“A la gente le gusta encontrarse con una taxista”
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Gabriela Casas es la única chofer de taxi de San Francisco y contó que la figura femenina inspira confianza. El trato de sus colegas y la experiencia de conocer el país en la parte más estricta de la pandemia.
A Gabriela Casas, de 46 años, sus colegas taxistas la llaman "la nena" cariñosamente. Es que es la única mujer que conduce un taxi en nuestra ciudad y por ello -asegura- la protegen y acompañan.
En esto del volante comenzó manejando un remis, pero hace 2 años se cambió al taxi y lo considera una experiencia positiva.
"Gracias a Dios entre los compañeros soy muy querida, me siento muy protegida y acompañada. Hace dos años que vengo viviendo esta experiencia de ser taxista. Antes era remisera y luego me cambié al taxi. Lo más lindo lo viví el año pasado durante la pandemia, que fue muy dura para todos. Yo, gracias a ello y por desgracia también, conocí casi toda la Argentina", cuenta Gabriela a bordo del taxi que comparte con su marido.
Asegura también que la figura femenina detrás del volante, a pesar de los estereotipos, inspira confianza, sobre todo en otras mujeres. "A la gente le gusta encontrarse con una taxista, más que nada a las señoras mayores. Se sienten con una confianza especial por verme mujer. Me dicen '¡ay, por fin una mujer!'", comenta.

Junto a sus
colegas, quienes la apodaron "la nena" y la "protegen y acompañan"
Sobre el trato con sus colegas, un grupo muy unido que comparte horas y horas de espera, contó: "Me llaman la nena y me cuidan mucho".
La terminal es el lugar de encuentro histórico, aunque Gabriela solo acude allí algunas horas. "Por suerte tengo muchos pasajeros particulares, así que tanto no estoy en la terminal. Voy por la tarde, porque por la mañana me manejo con clientes particulares. Cuando no hay colectivos en la terminal nos acercamos a las clínicas. Por suerte se nos abrió esa puerta también con la pandemia. Antes no hacíamos clínicas y ahora nos rebuscamos por todos lados", expresó.
También destacó que "ahora unificamos las tarifas con las empresas de remises. Durante muchos años había diferencias y hoy por suerte salimos a la calle con los mismos precios y eso es muy bueno".
En estos dos años como "tachera", Gabriela asegura que no tuvo malas experiencias: "Nunca tuve problemas con nadie porque soy re sociable, simpática y me gano así el corazón de todos".
