El retorno de la actividad turística
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El turismo post pandemia exigirá mucha resiliencia por parte de un sector que está padeciendo una crisis aguda y también obligará a cambios profundos en la gran mayoría de los servicios que se ofrecen.
Todas las informaciones señalan que la provincia de Córdoba está decidida a habilitar la temporada de turismo para el verano que se avecina. Los anuncios son concurrentes en esta idea que podría concretarse en diciembre próximo, aunque los hoteleros y representantes de los distintos sectores vinculados a la industria sin chimeneas están pugnando porque se adopten decisiones que anticipen este plazo.
Es muy factible la posibilidad de que se establece un cronograma que fija para la segunda quincena de noviembre turismo para residentes y propietarios y para diciembre turismo interdepartamental en la provincia. Nace este consenso de la voluntad conjunta de que es necesario que Córdoba tenga su temporada de verano, más allá de los recaudos sanitarios imprescindibles para evitar que se desmadre nuevamente la situación originada por el coronavirus.
Resulta imprescindible lograr consensos que permitan avanzar en la reanudación de las actividades turísticas. Muchas regiones de la provincia de Córdoba viven casi exclusivamente de ellas. Y han sufrido graves perjuicios ante la imposibilidad de trabajar a lo largo de casi todo el año. Si esto se prolongase, sería un golpe mortal para hoteles y otros ámbitos relacionados con el turismo. Por ello, se hace imprescindible llegar a acuerdos y protocolos que permitan la llegada de visitantes a los sitios más atractivos de nuestra provincia.
En este contexto se incluye también a nuestra región. Más precisamente a Miramar y a la zona de Ansenuza. El municipio de esa localidad informó que planteó y elevó a las autoridades una propuesta para que el turismo se reactive en los dos últimos meses de este año. Se estimó la que podría hacerse una prueba "el próximo fin de semana largo, con turismo de proximidad, o turismo con personas recuperadas de Covid 19 y algún familiar testeado con un número de noches determinados o para el fin de semana; que aseguraría una situación controlable", según adelantó el propio intendente. Al mismo tiempo, remarcó que todos los protocolos tienen como misión asegurar la sostenibilidad en materia sanitaria.
La grave afectación que han sufrido las empresas turísticas en todo este tiempo obliga a atender la necesidad de su reactivación. Los distintos entes oficiales así parecen haberlo entendido y avanzan en la concreción de los acuerdos. El turismo post pandemia exigirá mucha resiliencia por parte de un sector que está padeciendo una crisis aguda y también obligará a cambios profundos en la gran mayoría de los servicios que se ofrecen. Agencias de viaje, hoteles, empresas de transporte terrestre y aéreo, comercios, el rubro gastronómico y todas las comunidades que viven del turismo aguardan con expectativa el retorno. Han sido meses muy duros. Seguramente los que vienen también lo serán porque la recuperación de la actividad será lenta y gradual. Sin embargo, el camino no es otro que el de redoblar el esfuerzo.
