“Quédense en casa”, también es el consejo de los sanfranciasqueños en Europa
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imaged3187c7d26994b2185207483293aef79.jpeg)
Miguel Issolio en Italia y Sergio Argenti junto a su familia en España, nos cuenta cómo se vive la pandemia del coronavirus en los países más afectados del Viejo Continente.
La situación por la propagación del Covid-19 es dramática en todo el mundo, especialmente en Europa. Miguel Issolio y Sergio Argenti son dos sanfrancisqueños que está atravesando por las graves consecuencias que deja el coronavirus en Italia y España. Dialogamos con ellos.
Hace 9 años llegó a Italia, como sacerdote de la obra de Don Orione residió en Roma aunque desde hace siete meses vive en Florencia, donde se desempeña como vicedirector de un instituto de la congregación donde residen unas 30 personas.
En diálogo telefónico con LA VOZ DE SAN JUSTO, Issolio recordó que "el virus se propagó muy rápido" por todo el país.
"Si bien fue rápido el virus en propagarse, se fueron tomando las medidas y prevenciones necesarias que toda la población empezó a implementar debido a la gravedad de la situación".
De esta manera, lavarse las manos con jabón o alcohol en gel, no tocarse los ojos o la nariz, con las manos han pasado a ser costumbre entre los italianos.
Tanto en Italia como en España están en estado de cuarentena masiva; la población debe permanecer en sus casas. "Los negocios comenzaron a funcionar con un horario especial, de 6 de la mañana hasta las 18", mientras que tal como ocurre en otros países europeos, "en un primer momento se suspendieron la clases hasta el 15 de marzo, pero después esa medida se extendió hasta el 3 de abril", agregó el religioso.
Casi como una radiografía de la Argentina de hoy, en Italia desde hace unas semanas "es común observar a las personas mantener distancia al menos un metro y medio en los lugares cerrados".
En caso de tener que concurrir a hospitales, consultorios y otros lugares donde debes esperar turno, y tomar asiento, "llegabas y te encontrabas con personas ocupando un puesto de por medio, manteniendo el metro y medio de espacio. También hay mucho alcohol gel en todos los lugares", dijo Issolio.
La cuarentena general en primera persona
"Si alguien tiene que salir, debe hacerlo llevando un formulario en el cual justifica las razones de su movilidad. Entre las excepciones se encuentran algunas actividades laborales como servicios esenciales, o bien si tienen que salir por razones sanitarias, comprar medicinas o hacer compras en el supermercado", precisó.
Más allá de los graves errores cometidos en el inicio de la pandemia, Issolio explicó que en estos momentos "el estado italiano controla que se cumplan las medidas para permanecer en la vía pública, a través de la presencia policial que hacen los controles".
"Si no justificás con el módulo que saliste por esos tres motivos, urgencia, farmacia, supermercado, la misma policía te denuncia y debés pagar una multa muy cara además de quedar registrado como infractor. Para aquellas personas que vuelven a cometer esto, hay pena de prisión".
"El sistema de salud funciona bien"
Issolio explicó que el sistema de salud "funciona bien", afirmó Miguel aunque aclaró que a partir del surgimiento de la pandemia del coronavirus "todo se volvió un descontrol porque las personas que llegan con el virus tiene que ir a terapia intensiva, necesitan de atenciones, ventiladores especiales para los pulmones que no hay suficientes, es por esos que se recomienda estar en casa y si hubo personas con fiebre y , enseguida aislamiento por varios días".
Por último, Issolio envió un mensaje a los sanfrancisqueños: "Quédense en casa, salgan solo en casos de extrema necesidad, es la única manera de poder salir adelante".
"Se minimizó el tema"
Madrid es el epicentro de la pandemia en España, una nación que en un principio desestimó el impacto de la enfermedad y lo pagó muy caro. Allí residen miles de compatriotas argentinos que, como el resto de la población están atravesando uno de los momentos más difíciles.
