Un ballet “de tracción a corazón”
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202302/Imagedc8e6e096e55495aa4e8c1fc7614932a.jpg)
El Ballet Municipal Patria es un clásico de San Francisco y un infaltable del Festival de la Buena Mesa. "Somos un elenco que no tiene techo, un lugar de formación continua y sin miedo al futuro (...) de tracción a corazón", donde innovación y tradición van de la mano, afirma José Bollea, director de la compañía y un referente de las danza folklórica.
Por Cecilia Castagno | LVSJ
"Los duendes del festival se durmieron", aletargados por una pandemia que se hizo más larga para los cuerpos inquietos. Apelando al imaginario de lo fantástico, el Ballet Patria vuelve a emocionar -y a emocionarse- sobre uno de los escenarios más esperados por sus bailarines y cuerpo técnico: el Festival de la Buena Mesa, llevando a escena durante la tres noches una puesta que evidencia los lazos inquebrantables de San Francisco con las raíces folklóricas, un abrazo que une a todos.
Son 20 años del festival de las colectividades, de la danza, el humor y la canción, y 50 del elenco municipal que enorgullece a los sanfrancisqueños. Por eso, esta edición "es más que especial", reconocen y lo confirman con un regreso triunfal a la altura de las circunstancias.
Movimiento, imágenes, música...van tejiendo una red en escena que acerca a los espectadores a la historia representada, de renacimiento después de que el coronavirus impidiera la realización del evento durante dos años.
Bailan por amor a su tierra, por la pasión a la danza argentina, por la Bandera. Romance que se siente en cada paso. Bailan con la fuerza del que vuelve al ruedo después de una pausa impensada.
"El Ballet Patria es hoy un elenco que no tiene techo, un lugar de formación continua y sin miedo al futuro", un constante paralelo entre el ayer y el hoy y un anhelo de "crecer cada vez más". Así lo define su director, José Gabriel Bollea, que integra la agrupación desde 1991, primero como bailarín y a partir de 2014, dirigiéndolo.
Logrando una importante trayectoria a lo largo del tiempo, Bollea se inició en el grupo juvenil del elenco, una etapa de crecimiento profesional y personal, en la que también conoció a su compañera de vida con quien formó una familia, Soraya Molina, actualmente su copiloto en la dirección del ballet.
José llegó a la ciudad procedente de Córdoba, a los 16 años. Su padre se empleó en una reconocida yerbatera lo que determinó la mudanza de la familia. Luego de "jugar" un año de suplente en el Ballet Patria, conquistó la titularidad perfilando una carrera que se fue adaptando al dinamismo del folklore.
Su primer acercamiento al arte lo tuvo a los 7 años, cuando cantó en el coro de niños de la ciudad de Córdoba del maestro Herbert Diehl, quien además fue el fundador del coro infantil en nuestra ciudad. Un día, a José le tocó cantar en un programa de televisión de Canal 12, "Cantalindo", participación que compartió con una academia folclórica y "flasheó" con las botas, bombachas de gaucho, los bombos, entonces le dijo a su mamá, una bailarina de español: "Yo quiero hacer eso".
En movimiento
La danza no está separada de los procesos sociales, culturales o políticos. Es algo colectivo, siempre se da de a varios. No se puede crear solitariamente, y más aún cuando la apuesta es grande. Por eso, esta Buena Mesa ameritó una preparación especial para el equipo del Ballet Patria que además del director involucró cuatro vestuaristas, encargados de prensa y difusión, fotografía y asistencia coreográfica. También la colaboración especial del grupo de danzas Ipaec y una violinista, Catalina Vera Bordese. Y se duplicaron los ensayos.
Si bien no hacen diferencias en cuanto a escenarios y eventos, afirman que "cada verano este festival es la cita que más esperamos". No obstante, "bailar en una plaza o en la Peatonal de la 25 nos moviliza tanto como bailar en Cosquín. Lo vivimos con la misma intensidad, responsabilidad y respeto", expresa Bollea.
"Para nosotros, cada presentación tiene la misma importancia y compromiso. Tratamos de dar lo mejor en todas". El cuerpo de baile tiene ocho parejas estables, aunque según donde actúe, pueden ser diez. A lo que se suman todos aquellos que permiten que exista el ballet sin ser bailarines.
"El Ballet Patria es hoy un elenco que no tiene techo, un lugar de formación continua y sin miedo al futuro. Siempre vamos para adelante. Somos un grupo humano luchador, desde siempre la remamos, avanzando contra los molinos de viento, los Quijotes del tiempo, desde lo económico a lo cultural", como lo impongan las marchas y contramarchas del mundo de hoy.
Cuentan con presupuesto municipal en el marco de la política de gestión cultural de la ciudad pero la participación de los bailarines es ad honorem por lo que, a pesar del empuje y las ganas, muchas veces se dificulta la permanencia. "Nuestros bailarines son de tracción a corazón", manifiesta José, y el pecho se le infla.

