Una piba con la remera del cambio
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Brisa Ludueña tiene 15 años y es una de las 20 seleccionadas para el programa "Futuras Líderes de Ansenuza". Entre sus pares encontró el problema sobre el que quisiera trabajar: la educación de calidad.
Por Ivana Acosta | LVSJ
La Fundación Líderes de Ansenuza eligió en una nueva convocatoria a 20 chicas que participarán de las capacitaciones para desarrollar proyectos de impacto social en base a problemas que detectan en su comunidad. Una de ellas es Brisa Ludueña que tiene 15 años y cuenta con una energía y mentalidad impresionante.
Brisa concurre a la escuela Proa Desarrollo en Software y fue la coordinadora de la institución Viviana Kieffer que "vio el potencial" que tiene la chica de acuerdo al perfil de esta convocatoria de "Futuras Líderes de Ansenuza" (FLA).
Ese ojo tan delicado que tienen los docentes dio frutos porque la chica fue elegida entre las 20 jóvenes mujeres que aprenderán diversas herramientas para desarrollar un proyecto de impacto social.
Kieffer contó cómo llegó a invitar a su estudiante para que se postulara: "Mi hija había participado de este programa, cuando volvió a salir detecté a algunos chicos con este perfil y la vi a Brisa ahí. Para mí es un orgullo sobre todo por el cambio que hizo desde que entró a primer año hasta ahora".
Lógicamente que dar ese paso para Brisa no fue nada fácil, le hizo caso a Viviana, pero demoró en llenar el formulario pensando que no había posibilidades de ser elegida entre más de 300 postulantes al programa. Sin embargo, se dejó llevar como lo ha hecho siempre porque a la vista está que es muy apasionada y comprometida en todo lo que emprende.
"Vi el cuestionario y dije 'no tengo ganas', eran un montón y aparecían cuantas personas se inscribían. Al final lo hice. Ellos eligen 20 personas para desarrollar actividades en tres etapas con el objetivo de que descubramos que es lo que más nos gusta. Se basan mucho en el hecho de que nosotras nos conozcamos como mujeres líderes", resumió.

Brisa concurre a 4° año de la escuela Proa Desarrollo de Software (Fotos: Emiliano Lavezzini | LVSJ)
Diagnóstico
Luego de conocer que ha sido convocada para la edición 2022 y que el mes entrante vivirá un momento especial de capacitación en Miramar, también conoció a su mentora, Bernardita, que la va a guiar en este proceso de descubrimiento para desarrollar un proyecto.
Al momento de postularse Brisa pensó en diferentes ideas sobre las áreas en las que podría trabajar y que nota desatendidas, entre ellas el hambre cero, salud y bienestar, igualdad de género y acción por el clima". No obstante, cree que hay una por la que probablemente se enfoque: la educación de calidad.
"A nosotros desde que somos muy chiquitos nos enseñan que tenemos que estudiar de memoria. Es un texto que así tiene que decirse y a los dos días se nos olvida. Solo pensamos en estudiar para la prueba del otro día. Acá en el Proa hay muchos profesores preparados para que aprendamos y no de memoria, son cosas que nos van quedando". En otras palabras, nota que falta poner más atención al pensamiento crítico.

Algunas ideas
Brisa habla súper rápido, tiene una energía tremenda que parece arrolladora, pero es lo que se necesita para como dijo "hacer un cambio".
Uno de los detalles a tener en cuenta es que cree que algunos docentes "no están preparados algunos para enseñar en el año 2022 con las nuevas tecnologías y métodos de enseñanza".
En este aspecto citó algunos casos: "Por ejemplo, mis profesores de Programación son técnicos y debería existir un profesorado porque ayudaría a que sepan cómo actuar y hablar con los chicos. Estaría bueno que todos sepamos no sé de Bitcoins, cómo administrar nuestro tiempo y dinero porque el día de mañana no lo sabemos hacer o para elegir carreras universitarias".
Por supuesto que no toda la carga en las ideas de Brisa recae sobre los docentes, también alcanzan a los gabinetes interdisciplinarios. Sobre esto, expresó: "Creo que verdaderamente cuando pasa algo actúan asistentes sociales. Deberían estar más atentos a cuando los chicos están tristes siempre, faltan mucho. Recién hablan cuando pasa algo grande, sino no podemos intervenir".
Brisa es un torbellino de alegría y entusiasmo y ya no queda nada de la chica que sintió un poco fiaca al momento de anotarse a FLA, está decidida a promover cambios en la sociedad, entre sus pares y ahora con este programa va a tener la sabiduría para lograrlo.
