A evitar los baches en “la ruta”
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San Isidro emprende un viaje de casi una semana. Tendrá tres partidos en fila desde el martes hasta el sábado, jugando cada dos días y esperando medirse con Hindú, hoy el rival directo en la lucha por el "1" de la Conferencia Norte.
Será una gira muy dura. Se viene una de esas semanas que pueden resultar claves para el futuro. San Isidro tendrá tres partidos fuera de casa. Se sabe del poderío en el "Severo Robledo" y ahora tendrá que ir a demostrarlo a tierras ajenas.
Hoy todo es felicidad en Los Halcones. El elenco "santo" viene de racha, ganando partidos con cierta comodidad y encima el último escalón de esta salida a la ruta será el duelo más esperado, ante Hindú en Chaco.
Lo positivo es que el pasado jueves el equipo dio un salto de calidad. Más allá de la victoria, de la diferencia y de la apatía del rival, lo bueno fue que San Isidro no se dejó llevar por nada de eso y nunca renunció a jugar a toda máquina.
Días atrás cuando había visitado a Tiro Federal en Morteros, también había conseguido una distancia considerable y a partir de eso se relajó, por lo cual terminó casi sufriendo sin necesidad. Esta vez, con Independiente, nunca se salió del plan, aún cuando se sabía ya en el final del primer cuarto que todo estaba liquidado.
Esta concentración y la forma de conducción, no le dan más puntaje a la victoria, pero sí quizás más valor desde lo emocional. Sabiendo que en más de una ocasión tendrá partidos así, de definición expeditiva, pero que no debe desenfocarse.
La seguidilla de tres partidos fuera de casa se puede considerar de mayor a menos en "calidad" de rivales. Al menos por lo que marca la tabla de posiciones. Es que la primera parada será el martes en Oberá, que está en el fondo. Luego el viaje lo depositará en Villa San Martín, que está en la mitad, pero con un buen récord en esta segunda parte del torneo. Eso será el jueves.
El plato fuerte se vendrá el sábado. Es que lo espera Hindú de Resistencia, el equipo que le pelea palmo a palmo la punta y que aparece hoy como el rival más fuerte de todos.
En otros tiempos, no hubiesen sorprendido que esta excursión sea para traer de vuelta tres derrotas. Hoy la situación es diferente. Más allá de que puede perder, las expectativas son mucho más altas. Aunque parezca raro, dos triunfos en estos juegos lo seguirían dejando muy bien parado, si una de ellas es ante Hindú, más todavía.
Será el momento de que los dirigidos por Torre muestren para que están. Lo que se ve desde afuera no es solo un equipo que gana partidos y nada más, sino que intenta ser sólido y prevalecer ante cualquiera.
Se dice que "las victorias bendicen todo lo malo", tal vez por ahora no hay nada malo, pero hay que aprovechar el envión y seguir "bendecido", que sería importante de cara a la recta final de esta parte del torneo.
