La vida en diálisis: "No me siento atado a una máquina, es la posibilidad de seguir viviendo"
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Para él, dializarse no significa estar atado a una máquina, todo lo contrario, representa la esperanza y la posibilidad de luchar día a día por vivir. Carlos Alberto Pérez debe realizarse hemodiálisis de por vida y su testimonio brinda esperanza a quienes enfrentan este tipo de tratamiento.
Por Isabel Fernández
La pérdida de la función renal y la dependencia de la hemodiálisis cambia totalmente la existencia de cualquier persona.Carlos Alberto Pérez tiene 38 años y debe realizarse diálisis de por vida ya que, por su estado de salud, no puede acceder un trasplante.
Pero para él, dializarse no significa estar atado a una máquina, todo lo contrario, representa la esperanza y la posibilidad de luchar día a día por vivir. Carlos nació con mielomeningocele - un problema en el cual la médula espinal de un bebé no se desarrolla correctamente- que le provocó distintas complicaciones, entre ellas la insuficiencia renal crónica.
Realizó innumerables tratamientos hasta que hace ocho años la hemodiálisis pasó a formar parte de sus días como un sostén vital.
Pese a todo eso, Carlos sigue adelante, con la certeza de que continúa triunfando la vida y con proyectos que lo acompañan desde pequeño, como el dibujo, una actividad que lo convirtió en un artista y autodidacta.
Tras terminar una sesión de diálisis en el Centro Privado de Asistencia Renal (Cepar), que trabaja con la Clínica Regional del Este de nuestra ciudad, Carlos relató a LA VOZ SAN JUSTO óomo es enfrentar la diálisis y dejó un mensaje de fortaleza para quienes, como él, deben realizar el tratamiento.
"No me siento atado a una máquina de diálisis, para mí es la posibilidad de seguir viviendo, es una esperanza. Lo que se enfrenta en esto es el riesgo de que siempre puede aparecer alguna complicación o algo nuevo en la salud. La salud y la vida siempre están en riesgo, es una lucha día a día por vivir", aseguró Carlos.
Remarcó: "Mientras exista un tratamiento para la enfermedad, siempre hay esperanza. Por suerte la ciencia avanzó mucho y existen estos tratamientos. Les digo a las personas que tienen que enfrentar esto que no tengan miedo porque es una posibilidad de seguir viviendo".
Comentó que la mielomeningocele "me provocó causó renales desde muy chico, todo por la misma enfermedad, hice muchos tratamientos intensivos hasta que mis riñones no funcionaban mas y tuve que comenzar a dializarme a los 30 años".
Agregó: "Cuando comencé la diálisis tuve que dejar de caminar, antes caminaba con ayuda de bastones, pero por la fístula que tengo que llevar siempre en el brazo, no puedo hacerlo porque no puedo hacer fuerza".
"Para mí, esto ya está incorporado, aceptado, tengo que hacer diálisis hasta el último día de mi vida porque no puedo hacerme un trasplante -dijo convencido-. Se sobrelleva con el apoyo de la familia, de mi mamá que siempre está, mis padres y hermanos y también los profesionales que me atienden".
"Al principio, cuando ingresé al tratamiento me costó, estuve unos meses hasta que me acostumbré, ahora para mi es algo habitual, tengo que hacerlo tres veces por semana, unas cuatro horas cada día. Durante ese tiempo converso con los profesionales que me acompañan, escucho música, estoy con el celular", dijo.
Señaló que también "uno tiene que poner su parte, no es solo dializarse, porque hay que cuidarse con las comidas, hacer lo que dicen los médicos. Saliendo de diálisis hay que llevar una vida distinta, con cuidados".

El dibujo, una pasión que lo ayuda
El dibujo es su pasión y asegura que quiere que todos conozcan su trabajo. Lo acompaña desde pequeño ayudándolo a seguir adelante. "Soy dibujante, hago dibujos manuales y digitales desde que soy chico, dibujo paisajes, retratos y hasta diseños de vehículos", comentó Carlos.
Afirmó que dibujar "me ayuda muchísimo porque me paso el día creando, en papel o en la computadora. Soy autodidacta, no tengo formación académica, e gustaría hacerme conocido por mis dibujos" .
Finalmente, Carlos agradeció a todos los que día a día aportan para que pueda llevar una vida con bienestar junto a la diálisis. "Agradezco a todo el equipo del Cepar que me acompaña en el tratamiento con su calidez humana y también a mi familia, mi mamá María Inés Molinas, mi padre Juan y mis hermanos, su apoyo es fundamental", afirmó.
Quienes quieran conocer los dibujos de Carlos pueden encontrarlos en su página de Facebook: Carlos Pérez.
¿Cómo es el tratamiento?
En la máquina de hemodiálisis se inician la bomba y un contador de tiempo. La hemodiálisis está en curso.
Periódicamente se toma la presión sanguínea, normalmente cada media hora, o cada veinte minutos. Como cuestión práctica, durante la diálisis se remueve líquido y toxinas mediante un filtro que se adapta según la masa corporal y un juego de líneas que harán posible junto con la máquina una sesión de hemodialisis.
La hemodiálisis es un procedimiento que se realiza a los pacientes cuando se va deteriorando la función renal, en la mayoría de los pacientes afecta de una manera muy significativa en su estado emocional.
Para llevar a cabo el tratamiento de sustitución renal es necesario que el paciente cuente con un acceso vascular. Al inicio del tratamiento el médico le coloca un acceso temporal, posteriormente se le coloca un acceso permanente, ya sea un catéter o fístula arteriovenosa interna (Favi), sistemas que pueden durar varios años.
Para el paciente, el hecho de enfrentarse a este nuevo estilo de vida es muy difícil, ya que en ocasiones deben de dejar familia y amigos, ya que el tratamiento es la base fundamental para que el paciente pueda reincorporarse a su vida cotidiana poco a poco. Por lo tanto, es de vital importancia aclarar las dudas del paciente al inicio de su tratamiento y explicarle todo el procedimiento de una manera clara.
