Unicef: San Francisco con “la misma profundidad de pobreza que en cualquier villa”
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Así lo aseguró un enviado de la ONG que recorrió los sectores más carenciados de nuestra ciudad. Además, advirtió sobre el consumo de drogas y su relación con condiciones de vulnerabilidad. Hoy, Cáritas, Red Solidaria y comedores comunitarios asisten a más de 1.500 personas. La pandemia también golpea con fuerza a los cartoneros.
Por Mauricio Argenti | LVSJ
El Indec dio a conocer este miércoles el índice de pobreza, que se ubicó en 40,9% al cierre del primer semestre, con un incremento de 5,5 puntos porcentuales respecto al 35,4% de igual período de 2019.
Así, la pobreza atraviesa a 4 de cada argentino ¿Y a los sanfrancisqueños? Desde las instituciones que prestan asistencia alimentaria para aliviar el hambre, reconocen que la demanda de ayuda viene en crecimiento.
Hace unos meses, a pedido de Cáritas Diocesana, llegó a nuestra ciudad un enviado de Unicef para monitorear la situación social, sobre todo en los sectores más vulnerables.
El contacto con Unicef se dio a través de Cáritas Argentina puesto que esta organización internacional estaba buscando lugares concretos donde llevar a cabo observaciones sobre diferentes temáticas. Allí fue entonces que Cáritas Diocesana intervino para formar parte de esta experiencia que al concluir dejó asombrados a los visitantes que no pensaban que podían encontrarse con lo que finalmente vieron.
El trabajo de observación se desarrolló durante tres días en los cuales se recorrieron distintos lugares de San Francisco y la región, visitaron espacios de contención y tomaron contacto directo con un universo conformado por 27 familias correspondientes a sectores vulnerables para comprobar la manera en que va trabajando Cáritas en el acompañamiento social.
El director de Cáritas San Francisco, Emilio Amé recordó que en ocasión de esa visita, el representante de Unicef le destacó que se iba "sorprendido" de nuestra ciudad porque "había podido ver la misma profundidad de pobreza que existe el conurbano bonaerense".
La única diferencia advertida entre ambas jurisdicciones por parte del miembro de Unicef fue que "cambiaba la intensidad, pero eso ocurre por una cuestión demográfica", indicó Amé.
Amé explicó que "es la primera vez" que Unicef hace un monitoreo semejante en San Francisco y rescató la relación construida entre Cáritas y el organismo internacional donde "de a poco vamos generando vínculos y redes de trabajo conjunto".
A partir de esta primera experiencia, "todos podemos hacer algo pero si nos juntamos, podemos hacer mucho más", instó.
Droga y pobreza
Otro de los aspecto en el que Unicef puso énfasis fue "la magnitud del consumo de sustancias" ilegales que pudo comprobar en el contacto con estos sectores sociales no solo en San Francisco sino en el resto de la diócesis.
Amé contó que "de las 27 familias, en 22 manifestaron que ellos o alguien de su entorno más cercano está consumiendo" drogas, lo que representa el 81 % de los grupos familiares que formaron parte de esta experiencia entre los cuales "también hay niños involucrados" en el consumo.

Actualmente unas 1.500 familias son asistidas por las organizaciones sociales.
El visitante de Unicef que llegó a San Francisco "es un español que hace este tipo de relevamientos hace más de 12 años, recorriendo distintos países del mundo. Él o dudó en señalar que aquí tenemos la misma profundidad de pobreza que en cualquier villa de cualquier lugar del mundo. Cambia que hay un poco más de servicios, pero en lo que se refiere a pobreza es la misma que en cualquier otro lado".
Pobreza infantil
Si bien desde Cáritas trabajan para brindar una atención integral a las familias de escasos recursos, la realidad marca que el 56,3% de los chicos menores de 14 años de la Argentina son pobres y eso los moviliza de una manera muy particular.
En este caso, Amé se mostró "muy consternado" por este índice y al respecto aseguró que la única manera de superar esta realidad es "trabajando todos juntos como sociedad porque de lo contrario, estamos perdidos".
Con estas estadísticas sobre la mesa, el entrevistado remarcó que "hoy sabemos que la mayoría de nuestros niños no van a tener la misma capacidad de desarrollo a futuro y eso nos afecta como país porque no cuentan con las mismas posibilidades de alguien que estuvo bien alimentado desde su nacimiento".
Actualmente, Cáritas Diocesana cuenta con dos espacios educativos. Uno de ellos se encuentra en el Comedor La Virgencita de barrio Parque -Lamadrid 822- y el otro en Las Varillas. Allí brindan atención a 600 niños y adolescentes comprendidos entre los 6 y 15 años. De esa cantidad casi 400 residen en barrios ubicados al este de nuestra ciudad.

