“Incorporar mujeres a la tecnología permite soluciones creativas y con otra mirada”
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En el Día de la Mujer, la experiencia de Laura Beltramone, una apasionada ingeniera en sistemas, de las primeras egresadas de la UTN. Pese a los avances, reconoce que la brecha de género persiste, principalmente, en a puestos de conducción y liderazgo.
Por Cecilia Castagno | LVSJ
"El mundo necesita más ingenieras e informáticas. El futuro va a ser sin duda un futuro tecnológico", fue el corolario de algún magistral discurso sobre la brecha de género en tecnología.
Hace 30 años, Laura Andrea Beltramone (50) eligió la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información. Sin embargo, no supo enseguida que era su vocación. Cuando finalizó el secundario, aspiraba a ser bioquímica y todo indicaba que iría a la universidad en Santa Fe, pero una cuestión familiar cambió los planes. Otro "culpable" de esta decisión fue la pasión que siempre ha manifestado por resolver problemas y aprender cosas nuevas, o por las matemáticas.
Laura integró las primeras camadas de egresados de esta rama de la ingeniería que comenzó a dictarse en el año '87 en la Facultad Regional San Francisco de la UTN, donde las mujeres ya eran minoría en las carreras básicas y aplicadas.
Contra todo pronóstico, con ímpetu y determinación, ella se abrió camino en su profesión y también aprendió a encontrar el equilibrio para lograr una sana armonía entre lo personal y lo laboral. Actualmente dirige el equipo de sistemas de la empresa centenaria al frente del molino harinero local, disfruta del aprendizaje constante y destaca el trabajo en equipo.
"La ingeniería y la informática me dieron muchas oportunidades de desarrollo profesional y personal", dijo, confirmando que estas disciplinas científicas constituyen un área con grandes oportunidades aun cuando persiste ese "techo de cristal", esas barreras invisibles que se dan y dificultan e incluso en algunos casos impiden que las mujeres alcancen puestos directivos o de mayor responsabilidad.
Apartándose de la frivolidad de los tecnicismos, con calidez en su trato y simpleza, la charla descontracturada con Laura ayuda a visibilizar la situación de lucha por la equidad de las mujeres en este campo, pero con una visual más positiva y esperanzadora y las anima a que atrevan a cualquier tarea por muy complicada que parezca y a que no se sientan menos capacitadas que los varones. "Estamos por buen camino. Las ingenierías siempre fueron las carreras con menos presencia femenina pero el cambio se viene dando (...) Incorporar mujeres a la tecnología permite lograr soluciones creativas y con otro tipo de mirada", sostuvo.
- Mujeres en ciencias duras, un desafío de muchos años si los hay. ¿Cómo fue su experiencia?
La experiencia fue muy buena. Hace años que trabajo en una empresa de la ciudad (Carlos Boero Romano SAIC) que por mucho tiempo tuvo solo entre 2 o 3 mujeres dentro de su plantel. Recién recibida, joven y mujer, ingresar en el área de sistemas era un desafío aun mayor, pero ahora, mirando hacia atrás, fue y es una experiencia enriquecedora desde todo punto de vista.
- ¿El
colegio secundario la preparó para lo que vino en la universidad?
Yo hice el secundario en el Instituto Pablo VI y en ese tiempo era solo bachiller, por lo general ninguna de las chicas de esa promo seguía carreras relacionadas a la tecnología.

"La ingeniería me dio muchas oportunidades de desarrollo profesional y personal", recalcó Laura. (Fotos | Marcelo Suppo | LVSJ)
- ¿Y cómo fue a ingeniería? ¿Siempre le atrajo el área tecnológica?
Cuando empecé la carrera, éramos unos 110 alumnos. Entre las ingenierías como opciones estaban Electrónica, Electromecánica, Sistemas, luego de unos años se incorporó Química que atrajo a más mujeres a la ingeniería. En Sistemas era bajísimo el porcentaje de mujeres, de hecho, de mi promoción del secundario fui la única que se orientó por esta carrera, la mayoría se inclinaba por Medicina, Abogacía, Psicología. Ser mujer y estudiar una ingeniería era algo raro. A mí siempre me gustaron las materias como Matemática, Física... y si bien no fue la carrera que tenía en mente seguir, no me quise ir de la ciudad, entonces seguir una ingeniería fue una buena opción.
- ¿Le costó la carrera?
Yo estudié con el plan de estudio de 6 años. Si te gustaba programar o la parte técnica, los primeros años prácticamente no veías nada de todo eso y muchos estudiantes talentosos, por ahí abandonaban por ese motivo. Como a mí me gustaban las materias del ciclo básico de Ingeniería, pude avanzar y llevé siempre la carrera al día.
Las mujeres han hecho incalculables contribuciones en ducha área pero paradójicamente, en la actualidad a nivel internacional, de acuerdo a datos de la ONU, ellas sólo representan un tercio de los estudiantes de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas y menos del 30 % de los investigadores del mundo en esas áreas.
- ¿Cómo fue su desarrollo a lo largo del tiempo en el mundo laboral?
