Abrir panorama para el biodiesel
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image07b053c855394482ae72827152bf8bdc.jpg)
El virtual cierre de las exportaciones a los Estados Unidos pegó fuerte en una industria que se encontraba en pleno crecimiento. Nuestra editorial de hoy.
El virtual cierre de las exportaciones de biodiesel argentino a los Estados Unidos pegó fuerte en una industria que se encontraba en pleno crecimiento. La medida tomada por el gobierno de Washington plantea la necesidad de encontrar nuevos horizontes para este ámbito productivo, sobre el que se habían puesto muchas esperanzas especialmente en el interior del país.
El derecho compensatorio impuesto por Estados Unidos del 72% promedio impide cualquier posibilidad de encontrar mercados en ese país. Por ello, la Argentina tiene que olvidarse del país del norte al menos por cinco años, señalan en la cámara que agrupa a los industriales del sector. Solo después de ese período, podría derribarse esta barrera si logra que se revisen los decretos y procedimientos antidumping o si la Organización Mundial de Comercio interviene en la cuestión, algo que parece lejano ante los desacuerdos evidenciados en la última cumbre realizada en Buenos Aires.
Entonces, las perspectivas son de incertidumbre para 2018. Existe, según los datos de la cámara de industriales, una capacidad ociosa cercana al 70% y no se vislumbran mercados alternativos para colocar los excedentes de producción. Salvo una medida tomada por la Unión Europea que redujo parte de los aranceles permitió que se encontrasen mercados nuevos. Sin embargo, todo indica que no alcanza.
Vale recordar que en 2007 se aprobó una norma que establecía el corte obligatorio de gasoil con biodiesel en el país. Esto significó el despegue de la producción del llamado "combustible verde" y las exportaciones fueron muy grandes, incluso por encima de la carne en algunos años. Pero el cierre del mercado estadounidense significó un freno abrupto para varias de las empresas que funcionan en la Pampa Húmeda, en especial en la provincia de Santa Fe.
Es necesario también destacar que la Argentina es el primer exportador global de biodiesel, lo siguen los Estados Unidos y Europa (Alemania y Francia), y Brasil, que produce solo para abastecer su mercado interno. Nuestro país produce 4,5 millones de toneladas, el mercado interno absorbe un millón, se exporta 1,5 millones, y el resto es capacidad ociosa. Pero hoy, con el nuevo esquema, el país va a vender unas 500.000 toneladas al año a Europa, y el mercado interno se quedará con 1 millón. El resto será capacidad ociosa.
Es obvio que el desafío entonces pasa por encontrar mercados para ese excedente. El modo cómo hacerlo deberá surgir de la negociación y el diálogo que debe ser promovido por el gobierno nacional, responsable también de que se cumpla el objetivo de dotar de certezas a una industria que tiene grandes posibilidades de crecimiento pese a las restricciones impuestas por los Estados Unidos.
