Abren los teatros y no los cines: es “injusto”, reclaman desde un rubro en crisis
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Aseguran que trabajar en enero les daría un respiro antes de que haya un rebrote de Covid. La inactividad total lleva casi 10 meses y autocine no fue una alternativa atractiva para los propietarios del Radar. ¿Hay riesgo de cierre?
El último día en que hubo funciones en el Nuevo Cine Radar fue el 12 de marzo. Desde ese momento, al igual que todas las salas y los complejos cinematográficos del país, permanece cerrado.
A casi 10 meses, la sala de calle Iturraspe 1448 resiste con todas sus fuerzas el embate de la inactividad que sus propietarios consideran como injusta, sobre todo si se tiene en cuenta la reapertura autorizada de los tetaros y de algunos espectáculos artísticos.
Transcurridos 9 años desde su reinauguración, el 2020 fue sin dudas el año en el cual el Nuevo Cine Radar enfrenta su desafío más importante: la pandemia. La última vez que recibió a los espectadores que colmaron las tres salas disponibles que tienen una capacidad para 620 personas. Ese 12 de marzo se proyectaban las películas Bloodshot, el Robo del Siglo, Sonic y Bad Boy 2.
Desde entonces y hasta la fecha, la empresa Las Tipas -propietaria de la sala local- mantiene a sus 10 trabajadores con acuerdos del Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público y Afines de la República Argentina (Sutep), el aporte que recibe del Estado Nacional a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) para el pago del 50 % de los salarios mientras que la diferencia restante la cubren los mismos empresarios con recursos propios que a esta altura resultan cada vez más escasos.
Esta situación de crisis se suma al inconveniente sufrido por el temporal del 14 de diciembre de 2018 que dañó parte del techo del edificio.
En este último tiempo los propietarios de las salas cinematográficas se habían entusiasmado con la reapertura y ya planeaban las primeras funciones con títulos taquilleros que estaban en condiciones de estrenar: desde Mujer Maravilla 1984 hasta Los Croods 2: Una nueva era, pasando por Tenet.
Los minuciosos y exigentes protocolos se habían consensuado con las autoridades de Cultura y Salud, se apuraron las medidas para reacondicionar las salas y cumplir así con los nuevos requisitos y hasta se llegó a capacitar a buena parte del, pero el decreto de necesidad y urgencia 1033/2020 publicado el 20 de diciembre en el Boletín Oficial terminó con esas esperanzas.
Con la prórroga del Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (Dispo), el artículo 8º del DNU dispuso la prohibición del funcionamiento de cines, teatros, clubes y centros culturales hasta -por lo menos- el 31 de enero próximo. Los empresarios del sector se sienten claramente "discriminados".
Reclaman poder trabajar
Martín Adami, socio gerente de Las Tipas, calificó de "injusta" la situación por la que atraviesa el sector y lo comparó con la reciente reapertura del transporte de pasajeros o la autorización para los vuelos donde la presencia de gente en espacios reducidos es mucho mayor que la que ocurriría en las salas cinematográficas donde se podría garantizar un aforo mínimo que garantice el distanciamiento social para evitar contagios.
"En el cine las personas van a ver una película y se mantienen en silencio. Creemos que la situación por la que estamos atravesando es por lo menos injusta porque mientras se habilitaron restaurantes, bares, confiterías y lugares de esparcimiento, así como también distintos medios de transporte, nosotros, en los cines, no podemos volver a trabajar", explicó el entrevistado.
Y continuó: "No entendemos muy bien por qué la industria en general está paralizada" causando una situación que "claramente nos perjudica a nosotros".
Si bien en estos momentos hay cines abiertos en varias partes del mundo, Adami coincidió en señalar que la tendencia a no apresurar la reapertura de las salas "es global" acompañando la paralización por la que atraviesa esta industria en general donde no se están concretando producciones cinematográficas.
Además, reconoció que se produciría "una situación complicada" plantear una reapertura de las salas de cine con un aforo del 30 % de la capacidad y sin estrenos de nuevas películas porque "no se dan las condiciones" para atraer a la gente al cine.
No obstante, se mostró esperanzado en que el regreso a la actividad "será con mucha fuerza" debido a que "la sinergia que hay entre el cine y la gente de San Francisco es muy grande y además hay unas ganas enormes por disfrutar de películas estreno".
"Seguimos más fuertes que nunca"
Pese al golpe que significó el coronavirus, Adami negó cualquier posibilidad que implique el cierre de la sala de cine en nuestra ciudad.
"Seguimos más fuertes que nunca", señaló con mucho convencimiento. "Seguimos aguantando los costos y además debemos efectuar un reconocimiento para con la familia Fornero -propietaria del inmueble donde funcionan las salas del cine- quienes nos ayudan a sustentar una parte (de los gastos del alquiler)".
Con el inicio de los operativos de vacunación en diferentes partes del mundo, inclusive en nuestro país, se enciende una luz de esperanza para empezar a pensar en una vuelta a la normalización de diferentes actividades, entre las cuales el cine es una de ellas.
"Estamos dependiendo de la efectividad de la vacuna. Sabemos que el confinamiento no dio el resultado que se esperaba. Creemos que la vacuna será la que nos sacará de este problema y ojalá que con esto se termine esta pesadilla", explicó.
Adami aventuró que una vez que se autorice la reapertura de los cines "van a volver a aparecer" ciertos estrenos como el caso de Mujer Maravilla 1984 que se estrenó a nivel mundial o Los Croods, que tiene fecha de presentación internacional a partir del 7 de enero. "Estos títulos estarían disponibles, solo si los cines vuelven a funcionar nuevamente".
El autocine, una iniciativa fallida
Si bien en un momento surgió como alternativa la posibilidad de implementar un autocine, la falta de producción cinematográfica conspiró contra esta idea, los propietarios del Radar consideraron que no iba a cubrir las expectativas de la gente y por ende estimaron que no se iba a poder cubrir los costos que implican la inversión en una pantalla y la adecuación de las instalaciones para la puesta en marcha de una función al aire libre.
En este caso, el empresario comentó que la iniciativa no prosperó porque "no había estrenos de películas que justifiquen la inversión que había que realizar".
Además, al observar los autocines que abrieron en el país, "pudimos confirmar que ante la falta de estrenos la gente no iba a concurrir en gran número y eso fue lo que pasó", concluyó Adami.
