“Pensaba que la gente humilde no podía estudiar"
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Carlos "Junior" Acosta creció en barrio San Javier de Frontera, en la desigualdad, la marginalidad y la discriminación. Su voluntad y esfuerzo lo llevaron a la universidad y el pasado lunes se recibió como Técnico en Gestión y Administración de Empresas. Sin apuntes y estudiando en el baño de una estación de servicio, el joven logró superarse.
Por Stefanía Musso | LVSJ
"Soy Carlos "Junior" Acosta, administrador de empresas de barrio de San
Javier, de la ciudad de Frontera", dice orgulloso el joven de 22 años.
La vida de Carlos dio un giro de 180 grados y aun no cayó en la cuenta. El pasado lunes y luego de 4 años de estudio, egresó de la tecnicatura en Gestión y Administración de Empresas en el Colegio Superior "San Martín".
Con dificultad para conseguir los apuntes, teniendo que estudiar en el patio de su casa o en el baño de una estación de servicio, nunca fue un obstáculo ni detuvo. Por el contrario, lo fortalecieron para seguir adelante y ya empezó otro curso de auxiliar contable. Todo eso le valdrá para en un futuro, cumplir su sueño de estudiar Derecho.
Cuando era más joven, Junior se enfrentó a la discriminación por el barrio donde vivía y por su elección sexual. "Pensaba que una persona humilde no podía estudiar y obtener un título universitario. Quiero que todos los chicos que vivan en un barrio marginado como el mío, sepan que se puede salir adelante", dijo el reciente egresado.
Sin limites
Para Carlos no existen los límites. Sabiendo que el problema mayor para poder estudiar era el económico, se la rebuscó para cumplir sus objetivos. Con su mamá manejando un quiosco en su casa y su papá comerciante de un negocio de construcción, todo quedaba en manos de él.
Por eso, decidió iniciar un emprendimiento de cajas de regalos para solventar sus gastos. "Mis papás me regalaron una bicicleta usada. La pintaron, la arreglaron, la pusieron linda para que yo pueda ir desde casa a la facultad. Mientras tanto, yo siempre me la rebusqué trabajando porque mis papás no podían solventar los gastos totales de mi educación".
"Muchas veces en casa fue difícil conseguir dinero para comer, pero mis padres siempre trabajaron para que no me falte nada", agregó.
Decidido a cambiar su realidad, el joven comenzó la carrera de Contador Público en el Centro Regional de Educación Superior (Cres) pero cuando se presentaron las materias relacionadas con matemáticas, no pudo solventar clases de particular y tuvo que abandonar la carrera.
A pesar de eso, eligió seguir por el camino de la tecnicatura en Administración de Empresas en el Colegio Superior San Martín.
Para Carlos no era fácil estudiar. Tiene cuatro hermanos y la casa es muy humilde, casi sin espacio. "Al principio, estudiaba en el patio de mi casa. Después, empecé a hacerlo en la casa de mi abuela. Si no podía ahí, me iba a la Biblioteca de Frontera y cuando iba camino a la facultad y tenía parcial, me encerraba 30 o 45 minutos en el baño de la estación de servicio Esso de la rotonda de acceso a San Francisco para poder repasar con silencio".
"Mis papás siempre me dijeron que para progresar, tenía que estudiar. Mientras pudiera estudiar, no me importaba dónde porque solamente quería progresar. Hay mucho esfuerzo propio puesto en esto".
El joven tuvo siempre obstáculos. Uno de ellos, el de no poder acceder a los apuntes. "En muchas ocasiones, me ayudaron para comprarlo; otras veces, compañeros me prestaban los libros o me regalaban copias. Muchos los conseguí también de personas que cursaron o se recibieron". Cuando no los tenía, me sentaba al lado de un compañero de clases para seguir el tema y tomaba notas. Siempre tuve los libros tarde, pero llegué a tiempo con todo".
"Tenía mucho miedo de pedir prestado. Fui rechazado tantas veces que me convertí en una persona muy tímida".
En este tiempo de pandemia, tampoco tuvo acceso a internet para poder cursar. De hecho, recién tuvo conectividad en su casa para rendir el pasado lunes su última materia. "Mi pareja me ayudó mucho a pagar el crédito del teléfono celular para no perderme una clase y leía todo por ahí".

"Junior", como lo conocen todos, cumplió su objetivo de estudiar una carrera universitaria.
La escuela como herramienta
Junior nació en barrio San Javier, el cual lo vio crecer y donde actualmente vive. Su primaria y secundario los cursó en Frontera y de hecho, fue sobresaliente con sus notas lo que le dio el lugar como abanderado de la bandera Argentina.
Por su orientación sexual, muchas veces sufrió la discriminación de sus compañeros y vecinos del barrio, también por ser aplicado en la escuela y más por estudiar una carrera universitaria. Esos duros momentos hicieron que desee abandonar la escuela, pero su fortaleza fue mayor para continuar. "La escuela me dio todas las herramientas que necesité para mi etapa universitaria, pero sufrí episodios de bulliyng que me llevaron a retraerme en muchas ocasiones y pensar en dejar. La aceptación y la necesidad de lo social es fundamental. Era difícil seguir, pero pude ser abanderado y nunca dejé de estudiar".
"Tuve ataques de pánico, de llanto; hubo días que no quería ir a la escuela. Era una situación horrible. Por eso sostengo que no hay límites. Uno tiene que seguir igual porque las puertas que se abren son más", sostuvo el joven.
"Vivo en San Luis y 102, pero no la calle del centro"
"No sé cuántas posibilidades hay que una empresa tome a un trabajador que sea de mi barrio. La marginación social es increíble. Hubo momentos que tuve que mentir sobre el barrio en el cual vivía por miedo a que no me den una oportunidad o para encajar. Yo vivo en San Luis y 102, pero no la calle del centro".
"En el barrio hay gente trabajadora, que se levanta todas las mañanas a trabajar. Acá hay mucha gente que quiere salir adelante. A veces, la imagen que tiene la sociedad engloba a todos y eso no está bien".
Al día siguiente de egresar, empezó a cursar Auxiliar Contable y espera pronto conseguir un trabajo estable para poder pagar la carrera de Derecho. "No me conformo con poco, siempre hay que ir por más. No hay que limitarse porque si te estancas no podes lograr tus objetivos".
