotráfico. Acá tenés una policía que se dedica exclusivamente a combatirlo, está bien paga, son entrenados especialmente, los últimos años de su formación como policías es específica y vinculada al narcotráfico, tienen equipamiento acorde, un jefe especifico. Eso hace que las bandas estén controladas. Córdoba es la segunda provincia de importancia del país, y comparado con el resto del país, tenemos una Justicia que no es tildada de corrupta, la policía no es corrupta. Para mí la provincia de Córdoba es la única en la que se puede vivir. Dentro de todo lo que nos pasa tenemos equilibrio político, equilibrio de seguridad, en la Justicia, en la prensa".
"La Provincia de Córdoba hace más de diez años tiene Fiscalías de Fuero Antinarcotráfico, Fuerza Policial Antinarcotráfico, ambas dependientes del Ministerio Público Fiscal y ajenas a las Fuerzas Policiales de la Provincia por lo que se duplica la cantidad de personal policial que de manera directa o indirecta lucha contra el narcomenudeo. Además de ello en la ciudad tenemos interacción entre nuestro municipio y las vecinas localidades de Frontera y Josefina en un Consejo de Seguridad del que participan los intendentes las fuerzas vivas de la ciudad además de representantes del poder judicial provincial y Federal, centros vecinales. Se creó en la Fiscalía General de la provincia un centro para el manejo de información coordinada de datos de las distintas circunscripciones en lo provincial y compartiendo la misma con el fuero federal y sus respectivas fuerzas policiales. Recientemente se ha instaurado un Consejo Departamental en el que participan todos los intendentes del Departamento San Justo", enumera Alberione para sostener la idea que lo que sucede en Rosario, en Santa Fe, está lejos que suceda en Córdoba.
Para culminar, ¿hay dentro de la Justicia gente que piensa igual que usted con respecto a la necesidad de combatir el narcotráfico desde la educación, desde el largo plazo?
No lo sé. Sé que hay gente que piensa parecido... pero el tema es llevarlo a la práctica. No solamente es el creer en algo, sino que buscar los medios para hacerlo efectivo. Antes o después se tiene que dar, porque el camino actual no tiene salida. Si vos lo único que querés es esquivar el bache, te vas a caer en el precipicio que hay después. Y eso es lo que nos viene pasando desde hace años.