Preocupa a Unicef la situación de los sectores más vulnerables de nuestra ciudad.
El "cartoneo" bajó un 75 %
Un síntoma evidente del recrudecimiento de la crisis está marcado por la caída en el nivel de consumo. Esto se advierte claramente en la caída de distintas actividades y el cartoneo no es la excepción.
Pese a que día tras día las 15 personas que realizan esta tarea por distintas calles de la ciudad no dejan de buscar cartón para luego venderlo en la Cooperativa de Trabajo La Virgencita -Padre Gervasi 1347-, lo cierto es que durante la pandemia el producido de esta actividad se redujo en un 75 %.
En el lugar se recibe el cartón de lunes a viernes de 9 a 12 y de 14 a 18 donde concurren a diario unas 35 familias que viven de lo que se genera por la venta de cartón.
Amé confirmó esta situación indicando que "la cantidad de cartón que se junta en la calle bajó mucho más de la mitad" respecto a lo que se podía recolectar antes del inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio en el país.
"Es evidente que a mayor actividad económica hay mayor cartón disponible porque este es un elemento muy usado en el armado de cajas y envases de productos que se comercializan en el mercado", indicó.
Además, remarcó que la frase más utilizada por aquellas personas que cartonean a diario es "no hay cartón en la calle".
Los números son el fiel reflejo de esta preocupante situación ya que antes del inicio de la pandemia se recolectaban unos 3.000 kilogramos de cartón por día mientras que ahora apenas llegan a los 800.
Red Solidaria: "De esto no se sale solo"
En San Francisco desde hace varios años la Red Solidaria viene desarrollando una importante tarea de contención social de los sectores más vulnerables, sobre todo trabajando en red con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.
Marcelo Valverde es el responsable de esta organización en la ciudad y, por supuesto, se mostró "conmovido" al conocer en cifras el alcance de la pobreza del país y no dudó en respaldar la afirmación del representante de Unicef en su visita a San Francisco y la región.
"Estas cifras fueron analizadas por distintos actores sociales del país en una reunión virtual que tuvo como participantes, entre otros, a Juan Carr (titular de Red Solidaria), representantes de Cáritas de diferentes provincias y miembros de distintas ONG´s y proyectamos una pobreza de 20 millones de personas en el país, es decir, cercana al 50 % de la población".
"Sabemos que de esto no se sale cada uno por su lado. Ni un gobierno, empresa o región va a salir solo, acá tenemos que estar todos trabajando por un mismo objetivo porque de lo contrario va a ser imposible superar esto", explicó.
"La pandemia está dejando a todo el mundo en una situación muy compleja y los que estamos cumpliendo un rol social estamos muy preocupados por el hambre", comentó.
Tras reconocer que la implementación del Ingreso Federal de Emergencia (IFE) sirvió para "atenuar en algo las necesidades" de los sectores más postergados, Valverde entiende que "no representa una solución definitiva".
"Es necesario que la comunidad se ponga en movimiento para atender las necesidades. No hay que quedarse quiero y menos en esta época".

La pobreza monitoreada por Unicef en San Francisco.
Merenderos: "Nos están faltando brazos de ayuda"
Actualmente, unos 15 merenderos y comedores comunitarios ubicados en San Francisco, Frontera y Acapulco en Josefina, en conjunto atienden las necesidades alimentarias de unas 1.500 personas aunque ese número va en creciente aumento debido al incremento de la demanda que sigue en aumento desde el inicio de la pandemia.
Además de pertenecer a Red Solidaria San Francisco, Gonzalo Giuliano Albo dirige desde hace 3 años el merendero La Amistad, ubicado en calle 100 al 950 en el barrio San Roque de Frontera. Hasta allí concurren a diario unas 150 familias para recibir su ración alimentaria alrededor de las 19 que luego llevan hasta su domicilio los lunes, miércoles y viernes, desafiando inclusive los riesgos que implica la pandemia.
Cabe señalar que antes de marzo del corriente año, la demanda alimentaria no llegaba a las 100 raciones por lo cual, tras la pandemia, se registró un incremento del orden del 50 %.
El creciente número de contagios de covid está afectando el normal funcionamiento de este tipo de instituciones de voluntariado. En este caso, Giuliano Albo no dudó en afirmar que "nos están faltando brazos de ayuda" porque "muchos voluntarios integran grupos de riesgo" que ante lo crudo de la pandemia en estos momentos "deciden dejar de prestar ayuda".
Por todo ello señaló que los 30 voluntarios que aún quedan "estamos multiplicando los esfuerzos" mientras que "los pedidos de raciones de comida van en aumento y el trabajo que tenemos que hacer es muy importante".
Luego se lamentó por el hecho de que "varios merenderos han cerrado" durante la pandemia con lo cual "hemos tenido que redoblar esfuerzos" para atender la creciente demanda que venía de otros sectores que antes les proveían las raciones alimentarias.