Ensayo previo. El esfuerzo se multiplicó tanto como las ganas de volver. (Fotos: Manuel Ruiz | LVSJ)
Folclore fusión
"Junto a Soraya en la dirección del ballet buscamos que esté siempre presente el tema de la fusión. Hoy un bailarín folklórico es completo cuando tiene aptitudes para lo contemporáneo, base de clásico y algo de jazz. En nuestro ballet tenemos la posibilidad de recibir bailarines que no sepan folklore pero sí otras técnicas", cuenta Bollea.
"Siempre apostamos a eso, de hecho, en esta Buena Mesa proponemos una fusión del folclore no solo con el tango sino con otros ritmos y géneros", agrega sobre la coreografía que suma un nuevo giro estético, condimentado con un precioso vestuario en la apertura y en otras entradas que tiene el elenco en cada noche.
¿Ha cambiado tu concepción de la danza a lo largo de tus años como bailarín y director?, le preguntamos a Bollea y él responde: "Hoy el folklore tradicional o autóctono, por decirlo de alguna manera, prácticamente ya no existe. En cualquier escenario donde encontremos un bailarín folklórico en escena, vemos una representación, hay un vestuario y un maquillaje detrás acorde a lo que uno viene trabajando. Así como pasó con la música que se modernizó con la electrónica, el enchufe de la guitarra, incluyendo diversas fuentes de sonido, el folclore como danza también se fue aggiornando. Hoy vas a ver malambistas parándose en punta de pie".
Su explicación confirma que la tradición es un devenir constante, una cosa dinámica. "En los escenarios ya no existe el folklore tradicional, este solo perdura en los libros que se enseñan en las academias".
Como expresión de las culturas regionales, "en muchos espacios se le está dando una apertura amplísima al folklore, como sucedió este año en el Festival de Cosquín -considera Bollea-. Goza hoy de muchos espacios nuevos tanto para el folklore de estilización como el folklore tradicional".

"Bailar en una plaza o en la Peatonal de la 25 nos moviliza tanto como bailar en Cosquín. Lo vivimos con la misma intensidad, responsabilidad y respeto".
Un ballet de la gente
"El contacto con la gente es una de nuestras grandes motivaciones. Queremos participar en todos los lugares donde nos soliciten -asegura Bollea-. Recuerdo especialmente una presentación en el Polideportivo de Frontera, donde una persona del público se acercó y me dijo: 'qué lindo es ver actuar al Ballet Patria en mi ciudad después de tantos años'. Eso nos atravesó de tal manera que nos propusimos nunca más olvidarnos de nuestra zona y volver a tener esa comunión con nuestra gente que tanta felicidad nos genera".

"La Buena Mesa es nuestra gran fiesta, el festival de la ciudad y nosotros, el ballet que representa a San Francisco. Ser el elenco estable en cada edición del festival significa un desafío y expectativa enormes. Cada año buscamos superarnos y ofrecer una puesta en escena diferente, novedosa".
Soraya Molina

"Hace varios años fuimos convocados por José Bollea junto a Trini (Trinidad Espasandin) y a nuestras alumnas y atletas de Ipaec para aportar e intervenir en las aperturas del Ballet Patria en este evento único como es la Buena Mesa. En esta puesta en escena se ve a un ballet íntegro que enorgullece".
Analía Ciardola

Gran equipo
Dirección general: José Gabriel Bollea
Asistente de dirección y vestuarista: Soraya Molina
Preparación técnica para la danza: Analía Ciardola
Preparación física: Laura Cortés
Prensa y difusión: Tamara García
Asistente vestuarista: Fabiana Ávila

