Adrián Vocos: "Ir al teatro no es solo pagar una entrada, sino invertir en educación"
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Tras el cierre de la temporada teatral en Carlos Paz con el infantil "Encuentados", el director local hace su balance.
Por Manuel Ruiz
Cuando Adrián Vocos no está dirigiendo, adaptando, escribiendo, actuando, iluminando o haciendo sonido, produciendo una obra de teatro, se enferma. La intensidad del hacer constante, de que el cuerpo vaya a la misma velocidad neuronal de los estímulos que despiertan la creatividad pasa factura cuando el dramaturgo sanfrancisqueño, de 30 años, puede descansar. Y cuando Vocos descansa, se enferma.
Este sábado, el directo local y parte del elenco de La Comedia de San Francisco cerraron la temporada estival en Carlos Paz con el infantil "Encuentados", que se expuso todos los sábados de enero y febrero en el teatro Holiday de la villa serrana. Un día antes había estado haciendo la parte técnica de "Amor y Cicatriz", la obra que cerró la temporada de teatro de verano de San Francisco, que básicamente creó de la nada. Con un esfuerzo inabarcable en palabras, pero de la nada. Antes de que eso pase, que ese cierre de temporada llegue, Vocos en su cuenta de Facebook hizo pública la temporada de teatro de La Comedia de San Francisco para 2018.
-La sensación es que no frenás. Nunca. ¿Frenás? ¿Para pensar, para analizar, para descansar?
Básicamente y hablo en nombre de mí y de la gente que vive del teatro, y del teatro independiente, se maneja como me ves a mí. No somos gente que cobremos un sueldo fijo, ni sabemos los ingresos económicos que vamos a tener en el mes. Es autogestión y hay una regla básica que es proyectar a seis meses el trabajo, por eso de afuera se ve que no paramos. Nosotros tenemos un estudio hecho sobre el teatro en San Francisco y es que las obras no funcionan más de cinco meses en cartelera. Eso quiere decir que cuando una obra se estrenó, enseguida tenemos tres meses para ensayar otra, por eso es que todo el tiempo vamos cambiando y haciendo mil cosas. Intenté tomarme los tiempos para poder descansar, pero me di cuenta de que no lo puedo lograr y no es una cuestión de ansiedad, sino de que mi motor es estar accionando todo el tiempo a través del arte, en cuestiones de la vida o ideológicas. El teatro, el arte, es lo que me motiva, por eso es mi forma de vida, es como al respiración. Me motiva creativamente, lo necesito hacer y aparte me pone siempre en un estado de ansiedad en el sentido de la creatividad. Por eso siempre me planteo las cosas que quiero llegar a hacer y las que no me gustan, pero tengo esta escuela de todo el tiempo de ir programando espectáculos, géneros, gente. Eso hace que uno se vaya haciendo autodidacta y se vaya entrenando.
-Hace un par de años charlábamos y me decías que tu objetivo con el teatro en la ciudad era "instalar el hecho teatral" en la ciudad.
De alguna forma al principio costó muchísimo poder instalar el hecho teatral en San Francisco, pero mucho. Pero tengo una formación por parte de Pepe Cibrian, que en lo primero en que te forma es a observar todo el tiempo. A observar al público, a ver qué querés hacer y ver lo que quiere el público y buscar el equilibrio entre eso, porque sino uno solo se tiene que dedicar a la producción de lo que la gente quiere para poder hacer plata; y es muy importante poder hacer lo que uno quiere hacer y desde ahí poder convencer al público. Pero poder lograr instalar el hecho teatral fue observación, ir probando hasta que descubrimos que San Francisco es una ciudad que genera más desde el ámbito del drama, de la comedia dramática, que de las obras pasatistas o de poco contenido. En definitiva, ante la catarsis de las emociones negativas es cuando el público de San Francisco responde.
Yo he trabajado mucho la nostalgia y la muerte, y la gente se identifica mucho con eso y cuando lo descubrí -y que encima son temas que a mí me gustan muchísimo- lo empecé a explotar. De alguna forma encontré el equilibrio de poder vivir de esto, que al público le pueda gustar lo que hago y que yo tenga la satisfacción de hacer lo que me gusta. A la gente le cuesta pagar la entrada y a los sponsors les cuesta apoyar, entonces cuando no hay apoyo, la autogestión se complica. Pero no es imposible. Hay que hacer un trabajo de hormiga y mostrar y mostrar hasta convencer de que el teatro vale lo mismo que cualquier otro trabajo. Hay que entender que ir al teatro no es solo pagar una entrada, sino invertir en educación.
-Más allá de los premios, de estar ahí: ¿qué significa hacer teatro en Carlos Paz?
Es un sacrifico estar en Carlos Paz. Sacrificio familiar, personal y más de los actores que tienen un trabajo paralelo. Este año hemos trabajado en una sala comercial y compitiendo con producciones de nivel nacional e internacional, sin embargo no fue un impedimento para que podamos trabajar bien. Tuvimos mucho apoyo por parte del municipio y el Gobierno de la provincia, más los sponsors de la ciudad. Hemos ido con la temporada paga, que es complicadísimo. Al pasar eso, la recaudación es propia y el trabajo es matarnos por meter gente porque sabemos que ahí está la ganancia. Pero eso se proyectó con seis meses de anticipación, no es que venimos al vacío. Además hay que tener en cuenta que tenemos experiencia trabajando en Carlos Paz, y lo que tiene la Villa es que es una vidriera y te expone a competencias de afuera, a productores y al público que quiere ver algo diferente, que es lo que pasó este año. El tema de premios y nominaciones también nos sirve porque si bien para los actores es un mimo, en el fondo que los periodistas o referentes del arte vengan a ver el espectáculo, lo evalúen de forma objetiva, y que por ejemplo al Estrella Concert que ganamos al mejor espectáculo infantil independiente sea de periodistas, a nosotros nos hace entender que el trabajo es verdadero y genuino, más allá de que uno también entiende la regla del juego de los premios. No somos tontos y sabemos cómo se manejan los premios. Pero sí nos ponemos contentos con este premio que ganamos porque sabemos que son de periodistas y críticos de espectáculos que critican el teatro independiente y eso nos hace visibles ante un montón de cuestiones que te permiten darte cuenta donde estás parado. En definitiva, la temporada tuvo el mejor de los balances, es el año en que mejor nos ha ido en cuanto a trabajo económico de la compañía y en cuanto a propuestas que han surgido para seguir trabajando en Carlos Paz a futuro.