En los últimos años de la carrera pude ingresar como pasante en una empresa de transporte de la ciudad. Estas experiencias son muy enriquecedoras porque empezás a plasmar los conocimientos teóricos a la práctica, algunos se pueden aplicar en forma fácil y en otros, observás que la realidad dista de lo que es la teoría, pero la universidad te nutre de herramientas para ir sorteando de a poco estos escollos. También fui docente de computación en un colegio secundario y dicté cursos de extensión universitaria en la facultad.
- ¿Y qué le dio la ingeniería?
La ingeniería y la informática me dieron muchas oportunidades de desarrollo profesional y personal. En el caso de la especialidad de Ingeniería en Sistemas, el hecho de que te formen para poder planificar, desarrollar, dirigir y controlar sistemas te permite un buen manejo no solo de los sistemas informáticos en sí, sino de distintos sistemas que intervienen dentro de la empresa y también de los recursos humanos.
- ¿Le costó mucho llegar al cargo que desempeña en la actualidad?
Se fue construyendo a lo largo del tiempo. La empresa siempre me dio posibilidades de desarrollarme y pude llevar adelante proyectos e implementarlos con muy buenos resultados.
- ¿Se le presentaron obstáculos por ser mujer?
Tal vez al principio hubo ciertos prejuicios, pero realmente estoy agradecida a la empresa y a mis compañeros el lugar que siempre me dieron.
- ¿Cómo es tener equipos de trabajo a cargo en una empresa importante?
A los largo de estos años tuve recambio del equipo pero siempre estuve acompañada de excelentes profesionales, la mayoría de ellos proveniente de la UTN San Francisco. Siempre pudimos organizarnos para que como área de servicio brindar un buen soporte a cada puesto de trabajo y a la empresa en general cuando se necesita armar información para la toma de decisiones, o armar proyecto para la renovación de infraestructura, o encarar cambios en los sistemas, etc.
"Recién recibida, joven y mujer, ingresar en el área de sistemas era un desafío aun mayor, pero ahora, mirando hacia atrás, fue y es una experiencia enriquecedora desde todo punto de vista".
- ¿Cómo equilibra la vida familiar/personal con la laboral?
Sinceramente, cuando tenía mis hijos chicos se me hizo difícil, yo soy sumamente estructurada y organizada con las tareas y los tiempos, eso me ayudó de alguna manera a combinar mi actividad laboral con las actividades escolares y extras que tenían los chicos, pero no voy a negar que se complicaba. En general estoy 9 horas fuera de mi casa, hoy mis hijos son grandes y me puedo organizar distinto.
- Este 8 de marzo de 2023, la celebración de ONU Mujeres y Naciones Unidas por el Día Internacional de la Mujer lleva el lema "Por un mundo digital inclusivo: Innovación y tecnología para la igualdad de género"¿Qué cree que aún falta para que haya más presencia femenina en este sector?
Creo que estamos por buen camino. Las ingenierías siempre fueron las carreras con menos presencia femenina pero el cambio se viene dando a buen ritmo. Si miramos en general los consejos profesionales de todas las carreras, años atrás estaban formados solo por hombres y hoy se nota un avance femenino. Si algo favorable dejó la pandemia fue la apertura al mundo digital y las posibilidades de acceso a la información global, esto tiene que usarse como herramienta fundamental para que más mujeres se inserten cada vez más en las nuevas tecnologías. Incorporar mujeres a la tecnología permite lograr soluciones creativas y con otro tipo de mirada.
- ¿Considera que hay suficiente promoción y entendimiento de lo que realmente se trata el estudio de carreras IT y cómo ejercerlas?
Creo que sí. La UTN tiene muy buena presencia en la sociedad de San Francisco y en la zona de influencia. Creo que hay un buen manejo de la Secretaría de Extensión Universitaria y su llegada tanto en la parte promocional de las carreras como en la inserción laboral posterior. Hoy las carreras relacionas a IT están promocionadas en todos los ámbitos, ya que muestran muchas ventajas en cuanto a la rápida salida laboral, como a las comodidades de los formatos de trabajo y la no menos despreciable oportunidad de trabajar desde la Argentina para el exterior.
- ¿Todavía pesan los estereotipos que por lo general asocian esos ámbitos a los varones?
Sí, todavía pesan, pero como dije antes, de a poco se va a ir cambiando. No veo diferencias en tema salarial, pero todavía en cuestiones de liderazgo, cargos o mandos medios.
- ¿Qué recomendación les daría a las mujeres que se encuentran iniciando sus proyectos profesionales y laborales?
Como toda carrera, les sugiero que se perfeccionen en lo que les guste. A mí por ejemplo me gusta más la parte de análisis y diseño de sistemas y el análisis de datos para la toma que decisiones que la parte de programación, por eso es siempre importante conocer los alcances de la carrera y especializarse en lo que nos guste. Esta profesión no necesariamente implica programar, sino hacer análisis de datos, área en que la mujer puede desarrollarse muy bien, aportando otra perspectiva, y no lo digo desde una mirada feminista.