Entre ellos, hay sanfrancisqueños, familias enteras que movidos por el deseo de encontrar un futuro mejor se radicaron en el viejo continente aunque jamás pensaron que debían pasar por una situación como la que actualmente están atravesando.
Sergio Argenti, oriundo de San Francisco, junto a su esposa Alejandra, desde 2002 está radicado en Brunete, un pequeño poblado de la zona cercana a Madrid hacia donde fueron con sus cuatro hijos María Florencia, Emiliano, Alejandra y Juan Pablo.
A Sergio le toca transitar por una cuarentena obligatoria que lo lleva a permanecer en su hogar, junto al resto de su familia.
Desde allí le dio forma al teletrabajo, la modalidad laboral impuesta por esta pandemia. De esa manera, cambió los cientos de kilómetros diarios que recorría visitando clientes por videollamadas, Whatsapp, videoconferencias o comunicaciones vía Skype.
Lo cierto es que desde hace varios días la vida de estas personas ha cambiado y a través de una entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO dejó en claro cómo vive esta situación.
"Aquí se minimizó el tema", aseguró Sergio. Tanto España como Italia viven del turismo y "no midieron el efecto apuntando al interés económico que esto podría ocasionar. Para mi forma de ver, esto fue un gran error".
Con el crecimiento en el número de casos la situación cambió y según explicó desde el gobierno español "empezaron a tomar medidas muy drásticas".
Aquí "los vehículos no pueden ser ocupados por más de una persona, se cerraron bares, restaurantes, museos, escuelas y gimnasios, todo lo que implique reuniones de personas".
"Algunos aprovecharon para irse a las playas y a raíz de eso clausuraron playas, parques y paseos y la gente no puede estar en las calles nada más que para ir al supermercado, una farmacia o pasear el perro alrededor de la manzana de tu casa", siguió Argenti.
Además, dijo que cuando ingresan al interior de su domicilio "tenemos que quitarnos la ropa y el calzado que utilizamos en el exterior y cambiaron totalmente para estar dentro de casa y por supuesto, ducharse de inmediato para no transportar el virus hacia el interior de la vivienda".
"Cuídense mucho"
Al estar transitando por un momento de la pandemia mucho más delicado que el panorama que se vive en nuestro país, Segio les recomendó a toda la gente y en especial a los vecinos de San Francisco "cuídense mucho".
"Hagan las cosas bien, tomen todas las precauciones porque toda medida preventiva es poca. El virus no se ve, pero está y hace mucho daño, es muy peligroso", señaló.
Cómo lo viven los niños
Paula es nieta de Sergio y Alejandra. Con la inocencia de los 9 años está viviendo las consecuencias de la pandemia como una aventura, pero consciente de los riesgos que implica toda la situación.
Si bien las clases están suspendidas, asiste al cuarto grado de una escuela de la zona. "Ahora me llegan las tareas por una aplicación y yo las hago para no atrasarme", contó.
"No tengo miedo" porque "no salgo de casa, estoy aquí todo el día. A veces hago algunas videollamadas para ver a mis amigos o familiares".
Para pasar el tiempo, "el abuelo me ha comprado un juego de mesa, porque no teníamos nada y también hago muchas manualidades".
Paula está "muy orgullosa" de su padre, Emiliano, porque él conduce un camión que traslada alimentos desde las fábricas hasta los supermercados y centros de distribución. El como tantos otros son considerados por los españoles como "héroes" ya que con su trabajo garantizan que no haya desabastecimiento.
"Mi padre trabaja desde la 1 de la mañana hasta la 1 de la tarde. Ahora trabaja por acá cerca, pero antes, cuando no estaba este coronavirus, se iba un poquito más lejos. El lleva alimentos a los supermercados y así todos podemos comprar y no faltan en los hogares. Él no puede hacer teletrabajo", expresó la niña.
