Las chicas alzan la guardia
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Por la necesidad de mejorar el estado físico, el ánimo, o aprender defensa personal entre otros beneficios, las mujeres siguen sumándose al boxeo recreativo, deporte al que adoptaron como una forma de vida.
Durante dos días a la semana, ordenan sus horarios en sus diferentes actividades para no perderse la clase. Dicen que les sirve para descargar tensiones, moldear su figura y también como defensa personal. Lo cierto es que ellas como muchas mujeres decidieron calzarse los guantes y reemplazar la rutina del gimnasio por un entrenamiento propio de boxeadoras, aunque no lo sean como tampoco su mayoría aspiren a ello.
El lugar de las actividades es el Gimnasio Municipal de Boxeo, donde bajo la supervisión del preparador físico Pablo Albertinazzi y el entrenador Hugo Ruffino, desarrollan una práctica tan dinámica como placentera.
En una charla con LA VOZ DE SAN JUSTO, el grueso de las jóvenes no contempló la posibilidad de competir, sino que practican el deporte por hobby y les agrada el resultado físico que deja el entrenamiento.
En ese sentido coincidieron en que más allá de su rudeza, es un deporte completo y recomendable, buscando de alguna forma romper el paradigma de que se trata solo de una actividad reservada para el sexo opuesto.
La psicopedagoga Micaela Contreras (21) dijo que llegó a pensar en ser boxeadora, pero se vio condicionada por los horarios, a la vez que confió en que siempre le gusto el deporte de los puños.
"La verdad que me gustaría ser boxeadora profesional, pero no cuento con el horario para eso por el trabajo y la facultad, pero siempre fue una actividad que me gustó".
"Pasé por varios deportes, natación, hockey, vóley pero el que me gustaba más era boxeo, entonces en el segundo año de la facultad me decidí y empecé".
"Felizmente nunca tuve que defenderme de alguien pero con el boxeo te sentís más segura, no tenés miedo".
Camila Pérez (20) quien trabaja de niñera, destacó el beneficio de la disciplina que le permitió derrochar energías y mejorar su estado de ánimo.
"La sociedad ve mal que la mujer haga boxeo, por tratarse de un deporte brusco. Pero a mi me sirvió para descargar tensiones, tenía mucho stress, y ahora me siento más relejada".
Por su parte Micaela Peralta (20), estudiante de 3º año de Ingeniería Química en la UTN, descubrió las bondades del boxeo por invitación de su novio. "Yo empecé gracias a mi novio Mayco y la verdad que se trata de una preparación muy completa".
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